
El parque Tres de Febrero sucumbe a las usurpaciones y al descuido
Prometen que instrumentarán un plan de manejo para el predio; malestar y denuncias vecinales
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Distintas irregularidades que ocurrieron y ocurren en el parque Tres de Febrero, el pulmón verde más grande de la Capital, con 390 hectáreas, muy poco tienen que ver con la naturaleza de la denominación que se ganó en 1994, cuando fue declarado área de protección histórica.
Con la mudanza del lunes pasado desde el Rosedal, sigue reinando la oferta ostensible de sexo en el parque, ahora en la plazoleta Florencio Sánchez, con la presencia de más de 150 travestis cada noche; personas y entidades privadas usurpan el espacio público; hay publicidad ilegal; se advierten puestos de alimentos sin control; el velódromo municipal está abandonado, y el paseo Marcela Iglesias (ex Paseo de la Infanta) sigue cerrado. Son todos casos conflictivos que molestan a los vecinos.
¿Qué ocurre hoy con la conducción del parque Tres de Febrero? ¿Qué quiere Mauricio Macri para este sitio al que se destinan 4 millones de pesos para su cuidado? Mariana Brea, su coordinadora, renunció el 7 del mes último por diferencias con la política del gobierno y todavía no se sabe quién la sucederá en el cargo. Según las autoridades porteñas, la funcionaria fue despedida por "irregularidades en su gestión".
El ministro de Ambiente y Espacio Público de la ciudad, Juan Pablo Piccardo, habló con LA NACION sobre el presente y el futuro del parque. "Es un paseo extraordinario, con un claro sentido de esparcimiento para los vecinos. Se mantendrá esa esencia y extremaremos la limpieza y el mantenimiento del lugar, pues no estamos conformes con su cuidado", dijo.
El funcionario admitió la existencia de publicidad ilegal dentro del parque, pero explicó que los clubes ya fueron intimados a quitar los carteles; vio positiva la mudanza de los travestis y sostuvo que el abandonado ex Paseo de la Infanta está sobre terrenos del Onabe, por lo que la ciudad no tiene jurisdicción sobre el predio. "Para buscar al nuevo director, pensamos en que se implemente un plan de manejo del parque. Aún no está definido el nombre", dijo Piccardo.
Hoy, la obra de remodelación y de plantación de unos 6000 rosales en el Rosedal, que lleva adelante la empresa YPF, que donará 2 millones de dólares, es la acción más significativa.
El primer director
El parque Tres de Febrero fue inaugurado en 1875. Tuvo su primer director general, con administración autárquica, en 2006: durante el gobierno de Jorge Telerman se creó el Organismo Fuera de Nivel Parque Tres de Febrero y se designó al frente de él a Javier García Elorrio.
Durante su gestión, el parque tuvo su propia normativa. Según el ex funcionario, "se creó una unidad de paisajistas; se promovió el nuevo reglamento de uso del parque; se organizó el cuerpo de guardaparques; se puso en valor el perímetro del Rosedal y se combatió la oferta de sexo, los cuidacoches y los vendedores ilegales", pero en los últimos aspectos no se lograron mejoras significativas.
"El gobierno de Macri trata al parque como una plaza más de la ciudad y no descartó que, detrás de ello, hubiera un plan de entrega de espacios públicos para negocios privados", dijo García Elorrio. Y agregó: "Este gobierno no tiene experiencia en gestión de espacio público, y por eso han vuelto al parque los «trapitos», los puestos ilegales de choripán y sigue con más fuerza la oferta de sexo".
Piccardo anunció que investigará a García Elorrio en virtud "de irregularidades en el alquiler de camionetas durante su gestión", a lo que el ex funcionario respondió que está de acuerdo con que "se indague en cómo actuó cada funcionario".
En abril de 2007, Mariana Brea asumió como directora general del parque. Con la llegada de Macri al gobierno, el parque Tres de Febrero se transfirió a la Dirección General de Espacios Verdes y Brea pasó a ser coordinadora del área. Macri vetó la ley que proclamaba que el director del parque debía nombrarse mediante un concurso público.
Consultada por LA NACION, Brea detalló los motivos de su alejamiento: "Me parece genial que empresas como YPF pongan dinero en el Rosedal, pero no estoy de acuerdo con que se tenga que armar de apuro un proyecto de dos millones de dólares de manera desprolija. Las obras que quieren hacer allí no tienen informes hechos de interpretación urbanística".
La ex funcionaria también mostró su desacuerdo con la presencia de los travestis en la plazoleta Florencio Sánchez y con el proyecto de convenio entre el gobierno y la Fundación Cultural Argentino-Japonesa.
Denuncias vecinales
Asociaciones vecinales denuncian la pérdida de tierras del pulmón verde por las usurpaciones, construcciones clandestinas y concesiones. Osvaldo Guerrica Echevarría, presidente de la Asociación Amigos del Lago de Palermo, dijo que el parque perdió cerca del 85% de su territorio desde la década del 20 hasta hoy. "Palermo se convirtió en una serie de espacios verdes dispersos que ya no dan la sensación de un parque continuo. Son todos negociados", asegura.
Echevarría denunció en una carta enviada a Piccardo en marzo que en el predio hay plantación indiscriminada de árboles y existe publicidad ilegal en calles, plazas e instituciones deportivas, como el club GEBA.
LA NACION constató estas irregularidades en una recorrida por el lugar. Y todo sucede en el corazón de un espacio olvidado, que fue declarado área de protección histórica.






