
En Las Cañitas no quieren nuevas caballerizas en el Campo de Polo
Inquietud: los vecinos se quejan por la idea de mudar dentro del barrio el predio que funciona en Báez y Clay; el Ejército no se definió.
1 minuto de lectura'

Hay vecinos de la zona de Las Cañitas, en Palermo, preocupados por el proyecto del traslado de las caballerizas que el Ejército posee en el predio situado en Báez y Clay al sector del Campo Argentino de Polo, con salidas por el boulevard Chenault y la calle Ortega y Gasset.
"Resulta totalmente anacrónico habilitar esta imagen viva del pasado en medio de un barrio en continuo progreso. Atenta contra el perfil gastronómico-recreativo que logramos construir en este rincón porteño y no puede compatibilizarse con las necesidades de un área residencial", sintetizó Jorge Serrano, presidente de la Asociación Vecinal las Cañitas.
En una carta dirigida al jefe del Estado Mayor del Ejército Argentino, teniente general Ricardo Brinzoni, los moradores del barrio explicaron cómo perturban su vida cotidiana los olores, los ruidos y la suciedad emitidos por los animales.
Otro tanto sucede a raíz de la presencia de roedores e insectos que rodean el hábitat actual de los equinos.
"Si se mudan al Campo de Polo, como tenemos entendido, la gente que pagó 150.000 pesos por un loft en las privilegiadas cuadras de Chenault al fondo verá decaer el valor de sus propiedades y quedará expuesta a las molestias derivadas de la convivencia con las caballerizas, incluso a probables focos infecciosos", describió Serrano.
En rigor, el Estado Mayor de la fuerza todavía no definió dónde funcionará el predio para los caballos que ahora montan oficiales y suboficiales, en su mayoría retirados.
"El 26 de abril último, Día de la Caballería, se anunció su traslado a dependencias de la Escuela Militar de Equitación, con sede en Campo de Mayo. Luego los usuarios propusieron llevar las caballerizas al Campo de Polo, principalmente por una cuestión de distancias. El teniente general Brinzoni aún estudia la iniciativa, al igual que las opiniones en contra elevadas por los vecinos", confirmó a La Nación el vocero del jefe del Ejército, coronel Juan Carlos Bertolini.
Otras fuentes allegadas al Estado Mayor sostuvieron que ni la propuesta va a prosperar ni se va a dar marcha atrás con el anuncio oficial, hechos que coincidirían con la posición de los moradores de Las Cañitas.
Veredas rotas y otros males
Pero mientras los vecinos esperan una respuesta a las notas presentadas, que aseguran no haber recibido, el barrio no pierde oportunidad para recordar los trastornos generados por las caballerizas de Báez y Clay.
Su actual emplazamiento dista apenas cuatro cuadras del sector del Campo de Polo, al cual los usuarios pretenden mudarlas.
"El paso de los animales ha roto veredas, y lo mismo sucederá con las aceras de Chenault si los equinos empiezan a andar por allí. Además, privará a los moradores de la magnífica vista de la cancha", agregó Serrano en nombre de la asociación vecinal.
Otros habitantes de edificios situados sobre el boulevard también se quejaron. "En una zona distinguida como centro gastronómico y turístico, va contra el sentido común la instalación de una caballeriza para unos pocos", coincidieron.
Por cierto, el vocero del jefe del Ejército reconoció que "el uso del predio se redujo cada vez más con el correr del tiempo".
Los vecinos más memoriosos recordaron que Las Cañitas supo ser décadas atrás un reducto ecuestre; el hipódromo, el Campo de Polo y una treintena de studs ya erradicados eran sus símbolos.
Pero el barrio renovó su fisonomía y adoptó nuevas costumbres. "Presenta hoy una importante densidad de población y un prestigio como ámbito de recreación indiscutible. La desactivación del predio de Báez y Clay había generado tranquilidad y optimismo", concluyó Serrano.




