
Citarán a la esposa del empresario
La jueza que investiga el suicidio quiere escucharla como testigo; también analiza tomarle declaración a Héctor Colella
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GUALEGUAYCHU, Entre Ríos.- En su cuidado chalet de un barrio alejado del centro, la jueza Graciela Pross Laporte por fin encuentra la paz. "El Descanso", tal como bautizó la casa que comparte con su hermana Alicia y sus perros, Tuli y La Negra, le permite aflojarse.
Allí, con tranquilidad, tomó la decisión de revertir su postura inicial de restringir la investigación de la muerte de Yabrán al análisis de las dos cartas dejadas por el empresario y al arma usada para dispararse en la boca y los peritajes necesarios para confirmar la identidad del muerto.
Ayer, sosegada, mientras el teléfono no paraba de sonar un minuto sin que nadie lo atendiera, Pross Laporte decidió ir a fondo. Resolvió citar a declarar como testigo a Cristina Pérez, la esposa de Alfredo Yabrán, para conocer el estado de ánimo del suicida en sus últimos días y descartar la posibilidad de que haya sido instigado a matarse.
También tomó la determinación de escuchar como testigo al asesor de la empresa OCA, Héctor Colella, a quien Yabrán designó como el protector de su familia y de sus bienes, en una misiva dirigida a su secretaria, Esther Rinaldi.
Quiere saber qué fue lo que dijo Yabrán cuando lo llamó por teléfono el 19 de mayo último, un día antes de dispararse en la boca, y sumar pistas para saber por qué se produjo la muerte.
Aún no fueron enviadas las citaciones, por lo que no se conoce todavía la fecha de las futuras declaraciones.
Asimismo, la jueza pidió a la empresa de telefonía celular con la que Yabrán contrató el servicio el listado de llamadas efectuadas con el único aparato secuestrado en la casa.
Los resultados demorarán pocos días. Se trata de un artefacto convencional y no un teléfono satelital, que nunca fue decomisado en el casco de la estancia San Ignacio, donde ocurrió la muerte, tal como lo publicó en exclusiva La Nación en su edición de ayer.
Una vez que terminen estos peritajes enviará el teléfono a Macchi, apenas le llegue un pedido del juez en ese sentido, dijo una fuente judicial.
La magistrada, de todos modos, sigue convencida de que Yabrán se suicidó por voluntad propia.
Una jueza respetada
Graciela Pross Laporte es conocida en la justicia entrerriana por su prolijidad, rectitud y honestidad. Políticos del oficialismo y de la oposición la respetan por igual, aunque su pliego fue impulsado por el radicalismo, en 1987, durante los últimos años de la gestión del radical Sergio Montiel como gobernador. Casi por herencia de familia simpatiza con la UCR, pero no tiene vínculos políticos activos, reconocieron fuentes partidarias ante una consulta de La Nación .
Nació en Rosario del Tala, situado a unos 180 kilómetros al noroeste de Gualeguaychú, hace 52 años y, tras recibirse en Córdoba de abogada y ser fiscal, asumió en su juzgado entrerriano. El 15 de mayo último, horas antes de que el juez de Dolores José Luis Macchi estampó su firma en la orden de captura de Alfredo Yabrán como presunto autor intelectual del asesinato de José Luis Cabezas, entró en turno y cinco días más tarde se convirtió en la magistrada encargada de investigar la muerte del empresario.
"Una causa sencilla, pero de gran resonancia. Nada comparado con el triple crimen que alguna vez enfrentó o la condena dictada contra un mayor del Ejército, que terminó dándole un beso y agradeciéndole cuando salió de la cárcel", cuentan sus amigos.
Su hermana Alicia, casi igual a ella -a punto tal que algunos policías la confunden y le hacen la veña-, trabaja en la fiscalía que lleva el caso, a cargo de Lylian de las Mercedes Munizaga. La fiscal es la única persona en la causa que puede pedir medidas de prueba para saber como murió Yabrán, pues la familia del empresario se constituyó como parte en el expediente. Trabajan codo con codo con la jueza y se conocen bien.
Más que peleas, risas
La jueza y su hermana estaban juntas anteanoche mirando por televisión a los diputados bonaerenses de la comisión bicameral que sigue la causa por el asesinato de Cabezas cuando transmitían la insatisfacción de Macchi ante las apenas 27 fojas de la causa que le había enviado.
"Que pida y le daré más", dijo la jueza a la pantalla y se ríe cuando le preguntan si está peleada con Macchi.
Todavía faltan los resultados de algunos de las peritajes, que serán girados a su colega dolorense cuando los tenga, excepto el de ADN, que demorará unas tres semanas. Estos estudios serán dados a conocer públicamente en una conferencia de prensa que la jueza y los peritos darán el miércoles o jueves próximos.
Hasta entonces se refugiará en su juzgado y regresará cada mediodía y al anochecer a su chalet del barrio que comparte con otras 29 familias y en el que Alicia es la presidenta. Desde el "El Descanso" dará las últimas puntadas para que una vez que se cumplan muchas medidas de prueba pendientes, finalmente decida cerrar el sumario.
La tormentosa relación entre Yabrán y los diputados
A diferencia del Senado, la Cámara de Diputados nunca trató con buenos modales a Alfredo Yabrán.
Inducidos por la fiebre de denuncias de Domingo Cavallo o estimulados por el áurea misteriosa que impartía la figura de Yabrán, lo cierto es que la Cámara baja hizo lo imposible por jugarle duro al extinto empresario con el objeto de investigar a fondo los dudosos orígenes de su fortuna.
Ni bien el Senado aprobó el proyecto de ley de correos, el ex ministro de Economía se lanzó a la Cámara de Diputados y se prestó a una interpelación el mismo día en que allí se iba a debatir en el recinto la controvertida iniciativa impulsada por el PJ.
Tras casi diez horas de exponer ante los diputados, Cavallo denunció a Yabrán de ser "el airete de la mafia" y de manejar en forma casi monopólica y delictiva el mercado postal. También el ex funcionario del Gobierno cuestionó al proyecto aprobado en la Cámara alta por facultar a las empresas postales a transportar sacas de correo sin que éstas puedan ser violentadas por las fuerzas de seguridad.
Cavallo incluyó al diputado Enrique Benedetti (UCR) y al ex senador Eduardo Vaca (PJ) en la lista de hombres del poder vinculados con Yabrán.
El proyecto de ley de correos no fue aprobado en Diputados, aunque el Presidente firmó un decreto habilitando la privatización de la entidad postal.
Un año después, Diputados se aprestaba a debatir el proyecto de ley de privatización de los aeropuertos, otra iniciativa sancionada por los senadores. El proyecto contemplaba amplias ventajas a las empresas de servicio aeroportuario también adjudicadas a Yabrán, pues no las tocaba en la futura privatización de las aeroestaciones.
Contragolpe
Cavallo organizó en el Congreso una improvisada conferencia de prensa, junto a la ex diputada de Nueva Dirigencia Patricia Bullrich y denunció que el proyecto de los aeropuertos estaba "hecho a la medida de Yabrán".
Inmediatamente, el asesinato de José Luis Cabezas puso en un manto de sospechas al megaempresario.
Como una reacción en cadena, los diputados duhaldistas decidieron frenar el proyecto de aeropuertos que supuestamente beneficiaba a Yabrán. Lo mismo hicieron Oscar Lamberto (PJ) y el entonces diputado Miguel Toma.
Ante la resistencia de la Cámara baja el Gobierno ensayó una vez más la salida del decreto para privatizar las estaciones aéreas y no tocar en esa decisión las empresas vinculadas con el controvertido empresario. Como si ello fuera poco, Diputados decidió investigar a fondo las empresas de Yabrán y creó una comisión antimafia.
En ese cuerpo investigativo se convocó a Yabrán, a Cavallo y a empresarios vinculados con el área postal. Luego hubo cuatro dictámenes, tres de la oposición y uno del oficialismo.
Yabrán fue citado a la Comisión Bicameral de seguimiento de organismos de seguridad. Allí fue interpelado por más de nueve horas a raíz de sus vínculos con empresas de seguridad privada.



