
En Las Leñas todos se hablan por handy
Son teléfonos con intercomunicador; algunos los llevan desde sus casas y otros los alquilan allí
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VALLE DE LAS LEÑAS.- "Hola papi, ¿me copiás? Estoy subiendo a Neptuno, ¿ya van a comer? Bajo y voy para allá. Cambio y fuera."
Diálogos como éste se repiten a cada momento durante los largos trayectos de las telesillas que transportan a los esquiadores hasta siete kilómetros montaña arriba. Desde lo alto, la panorámica es imperdible. Ayer fue el primer día de sol de la semana. Tras la última nevada, las pistas están alfombradas por nieve seca en polvo. Hay que aprovecharla antes de que se derrita. Hay que deslizarse por las pistas sin descanso. No se puede parar. Los handies se convirtieron en elemento indispensable de la comunicación familiar en el valle. Una moda que empezó tímidamente hace dos años y esta temporada hizo furor.
Todos, grandes y pequeños, tienen uno. Desde que empezaron las vacaciones de invierno, el complejo se llenó de chicos, adolescentes y padres. Cada uno tiene su propio circuito de pistas. Nadie depende del otro.
¿Me copiás?
Todos están cerca, al alcance de la mano. Basta presionar el botón derecho del transmisor y establecer un punto de encuentro.
La familia de Rodrigo Méndez está establecida en la frecuencia 16. Con él, son cinco: papá, mamá, Mariano, de 21 años y Sofía, su novia. Cada uno tiene el suyo. Desde que llegaron de Córdoba están a full. Con el handy y con el esquí. Rodrigo hace snowboard, elige otras pistas que su familia. Pero cuando se acuerda que tiene el handy los llama: "¿Dónde estás?", "¿hay mucha gente?". También le encanta establecer un punto de encuentro en lo alto, reunirse y bajar juntos.
Para los amigos, Rodrigo usa la frecuencia 12. Que a la vez tiene 20 subfrecuencias. "Robert, ¿estás ahí? Nos encontramos en cinco en Eros", dice a uno de los miembros de la tribu de snowboard que frecuenta. Aunque la mayoría tiene equipos propios, también existe la posibilidad de alquilarlos en los negocios locales a siete pesos por día cada transmisor.
Como Claudio Schunck, que vino de Buenos Aires con la familia. Les llamó la atención que todos tuvieran uno y quiso probar su utilidad. Entonces alquilaron los suyos en el quiosco que está en la base de la Pirámide, un centro de tiendas comerciales.
"Está bárbaro, es repráctico para comunicarse", dice Claudio mientras llama a uno de sus hijos por el handy y le dice que lo espera para almorzar en el restaurante Innsbruck.
Pablo y su hermano también son porteños, pero ellos se vinieron equipados de casa. Compraron los equipos antes de venir y así están siempre cerca. En ocasiones, puede ocurrir que se quede sin señal en las pistas muy altas o en zonas rodeadas de picos.
"¿Donde estás?", le preguntó Pablo a la madre, mientras dialogaba con LA NACION. "Detrás tuyo, date vuelta y me ves, cambio y fuera."
La nieve calmó los nervios
VALLE DE LAS LEÑAS, (De una enviada especial).- Ayer, el día empezó cubierto por una nube que se posó sobre el valle. Cerca del mediodía, el cielo se despejó y el sol volvió a brillar tras más de cinco días. Luego nevó un poco, lo que calmó a aquellos esquiadores que, desde hace una semana, miran al cielo rogando que llegue la tormenta de nieve que se viene augurando desde el domingo.
Las pistas están cubiertas. En la base hay 40 centímetros de nieve pisada y en la cumbre, 92 centímetros.
Esto augura esquí para los próximos días. Pero la nieve fresca se espera como maná del cielo. Dicen que se prolongará la temporada hasta mediados de octubre, aunque la concurrencia consistirá más que nada en deportistas extremos provenientes del extranjero.





