Devolvieron al mar al "pingüino cordobés" que fue víctima de mascotismo
1 minuto de lectura'

Santa Rosa de Calamuchita, en la provincia de Córdoba, no es lugar para que habite un pingüino magallánico. Sin embargo, en marzo de este año, en el patio de una casa de esa localidad ubicada a más de mil kilómetros de la costa Atlántica, rescataron un ejemplar de esta simpática ave, que se encontraba anémico y deshidratado.
Luego de un proceso de rehabilitación en Mundo Marino, la semana pasada el animal pudo regresar al mar, en las playas de San Clemente, junto a otros 14 ejemplares de su misma especie, también rescatados y rehabilitados.
El recorrido inusual de este ejemplar de pingüino magallánico -Spheniscus magellanicus- comenzó cuando una familia cordobesa que vacacionaba en Miramar lo encontró solo en una playa. Los vacacionistas cargaron el ave en su auto y lo trasladaron por 1100 kilómetros, hasta Santa Rosa de Calamuchita, en el oeste de Córdoba.

Posiblemente no lo sabían, pero al apropiarse del animal y llevarlo a otro territorio, la familia estaba cometiendo una infracción penada que se llama "mascotismo", que sostiene y estimula el tráfico ilegal de animales.
El pingüino se convirtió en una mascota más de la familia cordobesa hasta que, tras la denuncia de un vecino, la Policía Ambiental de Córdoba llego a la casa y rescató al animal, que fue llevado en principio al zoológico de Córdoba y luego al centro de rescate y rehabilitación de la Fundación Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú el pasado 16 de mayo.

Según lo informado por la Policía Ambiental cordobesa, el pingüino pasó su estadía en Córdoba comiendo pescados de río y en contacto con otros animales domésticos.
La recuperación
Una vez que arribó a San Clemente, el animal fue examinado por especialistas, y comprobaron que se encontraba en un estado de debilidad. "Llegó con un cuadro de anemia y deshidratación por el tipo de alimentación al que estuvo expuesto. Primero se lo hidrató y luego se lo alimentó con pescado sólido o una fórmula de pescado procesado. A través del alimento les suministramos vitaminas para estabilizarlos y que recuperen progresivamente su peso normal", explica Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y jefe del Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino.

Además, este pingüino cordobés tenía un caso de viruela aviar, una patología que suele aparecer cuando el animal tiene el sistema inmunológico deprimido.
A cada uno de los 15 pingüinos rescatados -14 en el Partido de la Costa y uno en Córdoba-, durante el proceso de rehabilitación, se les colocó un microchip subcutáneo en la zona interescapular para poder ser identificados y recibir un tratamiento individualizado.
Especie gregaria
En Mundo Marino informan que el pingüino magallánico es una especie catalogada como "casi amenazada" por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Son aves migratorias que de septiembre a marzo nidifican y se reproducen en la Patagonia argentina y, a partir de marzo, comienzan un proceso migratorio que llega hasta el sur de Brasil. Es en ese proceso migratorio que algunos animales no logran encontrar alimento suficiente y salen a nuestras costas con distintos niveles de desnutrición.

"Esta especie es gregaria, por lo que si aparece sola es de por sí un mal síntoma. Por eso es que se reintroducen en grupo y no de manera solitaria. Lo más importante aquí es concientizar a la población de que estos animales no son mascotas. Además del daño que les podemos generar, los animales silvestres también pueden transmitir enfermedades infecciosas al ser humano", agrega Rodríguez Heredia.

El biólogo de Mundo Marino relata una cosa curiosa en relación a la alimentación de estos animales: "A diferencia de lo que ocurre con los seres humanos, obtienen el agua a partir del alimento sólido, y ese alimento debe ser el propio de su especie. En el caso del pingüino magallánico, su alimento natural es la anchoita, un pez de mar. Para filtrar la sal, esta especie posee, como también tienen otras aves marinas, unas glándulas especiales denominadas "glándulas de la sal", en la zona de sus ojos. Estos órganos cumplen una función complementaria a los riñones y corren el riesgo de atrofiarse cuando al animal se lo expone al consumo de pescados de río y agua dulce, como ocurrió con el pingüino incautado en Córdoba".

Los pingüinos no suelen salir a las playas de la costa atlántica bonaerense, si lo hacen, es porque requieren ayuda. Ante esa situación, la Fundación Mundo Marino recomienda "comunicarse de manera urgente con personal idóneo, no mojarlos, no tocarlos, no alimentarlos y, con respeto, alejar a los curiosos".

El número de teléfono del Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino ante urgencias es el (02252) 43-0300. A nivel nacional se puede contactar a la Prefectura Naval Argentina al 106 durante las 24 horas. En la jurisdicción de la provincia de Buenos Aires se puede contactar también al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) cuyo teléfono es (0221) 429 5548 .
1“Hito institucional”: Por primera vez, dos mujeres asumieron el rectorado de una universidad pública más que centenaria
2Servicio reducido: avanza la construcción de pasos bajo nivel del tren Sarmiento en dos barrios porteños
3Por qué no se dice feliz Día de la Mujer
- 4
Tren Mitre: vuelven a postergar la llegada del servicio a Retiro




