Está en peligro la biblioteca de Bernal
Desde 1998 no recibe ningún subsidio del Estado, debe un total de 160.000 pesos y si no paga le pueden pedir la quiebra
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Atrás quedó la época de esplendor. Sólo unos pocos recuerdan la sala llena cuando el actor Alfredo Alcón interpretaba "Los cuadernos de Federico", sobre textos de Federico García Lorca. Ahora, la biblioteca pública de Bernal Mariano Moreno puede cerrar por falta de presupuesto.
El imponente edificio de 4650 metros cuadrados situado en la calle Belgrano 450 de Bernal, en el partido de Quilmes, ya no es lo que era. En 1997 el presupuesto de medio millón de dólares que le otorgaba el Ministerio de Economía fue reducido a menos de la mitad. Y un año después desapareció.
"Ahora abrimos sólo por la tarde y con la mitad del personal", dijo Horacio Cernuschi, presidente de la biblioteca. "Lo que pasa -agregó- es que tenemos una deuda total de 160.000 dólares que no podemos pagar; ya nos intimaron y es posible que se decrete la quiebra."
Cernuschi, que es arquitecto, habla con voz triste mientras lee y relee el la carta que la AFIP le mandó hace un par de días. "...intímole en el plazo de cinco días acredite los pagos. Caso contrario procederé a ejecutar la sentencia de remate. En caso de dar resultado negativo dichas medidas, se pedirá su quiebra", reza el documento firmado por el abogado Jorge Moreno.
La biblioteca debe al fisco 30.000 pesos más intereses y costas de un juicio perdido y otros 60.000 pesos que aún no están en ejecución fiscal.
"Si rematan esto, rematan la cultura", sentenció Cernuschi. Pero en diálogo con La Nación el doctor Moreno suavizó un poco las cosas: "Me imagino que tratándose de una biblioteca no se llegará a pedir la quiebra", aseguró.
Pero esto no es lo único que deben. Antes de que se privatizara el suministro de agua, la biblioteca pagaba 400 pesos por mes. Los recibos que envía Aguas Argentinas duplican ese monto. La deuda con esa empresa es de 7000 pesos.
Actualmente trabajan en el edificio de la calle Belgrano 12 empleados permanentes y 15 contratados. Todos cobran sus sueldos con mucho atraso.
Los 50.000 libros continúan ordenados sobre los estantes, al igual que los 1200 videos. Ahora el edificio se mantiene con el aporte de los 2200 socios, que pagan entre tres y siete pesos por mes.
La biblioteca se fundó el 8 de agosto de 1932 y con los años fue creciendo. Además de la sala de lectura, funciona allí una biblioteca infantil, un set de televisión, un auditorio, salones para conferencias y exposiciones y una sala de Internet.
"La Comisión Nacional de Bibliotecas Populares dice que no tiene plata. Lo único que recibimos son 400 pesos mensuales de la provincia para comprar libros y otros 5000 de la Casa Nacional del Teatro, destinados a mantener el auditorio", dijo Juan Pablo Marcet, secretario de la comisión directiva de la biblioteca.
Según Cernuschi, para que el edificio recobre su esplendor hace falta un subsidio de 35.000 pesos mensuales.



