El narcotráfico está al acecho en Salta
Preocupa la falta de control en la frontera con Bolivia; no hay planes oficiales para encarar el tema
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SALTA.- Al narcotráfico se le adjudican aquí misteriosos crímenes aún irresueltos, el surgimiento de enormes fortunas sin sustento legal aparente y sólidos vínculos con el poder político.
El narcotráfico ya no es un fantasma en esta región, como se pretendió agitar durante los enfrentamientos de los piqueteros semanas atrás. Es una realidad que preocupa seriamente a aquellos a quienes les interesa el futuro de la provincia.
El juez federal N° 1 de Salta, Abel Cornejo, que tiene la responsabilidad precisamente de investigar el narcotráfico, cree que la situación aquí es tan preocupante como la que describe la película "Traffic".
El escenario del film es la frontera entre México y Estados Unidos.Y en la trama nada es lo que parece. Los protagonistas de la historia son el zar norteamericano de la lucha antidrogas (que ignora que su hija es adicta), el jefe antinarcóticos de México (que es empleado del mayor cartel) y un respetado empresario (que en rigor es narcotraficante).
"Lo que sucede en Salta y Jujuy por la falta de control terrestre y aéreo me hace acordar de la película "Traffic"", admite Cornejo ante este cronista.
Salta también tiene una frontera caliente. Comparte más de 700 kilómetros de límites con Bolivia, el tercer país productor de cocaína del mundo.
El ex jefe de la DEA (la agencia antinarcóticos norteamericana) en Buenos Aires Abel Reynoso es tajante: "La droga pasa en Salta como el agua, con la ayuda de muchos".
Reynoso nació en Lanús y emigró a los Estados Unidos, donde realizó una gran carrera en la DEA. Estuvo destinado en la Argentina como jefe de la oficina local hasta que hace dos años lo obligaron a irse.
Su visión es todavía más dramática que la que describe Cornejo. "La frontera norte no se parece a la de México y Estados Unidos. La situación es peor. En la frontera americana por lo menos hay algo de control", dice a LA NACION.
La DEA tiene instalada una base permanente en esta ciudad, confió un gendarme que trabaja con los agentes norteamericanos.
El 8 de marzo último, los gobernadores de Salta y Tucumán, Juan Carlos Romero y Julio Miranda, respectivamente, se reunieron con el embajador norteamericano, James Walsh, para pedirle una suerte de Plan Colombia para la región.
Luego del encuentro, Romero dijo que el diplomático se había comprometido a evaluar la creación de un programa de cooperación para el control del narcotráfico en la frontera con Bolivia.
Al día siguiente, Walsh desmintió la versión que había dado Romero de la reunión y dijo que la cooperación se mantendría, como hasta ahora, a nivel de Estados nacionales.
Cinco kilos en un año
"La situación en el NOA (noroeste argentino) con el narcotráfico es altamente preocupante", dijo un funcionario de la Secretaría de Prevención de las Adicciones y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) que sigue con atención el tema.
Las estadísticas muestran un dato irrefutable: la lucha de la policía salteña contra el narcotráfico no ha sido muy efectiva hasta ahora. Según informaron fuentes oficiales, durante el año 2000 sólo secuestró 4,700 kilos de cocaína. A la policía jujeña no le fue mejor: apenas se incautó de 5,300 kilos.
Sólo en lo que va de este año, la Agrupación Salta de la Gendarmería Nacional (abarca Salta, Jujuy, Tucumán, parte de Santiago del Estero y de Catamarca) secuestró más de 600 kilos de cocaína, según informó su jefe, comandante Aníbal Maiztegui.
El segundo jefe de la Gendarmería en la zona, comandante Víctor Jouquert, está convencido, de todos modos, de que lo que secuestran es "apenas el chiquitaje; creo -dijo- que los grandes embarques están entrando por avión o en contenedores".
Jouquert ya había estado destinado en Salta, años atrás. Cuando volvió, hace unos meses, advirtió que la situación respecto del narcotráfico había cambiado; "pero para peor".
"Toda la frontera es vulnerable, pero Salta es la zona donde hay menos riesgo para operar, porque hay una evidente complicidad política", aseguró una fuente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
Este organismo persigue desde hace años a un narcotraficante que opera en la ciudad de Salvador Mazza y que hasta ahora no pudieron atrapar. Según los espías, su organización mueve unos mil kilos de cocaína por año.
Ese ejemplo es útil para tomar conciencia de que el volumen de la cocaína que ingresa por el NOA es casi imposible de calcular.
Rutas y radares
La ruta 34, eje de la protesta de los piqueteros, es considerada la principal vía terrestre de acceso de la cocaína boliviana. ¿Cómo se hace para controlar un camión sin correr el riesgo de echar a perder las mercaderías probablemente lícitas que traslada? Con modernos scanners que la Gendarmería no tiene.
¿Cómo se hace para controlar el cielo? Con radares. Desde hace años, la puesta en marcha de un sistema de vigilancia del espacio aéreo está paralizada por motivos que nadie alcanza a explicar. El último radar está ubicado en Córdoba. Desde allí la Argentina juega al gallito ciego.
El arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargniello, dice: "Yo no he visto o no conozco decisiones que se adopten para encarar el narcotráfico como un tema prioritario. Y esto prende en una zona pobre, donde el dinero escasea. Esa actividad permite obtener plata fácil".
Una mula cobra 300 pesos por llevar su estómago lleno de tizas de cocaína desde la frontera con Bolivia hasta Buenos Aires. Una tentación enorme para una región donde los planes Trabajar de 200 pesos se pelean a los tiros.
Cargniello advierte que hay un divorcio entre la dirigencia y el sufrimiento de la gente. "En ese marco es muy difícil que esta cuestión vaya a ser atacada."
Según la encuesta permanente de hogares del Indec, el 55,9% de los salteños vive por debajo de la línea de pobreza. Es raro, pues por las calles de esta ciudad se pueden ver tantos autos importados y camionetas doble tracción como en el barrio La Horqueta de San Isidro un sábado por la mañana. Y en las afueras de la ciudad hay barrios privados con casas enormes.
"No se puede descartar la globalización de la violencia y del crimen. Grupos poderosos podrían estar detrás del narcotráfico; si no, no se explica", asevera Cargniello.
El mes último, la Gendarmería detuvo a un hombre a quien investigaba desde hacía 15 años porque sospechaba que era narcotraficante, dijeron fuentes oficiales. Propietario de la principal discoteca de Orán, Gustavo Adolfo Astún fue arrestado con cinco kilos de cocaína en su poder. Es hermano del diputado provincial (con mandato cumplido) del justicialismo Marcelo Astún.
En 1984, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, el Congreso aprobó la ley 23.112, que creó el juzgado federal de Orán. Sólo este año se llamó a concurso para elegir a quien será el titular de ese tribunal, situado en un lugar estratégico por su cercanía con Bolivia.
"Llama la atención la mora para la instalación del juzgado federal de Orán", advierte el juez Cornejo.
La libreta del cronista está repleta de relatos de crímenes sin resolver y nombres de hombres que hicieron fortuna sin actividades rentables conocidas y de funcionarios que, se sospecha, viven de la droga.
Son versiones, conclusiones que se basan en coincidencias llamativas. Todas casi imposibles de constatar y que por eso no integran esta crónica.
Además, muchas personas que podrían aportar información valiosa prefieren no hablar con la prensa sobre este tema. Como el gobernador Romero.
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