
Denunciaron a un juez federal por amenazas
Se trata de Norberto Oyarbide, que fue denunciado por un empleado de un restaurante del barrio de Recoleta
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-Zino, te quedan 48 horas de vida.
La frase no se la dijo un médico oncólogo a un paciente terminal. Su autor sería, de acuerdo con una denuncia judicial, el juez federal porteño Norberto Oyarbide y su destinatario, el recepcionista de un restaurante frecuentado por personajes de la política, según coincidieron siete testigos.
Por la amenaza, la Justicia investiga desde el martes último a Oyarbide, titular del Juzgado Federal Nº 5, de acuerdo con fuentes judiciales.
La Nación intentó hablar en tres oportunidades con Oyarbide, el jueves último. Un mensaje fue recibido personalmente por su secretaria privada, otro por el policía de guardia en el juzgado y el tercero quedó grabado en el contestador telefónico de su despacho.
Anteayer, un nuevo mensaje quedó grabado en el contestador automático del juzgado. En la guía telefónica de la ciudad, un número figura a nombre de Norberto Oyarbide. Sin embargo, nadie respondió en las cinco oportunidades en que La Nación llamó a ese teléfono en las últimas 48 horas.
El sumario está actualmente en la Sala IV de la Cámara del Crimen porteña, integrada por Luis Ameghino Escobar, Eduardo Valdovinos y Alfredo Barbarosch, que deben resolver el planteo de incompetencia dictado por un juez de primera instancia y apelado por la fiscalía.
En el expediente, caratulado como "Zinnedine, su denuncia", se investiga -en principio- el delito de amenaza simple, castigado con penas de entre seis meses y dos años de prisión.
Una fuente judicial expresó a La Nación su preocupación por el hecho y por la posibilidad de que los testigos reciban intimidaciones y sean inducidos a cambiar sus dichos. El denunciante es custodiado por la Prefectura Naval.
El temor a que los testigos puedan ser "apretados" tiene sustento. Hace más de un mes se produjo un confuso hecho en Zárate, a 92 kilómetros al norte de la Capital, donde un joven recibió varios tiros y golpes en el rostro. El baleado es conocido del amenazado y, según testigos, también tendría una cercana relación con el juez Oyarbide.
Qué pasó entre ese episodio hasta que el, sábado 27 de abril último, el juez se presentó en el restaurante El Mirasol, en Posadas 1032, aún no se sabe.
Pero "es probable que el magistrado se haya visto alterado en su estado de ánimo luego de haber recibido un video que lo comprometería", conjeturó un allegado al denunciante.
El lugar es frecuentado por empresarios y políticos. Su especialidad es la carne, y varios mozos llevaban platos con bifes de chorizo jugosos cuando Oyarbide, ofuscado, apareció esa noche, entre las 22 y las 22.30, y amenazó al recepcionista, según recordaron los testigos. De inmediato, ofendido, el juez cruzó la calle y se fue a comer a Jan Toki, especialista en cocina vasca.
La víctima de la amenaza comentó lo ocurrido con sus compañeros. Ellos, según dijeron, dieron crédito a la intimidación porque semanas antes habían visto baleado al joven que sería amigo común de Zino y Oyarbide.
El hecho sorprendió al personal de El Mirasol debido a que el juez es considerado un buen cliente y suele comer allí tres o cuatro veces por semana. Se nota que el lugar le gusta, porque el miércoles último volvió allí, según contó uno de los mozos a La Nación . El amenazado fue autorizado por el encargado a irse antes a su casa.
Esa noche, sorprendido, el cajero preguntó al juez si no sabía que ellos lo habían denunciado por lo ocurrido el sábado último y éste respondió que no, según contó a La Nación un testigo.
Al día siguiente, consultado sobre la amenaza que sufrió, Zino dijo que prefería no hablar y que se asesoraría con un abogado. El custodio seguía en la puerta de la parrilla.
Ya es un tema en los despachos judiciales
Del supuesto video que comprometería al juez Norberto Oyarbide se hablaba en los tribunales federales desde hace poco más de un mes, según dijeron a La Nación 15 fuentes consultadas.
El rumor iba y venía por los despachos del edificio de Comodoro Py 2002 y, según dijo un camarista federal, que pidió reserva de su identidad, incluso fue tratado en un acuerdo de la Cámara Federal, donde se planteó la posibilidad de intervenir el juzgado de Oyarbide si se comprobaba que esta situación podía afectar su desempeño como magistrado.
La misma fuente precisó que el tema fue comentado por la camarista federal Luisa Riva Aramayo, a quien -al igual que a Oyarbide- se considera cercana al ministro Carlos Corach en el ámbito judicial.
Luego de un informe confidencial de prensa que llegó el lunes último a La Nación donde se narraba con detalles el rumor, la investigación periodística se encaminó a confirmar si el juez había presentado alguna denuncia.
Así, en la Cámara Federal se comprobó que no existía ningún expediente del magistrado ni en contra de él. Pero en la Cámara del Crimen sí había una causa abierta vinculada con el escándalo judicial del que casi todos hablaban en Tribunales desde hacía tiempo.
No lo tenía a Oyarbide como víctima o denunciante, sino como victimario. El juez federal estaba imputado en una causa por amenazas a un recepcionista de un restaurante de la exclusiva zona de La Recova, en el barrio de Recoleta. Así lo confirmó el miércoles último un camarista a La Nación .
Aceitados contactos con el poder y con la Policía Federal
Perfil: su currículum fue presentado en el Ministerio de Justicia, dos días después de haber sido propuesto por el PEN.
Norberto Oyarbide nació el 22 de junio de 1951, en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Es soltero y vive con su madre, Isidora del Carmen Portillo, en un departamento de Recoleta.
Egresó del Colegio San José, de Entre Ríos, como perito mercantil en 1970 y se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires a los 29 años. Además, cursó hasta tercer año la licenciatura en Criminología.
Entró en el Poder Judicial en 1976 y hasta 1980 fue auxiliar del Juzgado Correccional Nº6. Luego trabajó cuatro años como auxiliar de la Fiscalía Criminal N¡ 20. En abril de 1985 fue nombrado secretario del Juzgado Criminal y Correccional I, cargo que desempeñó en la secretaría N¼ 61 hasta 1993.
En marzo de ese año su carrera comenzó a crecer: consiguió la titularidad de la Fiscalía Federal N¡ 1 y un año después, el cargo de juez federal.
Una fecha no coincide. El pliego con la propuesta de nombramiento a Oyarbide como titular del Juzgado Federal N¡ 5 fue remitido por el Poder Ejecutivo al Senado el 20 de abril de 1994. Su currículum, en cambio, fue presentado en el Ministerio de Justicia el 22 de abril. O sea, dos días después.
Según el libro "Quién es quién en la Justicia", que vuelca una investigación de la Fundación Poder Ciudadano, el pliego de Oyarbide se compone de 35 fojas: una con una nota del Poder Ejecutivo, dos del pliego de nombramiento, 23 del pliego de antecedentes -de las cuales 14 están en blanco-, seis del currículum -que sólo consigna datos hasta 1990-, una con la fotocopia del título y dos hojas del Registro Nacional de Reincidencia.
Su designación fue aprobada en la Cámara de Senadores, con oposición del radicalismo, el 2 de junio de 1994.
Fluidas relaciones
En Tribunales muchos comentan los buenos vínculos de Oyarbide con el Gobierno y, según denunció el ex ministro Domingo Cavallo, responde directamente a la Policía Federal.
Su corta estatura, el cuidado de los detalles para elegir su vestimenta, su manera de hablar y las cámaras de video que controlan los rincones de su juzgado lo distinguen de sus colegas.
Según consigna el citado libro, no está disponible la información sobre trabajos de investigación, publicaciones o becas de Oyarbide. Tampoco los datos sobre su patrimonio, pero en su pliego tiene declarado un domicilio en Yapeyú al 100, donde ya no viviría.
Tiene un pedido de juicio político, presentado por José Vázquez el 22 de agosto de 1996, por incumplimiento de los deberes de funcionario público, denegatoria de Justicia y demostrada parcialidad hacia una de las partes en la causa "Vázquez, José/denuncia sobre tráfico de influencias contra Blas Federico Medina".
Durante la última dictadura fue profesor de Instrucción Cívica en 5° año de la Escuela Superior Técnica General José de San Martín N° 32. Desde 1986 es profesor de Actualización Jurídica en Derecho Penal en la Escuela Superior de la Policía Federal.
Oyarbide también actuó en la difusión sobre la nueva ley de drogas en Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Guardia de Infantería de la Policía Federal y distintas seccionales de la policía entre 1989 y 1990.
El 18 de septiembre de 1990, la Policía Federal reconoció su esfuerzo y le dio el diploma de honor al mérito.
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