
Día del Animal: los centros de rescate de fauna silvestre, una clave para mitigar el tráfico ilegal
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El comercio ilegal de animales silvestres es un problema internacional grave. De hecho, se cree que la pandemia del nuevo coronavirus se originó en un mercado de la ciudad china de Wuhan –donde se comercian estas especies- cuando el Covid-19 dio un salto de los animales a los humanos. Para hacer frente a este problema los gobiernos investigan redes de contrabando y trabajan para decomisar a los animales que se trafican. Luego, los envían a centros de rescate de fauna autóctona que trabajan en su rehabilitación y posterior reinserción.

Uno de ellos es el Centro de Rescate de la Fundación Temaikèn. "Generalmente los primeros escenarios son difíciles. Llegan animales en condiciones muy delicadas, estresados luego de estar hacinados, sin agua, en espacios oscuros e interactuando de manera obligada con otras especies. Tal es así que, de las pocas estadísticas generales que se conocen sobre esta problemática, se estima que por cada animal que llega al mercado ilegal, mueren otros nueve ejemplares", indica Cristian Gillet, el responsable del centro.
Se trabaja con el fin de devolver cada animal a su medio natural
En la rehabilitación de los animales rescatados intervienen veterinarios, biólogos, nutricionistas y cuidadores especializados. Desde la Fundación Temaikèn afirman que las tareas involucradas en ese proceso dejan una valiosa información que permite, luego a los expertos, entender mejor a las especies en cuestión y su hábitat. "Es una excelente oportunidad para adquirir experiencia con una gran variedad de especies y estar preparados para atender casos de mayor escala", señala Gillet.

La rehabilitación se hace por etapas. "La gran mayoría de los animales recepcionados, ya sea porque fueron decomisados o encontrados heridos, han sido afectados por actividades antrópicas. Se trabaja con el fin de devolver cada uno a su medio natural y para que esto ocurra, el animal ingresado debe pasar por una serie de etapas para evaluar si realmente puede valerse por sí mismo una vez liberado", explica Lina Zabala, bióloga a cargo del Centro de Rescate de la Fundación Temaikèn. Lo primero que hacen allí cuando llega un animal es testearlo, diagnosticarlo y ponerlo en cuarentena. Después lo estudian para decidir si se encuentra en condiciones de ser reinsertado en su hábitat natural.

