
Denuncian que un chico fue abusado dentro de una escuela
El alumno, de seis años, no va a clases
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Un chico de seis años habría sido víctima de abuso deshonesto en la escuela privada Blue Bell, de Palermo, a manos de un grupo de compañeros de grados superiores. Las autoridades del colegio pusieron en marcha una investigación para saber exactamente qué sucedió, y la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad inició un sumario para determinar la responsabilidad de la escuela.
Los padres del chico no denunciaron el hecho. Al tratarse de un delito de instancia privada, la Justicia sólo puede intervenir si hay denuncia. Un grupo de padres, en cambio, hizo una presentación por este caso ante el defensor de menores Atilio Alvarez.
El menor dejó de asistir a clases, al igual que su hermano -de tres años- y está siendo asistido por médicos y psicólogos, según informaron a LA NACION en la escuela. La directora del colegio, Alejandra Braña, confirmó que el chico fue asistido en el hospital Fernández y que no volverá al colegio, por lo que Blue Bell ofreció enviarle una maestra a domicilio para que no pierda el año.
El hecho ocurrió hace diez días, pero tomó estado público ayer, tras una reunión entre los padres de alumnos de todos los grados con autoridades de la institución. Braña declinó brindar detalles hasta no tener certeza de lo ocurrido.
La directora explicó que los padres de la víctima se acercaron a la escuela para denunciar que su hijo había sufrido una agresión en la región anal con algún objeto duro, que le provocó lesiones. Aparentemente, eso habría sucedido en el baño de la escuela. Como medida de precaución, los chicos van ahora al baño acompañados de docentes.
"No sabemos aún quiénes participaron. No puedo involucrar a chicos de 6° grado porque no hay nada en concreto. Pero tenemos elementos para llegar a saber cómo ocurrió esto", dijo Braña. Si se confirma que fue un alumno de ese grado, dijo, será separado del colegio, aunque se le brindará ayuda psicológica.
Ayuda de profesionales
Según Braña, la víctima no relata qué le pasó, pero dice cosas que son interpretadas por los especialistas que lo atienden, y que están en contacto con los profesionales que asesoran al colegio. "Estamos colaborando con los padres del chico y tratando de esclarecer lo que pasó", afirmó.
Al ser consultada acerca de la seguridad en la escuela, Braña explicó que hay un sistema de seguridad y movilización en los recreos, igual al de otros colegios, a cargo de maestros y personal de la escuela. "Hay seguridad, pero para que pase algo así se necesitan sólo unos minutos. Los lugares en el colegio son todos bastante abiertos. Si se confirma que fue acá, pudo haber sido en otro momento, fuera del recreo."
La directora se reunió con padres de alumnos, junto al equipo pedagógico y al psiquiatra, para explicarles lo que estaba pasando, e hicieron una recorrida por las aulas para hablar con los alumnos.






