
Denuncian ventajas en favor de Ciccone
La firma calcográfica fue señalada por el ex ministro Cavallo como vinculada con el desaparecido empresario Alfredo Yabrán
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El Ministerio de Justicia de la Nación tuvo que prorrogar la licitación para la fabricación de patentes de automóviles luego de que los concursantes cuestionaron los pliegos por considerar que favorecían a Ciccone Calcográfica SA, participante en el concurso y a la vez actual proveedora.
Esta firma -objetada principalmente por Sergio Volman, abogado de Ivisa SA, otra de las compañías aspirantes- tiene a su cargo la fabricación de patentes desde hace cinco años, cuando ganó la licitación en asociación con Ocasa, la transportadora de caudales que el desaparecido Alfredo Yabrán reconocía como propia.
Este vínculo fue uno de los puntos en los que se apoyó siempre el ex ministro de Economía Domingo Cavallo para relacionar a Ciccone con el controvertido empresario telepostal, encontrado muerto en una de sus estancias entrerrianas en mayo último.
Las empresas que participan en este concurso son la citada Ciccone Calcográfica SA, Utsch Argentina SA (ambas, actuales proveedoras de dicho material), Ivisa SA, 3M Argentina, Metalplac Alvarez SL (española), Irving Hudson Production (norteamericana), Europe Production (francesa) y la Casa de la Moneda de Chile.
El ganador será el que mejore el precio base de 5,96 pesos y estará obligado a producir como mínimo 500.000 pares de patentes. Pero se estima que ese número terminará superando los dos millones y medio. Esto, en pesos, se traduce en más de doce millones y medio.
Idéntico al anterior
Cada pliego se vendió a 2000 pesos y exige que las placas por fabricar sean "idénticas" a las actuales, pese a que, junto con algunas ventajas, tienen defectos señalados por los expertos en la materia. Justamente fue el criterio de identidad que establece el pliego lo que despertó las sospechas de Ivisa.
"Entendemos que con esta medida se está beneficiando al actual proveedor y se cierran las posibilidades para presentar trabajos similares con un menor precio final", explicó Volman.
Las actuales chapas tienen un diseño sencillo, pero con una medida de seguridad: por medio de un sistema tipo holográfico denominado Insure cuentan con el sello de la Dirección Nacional del Registro de Transporte Automotor (Dnrpa) diseminado por toda su superficie.
El Insure hace que el sello sólo pueda verse si la placa se coloca en un determinado ángulo, dificultoso porque permanece fija en el vehículo.
En otros países se utilizan hologramas o sellos de agua observables a simple vista y totalmente inviolables.
Según la gente de Ivisa, el método Insure es propiedad exclusiva de la empresa 3M, proveedora de Ciccone en la licitación anterior.
Para confeccionar una chapa idéntica, cualquiera de los concursantes deberá recurrir a ella si desea obtener ese singular método de seguridad.
"Es lógico suponer que pueda llegar a existir un trato preferencial para Ciccone, que fue cliente suyo", agrega Volman, de Ivisa.
Lo cierto es que en esta oportunidad, 3M también compró el pliego. Así y todo, la mayoría descarta que pretenda presentarse de manera independiente, ya que se requiere de experiencia en la fabricación de patentes, que esta empresa americana no tiene.
Al ser consultada, Ciccone hizo saber a La Nación , por medio de una secretaria que se identificó como Ana, que la empresa no tiene nada que declarar y que no tenía conocimiento acerca de la prórroga del concurso.
Una posición diferente tomó Metalplac Alvarez SL, que por medio de su abogado, Alejandro Iturria, informó que no vio problemas para cumplir con los requisitos de la licitación.
"Nosotros nos ajustamos estrictamente al plano que se nos entregó. Creemos que el requisito de identidad es relativo porque nosotros no participamos en la licitación anterior", explicó Iturria.
A pesar de la insistencia, fue imposible lograr comunicación con el resto de las empresas.
Sin embargo, pudo saberse de manera fehaciente que Utsch también hizo llegar sus reclamos.
La primera vez
Esta es la segunda licitación que se hace para la confección de patentes.
La primera fue en 1993 y en aquella ocasión el servicio incluía, además, el transporte de la documentación hasta el domicilio de cada titular.
Así, la Dnrpa lograba conocer por medio del reempadronamiento de los vehículos, la cantidad exacta que circulaba en el país en condiciones legales. Al mismo tiempo, podía informatizar y actualizar todo su archivo.
El plazo para presentar las ofertas vencía el 20 de septiembre de ese año y el consorcio que se impuso estaba integrado por las empresas Ciccone Calcográfica y Ocasa.
Pero Ciccone no tenía experiencia en la fabricación de patentes. Por eso, se unió temporalmente con Utsch Argentina SA, que sí presentaba antecedentes en la materia.
La Nación pudo saber que Utsch comenzó los trámites de inscripción como empresa en la Inspección General de Justicia en octubre de 1993. Es decir, después que su socia (Ciccone) ganó la licitación.
"Es cierto. Cuando Ciccone ganó la licitación no tenía todavía quién le fabricara las patentes", explicó una persona muy vinculada con el tema, que prefirió permanecer en el anonimato.
La vigencia del contrato era de tres años, pero como aquel concurso sufrió también una serie de prórrogas, comenzó a regir en septiembre del año siguiente.



