
Elfos, espectros y hobbits reunidos en la ciudad para homenajear a Tolkien
Cientos de seguidores del escritor inglés celebraron, disfrazados, su jornada anual
1 minuto de lectura'
La dama élfica tiene un vestido blanco, con amplias mangas, que cae hasta sus pies. El cabello lacio oscuro corre desde la diadema en su cabeza hasta la cintura y las orejas puntiagudas completan el cuadro. Erica Kochig, de 17 años, está explicando a un espectro arropado en negro a su lado cómo coser las placas de aluminio a sus tenebrosos guantes. "Pasa que mi novio también es un espectro, y yo le hago estos trabajos", explica.
Erica y su novio, Gerónimo, están terminando sus estudios secundarios y se reconocen apartados del común de los compañeros. Pertenecen a la filial marplatense de la Asociación Tolkien Argentina (ATA), la comunidad de entusiastas de la obra del escritor inglés que este fin de semana celebró su jornada anual con talleres, espectáculos, charlas y otras actividades en el Centro Cultural San Martín.
"Acá pasa lo mismo que entre las razas del mundo de Tolkien: se junta gente de todos los orígenes y gustos, y comparten su pasión", dice Erica, quien cuenta que, desde muy chica, la lectura la ayudó a apreciar toda la literatura y las ciencias, y que planea estudiar biología marina.
Forjador de espadas
En la sala central, cada smial (filial de la ATA) tiene su stand. Por los pasillos desfilan los socios -ATAviados como hobbits, elfos u otras criaturas de la Tierra Media- y decenas de curiosos.
En el subsuelo, mientras un grupo pequeño atiende a una exposición sobre el origen del mal en la obra del "profesor", otras cien personas ven cómo Leonardo Daneluz, un forjador de espadas de 33 años, hace una demostración de ataques y defensas practicadas por los guerreros medievales.
Daneluz tradujo y estudió detalladamente los manuales medievales para confeccionar y manejar la espada. "Yo era el chico al que todos pegaban. Ahora, algunos me tienen miedo", dice, orgulloso, a un grupo de jóvenes que se acerca para saludarlo.
Su amor por las armas le trajo algunos problemas. En una ocasión, su hijo de un año entró en su habitación con un cuchillo en las manos. Además, justo antes de llegar a la jornada, su mujer se clavó en la cabeza una espada curva, por un descuido frente al mueble de armas, y tuvieron que coserla en la frente.
Tristán de Villalobos, un estudiante de arquitectura de 20 años, no entró en el mundo de Tolkien por el combate, sino por el arte. "Me fascinó el dibujo de la tapa del primer libro y, después, a medida que avanzaba en la lectura, iba dibujando a los personajes."
Para Mauro "Tulkas" Baccaglioni, presidente del smial de Bariloche, seguir a Tolkien no implica sólo la lectura. "Queremos vivir y destacar los valores presentes en la obra; el respeto, la amistad y la paz, que cada miembro se exprese y pueda abrir su cabeza."
Santiago Ricco tiene una increíble semejanza con el hobbit Sam, interpretado por Sean Austin en los films de Peter Jackson. Está vestido como el personaje y presenta abundantes pelos en sus pies descalzos.
1
2La enigmática visita de “MBZ”: el exclusivo complejo a una hora de Bariloche donde se alojaría el emir de Abu Dhabi
3Ciudadanía italiana: Hito Mundial, el Estudio De.Martin & Asociados gana el primer juicio luego de la entrada en vigor de la Ley 74/2025 y rescata a millones de descendientes a nivel global
4Inicio de clases: el cambio clave en el rol de los docentes y por qué los enfrenta a un delicado desafío



