
Falleció el jurista Miguel Marienhoff
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Con el fallecimiento del doctor Miguel Marienhoff, acaecido ayer en esta ciudad, desaparece un avezado jurista que descolló en la cátedra, en las instituciones académicas y en la función pública, a lo que resulta de justicia agregar que prestigió al país con su designación para integrar la Corte Permanente de Arbitraje Internacional de La Haya.
Había nacido en Buenos Aires, en 1903. Tras cursar estudios primarios y secundarios en Mendoza, se graduó de abogado en la Universidad Nacional de La Plata, en 1927.
En 1937 publicó "Derecho de aguas", estudio crítico y de legislación comparada del anteproyecto de Código Civil de Biblioni en lo referente a esa materia, en la que profundizaría luego con singular versación. En 1939, Marienhoff se doctoró en la Universidad de Buenos Aires, con su tesis, de 800 páginas, sobre "Régimen y legislación de las aguas públicas y privadas".
En 1941, fue nombrado profesor adjunto de Derecho Administrativo en la Universidad Nacional de La Plata, de la que sería luego profesor asociado consulto y miembro del consejo superior. Fue también profesor asociado consulto en la Universidad de Buenos Aires.
Su libro "Dominio público, protección jurídica del usuario", de 1956, abrió paso a su "Tratado del dominio público", de 1961, obra de consulta obligada en esa materia.
Similar importancia adquiriría después su "Tratado de derecho administrativo", publicado en 1966, que se sumó a otros libros de interés, como "Condición jurídico legal del viento" y "Caducidad y revocación de la concesión de servicios públicos".
En 1962 y 1963, se desempeñó como procurador del Tesoro. En 1966, se integró a la Academia Nacional de Derecho de Buenos Aires. En el acto de incorporación pública, hizo notar la influencia que debe reconocérsele a la voluntad del administrado, el individuo particular, en la formación de los actos administrativos.
Integró, asimismo, las academias nacionales de Ciencias Morales y Políticas y de Ciencias de Buenos Aires. Presidió esta última hasta comienzos de 1989. Fue también fundador y primer presidente del Colegio de Abogados de Santa Cruz y Tierra del Fuego, vicepresidente de la Asociación Argentina de Ciencias Políticas y conjuez de la Corte Suprema de Justicia. Redactó proyectos de códigos de aguas para Mendoza y Corrientes.
Recibió numerosas distinciones, entre ellas, el Premio Funge y Born 1968. Pensaba que el jurista debe trabajar en su gabinete con la mente puesta en la calle y que no es posible elaborar fórmulas de derecho con prescindencia del mundo real.
"Quiera Dios que el derecho, fundamento de la paz y del orden -dijo en una ocasión-, con sus fórmulas permanentes de justicia y de equidad, siga orientando la actividad del Estado y continúe rigiendo la conducta de los hombres."
El sepelio se efectuará hoy a las 12.15 en el cementerio Parque Memorial.



