
Críticas al Incucai por la reapertura de una clínica
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La investigación que la Justicia lleva adelante para determinar si el Instituto Argentino de Riñón y Trasplante (IART) fraguó hace tres años el implante de riñón de una adolescente santacruceña de 13 años, que fue publicada ayer por La Nación , tuvo ayer un nuevo capítulo.
La titular de la asociación Pro Ayuda Al Enfermo Terminal (Proanter) de la provincia de Santa Cruz, Gladis Uribe, manifestó ayer a la agencia de noticias DyN su desacuerdo con la resolución del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante de habilitar nuevamente para seguir atendiendo IART, donde se investiga si se fraguó un trasplante.
En diálogo telefónico con la agencia, la dirigente de la entidad santacruceña indicó que "la resolución del Incucai es incoherente, porque por un lado suspende al doctor Luis Pataro -titular del IART- y por otro habilita al instituto, que en una anterior inspección presentaba problemas edilicios y administrativos".
Después de que el Incucai advirtiera algunas irregularidades en la presentación de documentación por parte del IART, inhabilitó a los tres médicos responsables del trasplante de Cinthia Pamela Cáceres.
En octubre de 1995, su padre le donó un riñón y la adolescente fue operada. Según sus padres, Cinthia seguía con problemas y aseguraron que en estudios posteriores el órgano trasplantado no apareció. En el IART les explicaron que el riñón de la adolescente "fagocitó" el órgano que recibió de su padre, pero los Cáceres creen que esto no es posible.
Ahora la Justicia intenta determinar la veracidad de los estudios médicos presentados por los padres de Cinthia y de los testimonios de los especialistas que la operaron.
"La decisión del Incucai no me termina de cerrar. Por más que hayan regularizado la cuestión edilicia, el instituto, cuyo director sigue siendo el doctor Pataro, no debería ser habilitado hasta que se deslinden las responsabilidades en la Justicia", opinó Uribe.
"De hecho -agregó- el instituto que está habilitado para operar sigue en manos del médico suspendido para hacer trasplantes".
Mientras tanto, Cinthia espera la llegada de otro órgano en la lista del Incucai, se dializa tres veces por semana y aguarda que la Justicia le dé una respuesta.





