
Detuvieron a un falsificador con 260.000 dólares apócrifos
Las réplicas circularon por Buenos Aires y por Santa Fe
1 minuto de lectura'
La estrategia era bien simple: hacer, en efectivo, compras relativamente pequeñas en comercios minoristas y locales de centros urbanos, y evitar siempre cualquier tipo de transacción en bancos, casas de cambio o grandes tiendas. El motivo, igual de simple: los billetes usados eran falsos, réplicas de dólares tan bien logradas que fácilmente pasaban el filtro de los detectores más comunes de luz ultravioleta.
Ocho meses después de que fuera descubierta la circulación de los primeros billetes apócrifos en la ciudad bonaerense de Bolívar, la policía dio con el autor de las falsificaciones: según informaron voceros de esa fuerza, se trata del imprentero de Daniel Bellini, el dueño del mítico Pinar de Rocha, que cumplió condena hasta principios de esta década, precisamente, por la falsificación de ocho millones de dólares hallados, a mediados de los 90, en su casa quinta de Parque Leloir.
El jefe de la Delegación de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas de Azul, inspector Roberto Anauati, dijo a LA NACION que en el fondo de la casa de Padre Marchena 1429, en San Miguel, fue detenido "el imprentero". En esa vivienda, donde eran fraguados los billetes, los detectives a su cargo secuestraron 260.000 dólares recientemente confeccionados en una impresora de tipo offset, una parte ya cortados, y otra aún en planchetas, en billetes de 50 y de 100.
En otros allanamientos, en Rosario, Santa Fe capital y las ciudades bonaerenses de Bahía Blanca, Bolívar, Guaminí y Pehuajó, fueron detenidas otras nueve personas -siete hombres y dos mujeres- presuntamente encargadas de "distribuir" los billetes falsos, es decir, de ubicarlos en los comercios en los que consumaban la estafa.
Anauati explicó a LA NACION: "La falsificación era muy buena. El imprentero es un artista, de hecho era pintor. Utilizaba tintas muy parecidas a la original, les daba el proceso de terminación con un aparato de su propia invención para que, al tacto, parecieran verdaderos. Y a cada billete le hacía un control de calidad final y lo pasaba por un detector".
El jefe policial dijo que al "imprentero" -según otras fuentes, su apellido sería Fernández- le demandó un año fabricar la plancha de impresión de los billetes, que tenía una definición de 2.000.000 de puntos. Y que también falsificaba billetes de 20 y 50 pesos con una máquina láser. Los peritos deberán ahora determinar cuál era su capacidad de producción.
En los operativos, concluyó, se secuestraron dos armas de fuego y documentación que confirmaría la relación entre los imputados, incluidos giros postales y comprobantes de las encomiendas en las cuales "el imprentero" enviaba los billetes falsos a sus distribuidores.
1
2Detox digital: el tratamiento que recomiendan para adolescentes con excesiva dependencia de las pantallas
3Ciudadanía italiana: Hito Mundial, el Estudio De.Martin & Asociados gana el primer juicio luego de la entrada en vigor de la Ley 74/2025 y rescata a millones de descendientes a nivel global
4Proponen declarar persona non grata a Alberto Samid en Maldonado


