
De la Rúa: hay crisis en la Alianza
Los radicales insisten en que la coalición debe discutir y solucionar el conflicto; el Frepaso dice que es una cuestión local.
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La crisis desatada en la Alianza a raíz del destino de los 820 empleados del ex Concejo Deliberante, que por ley votada en la Legislatura deberá absorber el Ejecutivo, no llegará públicamente a la cúpula de la coalición, a pesar de los esfuerzos del radicalismo por lograr una reunión entre Fernando de la Rúa y Carlos "Chacho" Alvarez para enfriar el tema.
La postura de unos y de otros demuestra hasta qué punto las aguas están profundamente divididas. Para el jefe de Gobierno porteño éste es un tema que debe dirimirse en las altas esferas de la Alianza, mientras que para Alvarez y para Graciela Fernández Meijide se trata de una interna puramente local, sin alcances nacionales. Sin embargo, los colaboradores de De la Rúa insisten en que el tema es serio y argumentan que es inconcebible la actitud que tomó el Frepaso: anteayer votó nada menos que con el justicialismo, en disidencia con la UCR, transferir los 820 empleados del ex Concejo Deliberante al Ejecutivo local.
De la Rúa tardó algunas horas en asimilar el golpe, pero finalmente reaccionó: tiró la bomba y se fue. "Esto es una crisis -dijo-. No es una buena relación entre los que integramos la Alianza", remató durante una conferencia de prensa en la casa partidaria.
Sus colaboradores también fueron directos. "Fernando y Chacho tienen que encontrar una salida urgente _dijo a La Nación un hombre de confianza de De la Rúa_ porque corremos muchos riesgos. Esta pelea va mucho más allá de los 820 empleados, sean ñoquis nuestros o no. Tiene que ver con la carrera presidencial".
Más cauto en sus palabras, y tratando de bajar el perfil del conflicto, fue Aníbal Ibarra, vicepresidente primero de la Legislatura y blanco de las críticas radicales. "No puede haber una crisis; son diferencias entre el Ejecutivo y el Legislativo, que se resuelven con vetos o insistencias. En lo demás, siempre hemos votado en concordancia con el radicalismo", sostuvo.
La interna de la Alianza
Quienes saben de la cuestión aseguran que hubo muchas reuniones donde, previendo la posible pelea en la Legislatura, se habló de la cuestión.
Hace una semana Alvarez conversó largamente con Raúl Alfonsín, en la casa del ex presidente. El tema central fueron las internas abiertas, pero tangencialmente los empleados del ex Concejo estuvieron presentes.
Desde el radicalismo dicen que Alvarez habría dado su palabra para que no corriera sangre en el recinto y se comprometió a hablar con Ibarra, para que reviera la postura del bloque.
En el Frepaso juran que jamás se abordó el tema de los trabajadores en esa reunión y que Alvarez siempre respaldó a Ibarra en todo lo que hacía. Dicen, también, que una vez que la votación se había llevado a cabo, "Chacho" habló con Ibarra para informarle que el partido estaba contento.
La UCR niega esa información y advierte sobre una operación del Frepaso tendiente a debilitar a Fernando De la Rúa, el presidenciable en carrera del radicalismo.
Agregan que hubo una suerte de traición por parte de Ibarra. "Se reunieron hace pocos días Aníbal y Rodríguez Giavarini para que el tema no se desmadrara. Pero ya ve: no se puede confiar en el Frepaso".
Los radicales abundan en detalles y cuentan que en ese encuentro el secretario de Hacienda le recordó a Ibarra el acuerdo al que había llegado con De la Rúa: votarían una cogestión para hacerse cargo juntos de los empleados del Concejo.
"Eso es mentira -vociferó ayer una alta fuente del Frepaso-. Ellos prepotearon y nos dijeron que iban a vetar la ley porque afectaba las cuentas de la ciudad. ¿Cómo nos van a correr con eso?", explicó.
Ayer, los empleados del ex Concejo, cuya estabilidad cesa irremediablemente a fin del actual, se preguntaban cuál sería su futuro. Por el momento hay que esperar los 10 días hábiles que tiene De la Rúa para vetar parcial o totalmente (en este caso será parcial) la ley. Una vez que esto suceda, la Legislatura volverá a reunirse para insistir.
Para que el Frepaso triunfe definitivamente en su postura de pasarle los 820 problemas al jefe comunal, tiene que reunir en la votación los dos tercios del total del cuerpo.
En números, esto significa que el Frepaso tiene que lograr la voluntad de 40 legisladores. Hasta el momento tienen los 19 de su propio bloque, los 11 del justicialista y el voto de Jorge Argüello, del Bloque Porteño.
El resto piensan reclutarlo -y hasta dicen contar ya- con los votos de Nueva Dirigencia, que ayer lo negó, y de los tres radicales "nosiglistas" que anteayer se levantaron para no votar.
Discrepancias
MENDOZA.- Graciela Fernández Meijide discrepó con Fernando de la Rúa sobre la importancia del conflicto en la Legislatura porteña.
"Creo que, tal vez porque le toca vivirlo a él, dramatiza un poco -dijo, durante una conferencia de prensa en esta ciudad-. No podemos pensar que porque De la Rúa participa de los Cinco (la mesa de conducción de la Alianza) y el problema lo tiene su distrito, vaya a haber conflicto nacional.
"Cuando se instaló la Legislatura en la provincia de Buenos Aires también hubo roces al principio, y se solucionaron -recordó la diputada-.
"El tema no ingresó en los Cinco porque los Cinco están para marcar los rumbos nacionales y no para ir a solucionar como bomberos cada problema que hay."
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