Disminuyeron los accidentes por el uso de pirotecnia
Bajaron en un 75%; lo atribuyen a las campañas de prevención
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El número de heridos por accidentes de pirotecnia en la ciudad de Buenos Aires durante la Nochebuena y la Navidad fue un 75% más bajo que el registrado en la misma fecha de 2004, según informó el director del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), Germán Fernández.
Un total de 128 personas pidió asistencia médica en hospitales porteños por accidentes relacionados directamente con las fiestas, mientras que el año pasado habían sido 525 los heridos por estos motivos.
Entretanto, en la provincia de Buenos Aires se detectaron 56 casos, según un relevamiento del Ministerio de Salud en hospitales de La Plata, Mar del Plata y el conurbano bonaerense. Si bien no hay datos estadísticos de años anteriores, los médicos consultados aseguran que hay una tendencia de baja, según comentaron voceros del ministerios.
Fernández explicó que para este cálculo se toman en cuenta las consultas atendidas entre la 0 y las 8 del 25 de diciembre por problemas usuales en esa fecha, como quemaduras y amputaciones por el uso de pirotecnia, casos de violencia social, accidentes de tránsito y excesos de alcohol.
"Se hicieron campañas en los hospitales en las que se explicó que la pirotecnia es mala", dijo el titular del SAME para explicar esta baja. Respecto de la incidencia que pudo haber tenido la tragedia del boliche República Cromagnon, donde murieron 193 personas en un incendio que comenzó al ser encendida una bengala, señaló que "influyó, especialmente con [los heridos por] pirotecnia, porque frenó un poco [su utilización]".
Fernández resaltó que este año no hubo ningún quemado grave, que fue bajo el ingreso de menores en hospitales infantiles (seis en el hospital Alvarez y tres en el Gutiérrez) y que disminuyó la cantidad de internados por alcoholismo: 11 ingresos contra 75 en 2004.
Esta merma se ve reflejada especialmente en los hospitales Pedro Lagleyze y Santa Lucía, que, por ser oftalmológicos, suelen recibir con frecuencia a pacientes de este tipo.
En el Santa Lucía, el número de lastimados bajó de 34 a 24, de los cuales 15 fueron menores de 15 años. Ningún caso requirió cirugía y no quedaron pacientes internados. De las 24 lesiones, 22 fueron causadas por mala manipulación de pirotecnia, una por un corcho de botella y la restante corresponde a una persona que fue golpeada en una riña callejera.
Diana Salz, jefa de guardia, estimó que el descenso se debe a "las campañas de prevención, a la menor cantidad de pirotecnia ilegal y a una toma de conciencia después de Cromagnon".
En el hospital Lagleyze se atendió a diez personas, 50 menos que el año pasado. Ocho heridas fueron el resultado de elementos pirotécnicos (un paciente quedó internado en observación). Las dos restantes se produjeron al destapar botellas.
En tanto que en el Instituto del Quemado, otro usual destino de los accidentados en estas fechas, atendieron a 18 pacientes ambulatorios (7 de ellos menores) con quemaduras leves; ninguno de ellos sufrió amputaciones. Un año antes habían recibido exactamente la misma cantidad de víctimas de accidentes con pirotecnia.




