
El pingüinazo: la Argentina debate un éxodo a software libre
El Gobierno discute migrar sus programas informáticos; un proyecto de ley impulsa un desplazamiento integral del Estado a sistemas abiertos; las empresas con licencias comerciales se sienten discriminadas; los grupos de usuarios advierten que el cambio no debe ser impuesto
1 minuto de lectura'
Impulsado por la crisis económica y la necesidad de ahorro, el Estado argentino planea migrar sus programas informáticos hacia soluciones del tipo Linux .
Linux es un sistema operativo de licencia pública y distribución libre que está cobrando importancia en el mercado mundial del software. El programa, cuyo icono es un pingüino, es utilizado por grandes empresas como IBM , HP , Oracle , que buscan adaptar sus desarrollos en hardware con un software propio. También países como Alemania , Brasil , China, Corea del Sur y Japón intentan reducir costos y ajustar sus sistemas informáticos optando por software libre. Incluso, comunidades más pequeñas eligen soluciones de código abierto, por ejemplo el proyecto Linex , en España.
Existen básicamente dos posturas en cuanto a qué sistemas informáticos escoger. La más adoptada, es la del software licenciado en soluciones empaquetadas. Estas son muy difundidas y forman parte de la cultura de la mayoría de los usuarios. El problema es que los sistemas de este tipo pagan licencias de uso y, además, al ser estándar no pueden ser modificados.
La otra opción es la que ofrece el software libre. Esta vereda se encuentra en constante construcción desde 1991 con Linux y sus diversas aplicaciones. Las soluciones basadas en software libre son menos difundidas y más complejas, por lo que requieren capacitación. Sin embargo, las posibilidades de ajuste del software a las necesidades de cada usuario son elevadas. Además, estas herramientas informáticas no pagan licencia y su distribución gratuita.
Software libre para el sector público nacional
En la Cámara de Diputados de la Nación existe un proyecto de ley que busca regular el "régimen de políticas de software para el sector público nacional". El plan se basa en las iniciativas los diputados Pablo Fontdevila y Marcelo Dragan. La intención de la ley, que será tratada a fin de año en el Parlamento, es exigir que el estado adopte soluciones de software libre.
"Cuando las licencias de software actualmente contratadas vayan caducando, el Estado deberá optar por soluciones de código fuente abierto", explicó el diputado Dragan. El software bajo licencia comercial sólo está contemplado en casos extraordinarios. Además, el proyecto hace hincapié en la transparencia en la custodia de datos, la viabilidad de copiar los programas, la posibilidad de verificar el funcionamiento de los sistemas adquiridos y la necesidad de registrar software actualmente contratado.
El diputado aseguró que de este modo se fomentará la industria nacional informática, bajo reglas de libre competencia. "El software libre significaría una solución para la crisis económica, se optimizarían los actuales recursos del Estado y, finalmente, se iniciaría un cambio cultural profundo", detalló.
Los usuarios argentinos de Linux
Para las asociaciones de usuarios de Linux, que el Estado opte por el software libre contribuye a la transparencia y al ahorro en licencias. "Se trata de una opción lógica", afirmó Daniel Coletti, administrador de LUGar, grupo de usuarios de Linux de la Argentina . "El estado debe garantizar la transparencia y adaptabilidad de sus sistemas informáticos, y esto se logra sólo con software libre" comentó.
Pero Coletti no es tan optimista: "No creo que mediante leyes impuestas se logren los cambios que se necesitan" advirtió. "Migrar todo el estado es imposible, se trata de un gigante con un sinnúmero de computadoras" aseguró. Según Coletti, "se deben demostrar las soluciones que aporta Linux".
La postura de las empresas con licencias comerciales
En una carta enviada al Congreso Nacional, las distintas cámaras argentinas de la industria de tecnología afirmaron que se deben "evitar legislaciones discriminatorias o limitativas, como los proyectos, que bajo una falsa promesa de ahorro de costos, obligan al sector público a emplear exclusivamente software de código libre en sus redes informáticas".
El comunicado, firmado entre otros por la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos ( CESSI ), puntualizó que "en la actualidad, sin necesidad de ninguna legislación específica, y como cualquier otro usuario que ejercite su libertad económica y tecnológica apropiadamente, el sector público está en perfectas condiciones de optar por sistemas de código fuente abierto en cuantas ocasiones lo considere conveniente".
La postura de Microsoft no se diferencia del pliego enviado al Parlamento. La compañía de Bill Gates "apoya la propuesta que la industria del software está impulsando para el sector público en todo el mundo". Asimismo, Microsoft afirma que realiza una inversión "superior a los cuatro mil millones de dólares anuales a nivel mundial para permitir el intercambio de información a través de estándares abiertos".
Cambio cultural lento
Ámbito del software libre en el Estado ( ASLE ) es un espacio creado por Eduardo Thill, director Nacional de Gestión Informática del Ministerio del Interior, y Pedro Janices, coordinador de Informática de la Secretaría de Medios. Junto con universidades y empresas organizan jornadas de debates sobre las ventajas y desventajas de inclinarse por sistemas de código abierto. "No se trata de una elección entre diferentes propuestas o migraciones compulsivas, impulsamos un cambio cultural", explicó Pedro Janices.
Para ASLE, elegir software libre significaría la posibilidad de ahorrar recursos del estado. No obstante, Thill, que tiene Microsoft Windows instalado en su computadora hogareña, no descartó la utilización de sistemas licenciados. "Si demuestro que esta solución informática es mejor, como administrador, debo elegirla; si eventualmente se necesitan aplicaciones comerciales, no puedo negarlas arbitrariamente", señaló el funcionario.
"Se deben gestionar las herramientas de modo tal que cualquier dependencia estatal, provincial o municipal, por pequeña que sea, obtenga la solución informática que necesite sin abonar costosas licencias y, por supuesto, sin entrar en la ilegalidad de no pagarlas" argumentó Thill.
Linux: el sistema del pingüinito
Linux es un sistema operativo como UNIX , Mac Os o Microsoft Windows . A diferencia del resto, Linux es de libre distribución y su código fuente es abierto. Fue inicialmente desarrollado por Linus Torvalds en Finlandia y luego puesto en Internet a disposición de una vasta comunidad de programadores que se encarga de mejorarlo. Este sistema se despliega bajo las reglas del proyecto de GNU de la Free Software Foundation , Cambridge, Massachusett fundada en 1971, por Richard Stallman.
El manifiesto GNU dictamina que cualquiera puede modificar las aplicaciones libres publicando el código de programación. Las licencias son públicas, no comerciales. Existen organizaciones como Red Hat , Suse , Mandrake , Conectiva o Debian que desarrollan diferentes formas de Linux, que se llaman distribuciones. Las distribuciones pueden ser vendidas. No obstante, deben mostrar sus fuentes de programación. Además, lo usuarios finales pueden adaptar las distribuciones, respetando siempre el manifiesto.
1
2Una joven murió en Villa Devoto tras bajar del colectivo y ser atropellada: se le enganchó la mochila
3Eclipse Solar Anular 2027: un lugar del sur argentino se convertirá en el punto ideal para ver el fenómeno
4Habló la madre Ángel, el niño de cuatro años muerto en Comodoro Rivadavia: “Yo no maté a mi hijo”



