Coronavirus en la Argentina: ¿los niños son menos propensos a contagiar la enfermedad?

El cierre de las escuelas por coronavirus, bajo la lupa
El cierre de las escuelas por coronavirus, bajo la lupa Crédito: archivo
Soledad Vallejos
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14 de julio de 2020  • 08:24

Hace dos semanas, la revista científica Pediatrics publicó un artículo con una guía de recomendaciones elaborada por la Asociación Americana de Pediatría (AAP), con el foco puesto en la vuelta a clases. Lo más importante según la AAP, y teniendo en cuenta que el ciclo lectivo en Estados Unidos inicia en septiembre próximo, es que el año escolar comience con los estudiantes físicamente presentes en la escuela.

"Los encargados de formular políticas también deben considerar la creciente evidencia sobre COVID-19 en niños y adolescentes, incluido el papel que pueden desempeñar en la transmisión de la infección. El SARS-CoV-2 parece comportarse de manera diferente en niños y adolescentes que otros virus respiratorios comunes, como la influenza, en los que se basa gran parte de la orientación actual sobre el cierre de escuelas -señala el documento-. Aunque quedan muchas preguntas, la preponderancia de la evidencia indica que los niños y adolescentes tienen menos probabilidades de ser sintomáticos y menos probabilidades de tener una enfermedad grave como resultado de la infección por SARS-CoV-2. Además, son menos propensos a infectarse y propagar la infección", dice la publicación.

El artículo reabrió el debate.

El médico Claudio Zin citó ayer a la prestigiosa revista de pediatría durante el programa Alguien tiene que decirlo, que conduce Eduardo Feinmann, por Rivadavia, y expresó que "los niños no contagiarían Covid-19 a los adultos, y el contagio entre ellos es ínfimo en términos estadísticos". Para el exministro de Salud bonaerense, la AAP "sugiere reevaluar el cierre de las escuelas primarias, porque está demostrado que los chicos no son difusores de la enfermedad y no se contagian entre sí".

Algunos expertos consultados por LA NACION, como Guillermo Goldfarb, pediatra del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, es importante aclarar que la publicación mencionada no es un artículo científico, sino una serie de recomendaciones que hace la AAP para la reapertura de los colegios.

"Hay que ser muy cautelosos, porque hasta el momento no hay datos categóricos ni contundentes. La evidencia, según la AAP, que apoyaría la reapertura de las escuelas se basa en que la tasa de ataque de los coronavirus en los niños en general, y en especial del SARS-CoV-2, parece ser más baja que la de otros virus respiratorios, como el caso de la influenza; y que si bien cerrar una escuela es una medida eficaz para frenar una epidemia generada por influenza no lo sería tanto para el caso del Covid-19. Lo segundo, tiene que ver con la incidencia global del Covid-19 en niños menores de 10 años, que es alrededor del 1 por ciento. Lo que hace pensar que la infección es menos frecuente de lo que correspondería de acuerdo al nivel de contagiosidad del virus actual. Y lo que también jerarquiza el artículo son los efectos negativos que tiene el cierre de las escuelas en los niños y las familias, el impacto social, económico, emocional y educativo, que los afecta en sus diferentes rangos etarios y socioeconómicos", sugiere Goldfarb, e insiste: "No se puede ser categórico, son sospechas basadas sobre las experiencias acumuladas en estos seis meses de pandemia, pero todo es muy dinámico".

En las guías elaboradas por la AAP se habla de los protocolos elaborados para el regreso a clases: de las medidas del distanciamiento social entre los alumnos, del uso del tapabocas, de las recomendaciones de limpieza de los espacios edilicios y de higiene de los estudiantes, como el lavado de manos. Además, se afirma que las políticas escolares deben ser "flexibles y ágiles" para responder a la nueva información que surja y readecuar los protocolos existentes, en caso de ser necesario. "Es de vital importancia desarrollar estrategias que puedan revisarse y adaptarse según el nivel de transmisión viral en la escuela y en toda la comunidad, y que se realicen con una estrecha comunicación con las autoridades estatales y de salud pública, reconociendo las diferencias entre los distritos escolares, incluyendo los urbanos, suburbanos y rurales", cita el texto de la AAP.

¿Quién es el huésped?

Celeste Celano es la jefa del servicio de pediatría del Sanatorio Modelo de Caseros, y actualmente trabaja con el servicio de telemedicina que atiende a familias con casos de Covid-19. "Lo que se sabe hasta ahora es que los chicos son los que mejor toleran la infección del virus, salvo pocos casos en los que se registraron cuadros extremos o fallecimientos, sobre todo en paciente con otras patologías de base. Es cierto que hay un alto porcentaje de los niños que cursan la enfermedad de forma asintomática, pero no hay evidencia científica de que esta población no sea transmisora de la enfermedad. Esto tiene que ver más con el virus y no con el huésped, y sí quedó demostrado que el nivel de contagio del SARS-CoV-2 es muy alto. Es un virus que todos los días nos sorprende con algo nuevo", dice. Celano considera que uno de los factores por los cuales la población infantil no se vio tan afectada fue, precisamente, por el cierre de las escuelas. "Los chicos son los que más se ajustaron a las normas de la cuarentena. Ellos prácticamente no han salido a la calle ni han tenido contacto con otros. Es prioritario que puedan volver a la escuela, y al mismo tiempo que todas las escuelas puedan cumplir con los protocolos para minimizar los riesgos".

Coincide con sus colegas Hugo Gauto, médico del Hospital Penna y prosecretario del Comité de Familia y Salud Mental de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), que confirma que el porcentaje de niños afectados es mucho menor que el de los adultos, y que también son muchos los que transitan la enfermedad de manera asintomática. "Hay que ser prudente. Es un virus nuevo y todo se está observando al andar. Con respecto a la contagiosidad, no parece importar tanto el grupo etario sino los síntomas que presenta el huésped, aunque también quedó demostrado que los pacientes asintomáticos también pueden contagiar. Las guías de la AAP se enfocan en los efectos negativos que tuvo el cierre de las escuelas y en la importancia de poder regresar a las aulas de manera presencial. Pero la situación epidemiológica en cada región será determinante para que eso suceda, y siguiendo los protocolos vigentes", concluye el experto.

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