Gervasio Dorna, el soldado que iba a casarse con Remedios de Escalada

Daniel Balmaceda
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8 de octubre de 2019  • 00:20

En 1787, Antonio Dorna, sevillano, se casó en Buenos Aires con Pascuala Sosa. Fueron los padres de Gervasio Antonio Josef María y de María Sandalia Antonia Rosa.

Gervasio estudió en el prestigioso Real Colegio de San Carlos, ubicado en la Manzana de las Luces, sin saber que regresaría algunos años después por otras razones. En 1806, cuando el ejército inglés llevó adelante su aventura rioplatense, el joven de dieciséis años se alistó para combatir y una vez lograda la Reconquista, se sumó a la Legión de Patricios, cuerpo que contó con miles de entusiastas. Dorna actuó bajo las órdenes de Cornelio Saavedra y participó de la Defensa ante el segundo ataque británico, en 1807. El cuartel de los Patricios ocupó el edificio del San Carlos, donde había estudiado.

Luego de los feroces enfrentamientos de 1807 recibió los despachos de subteniente y, pocas semanas después, de teniente. Apreciado por sus virtudes y muy bien relacionado, ya que la familia Dorna integraba los círculos exclusivos de la ciudad, era capitán en 1810 y fue uno de los 411 firmantes del pronunciamiento del 25 de Mayo, que impulsó de manera terminante la instalación de la Junta de Gobierno.

Como varios de sus compañeros de armas, donó parte de sus haberes para pagar remesas de armamento y se sumó a la Sociedad Patriótica, el grupo morenista que manifestaba sin pudores sus diferencias con el gobierno denominado Junta Grande. Para ese tiempo, el capitán Dorna ya había iniciado una relación amistosa con intenciones de futuro promisorio con una de las niñas de sociedad, Remedios de Escalada.

Las cuestiones de armas lo llevaron al norte y recibió comisiones de importancia, como ocuparse del traslado de carretillas con armas desde Tucumán a Salta, en octubre de 1811. Dos meses después, el amotinamiento de los Patricios conocido como Motín de las Trenzas, obligó a la disolución del cuerpo. No queda claro si en los agitados días del motín, el teniente se encontraba en Buenos Aires o en el norte.

Lo cierto es que, según datos aportados por Maud de Ridder de Zemborain y Ángel de Estrada en el libro Antonio Dorna y su tiempo (Editorial Sammartino), el candidato de Remedios había iniciado un emprendimiento con Fernando Garrido en el barrio de Santo Domingo. El negocio abrió sus puertas en abril de 1812. Un mes después de la llegada de José de San Martín. Entonces, la historia de las relaciones personales dio un vuelco: en septiembre la joven contraía matrimonio con el recién llegado.

San Martín, Dorna y Belgrano

El 3 de febrero de 1813, San Martín venció a los realistas en San Lorenzo. El 8 de abril, Dorna partió rumbo al norte para unirse al ejército de Belgrano. Se entrevistó con el general en la ciudad de Jujuy para pedirle que le permitiera combatir. El jefe le agradeció, pero no lo aceptó. Cuando marcharon hacia el Alto Perú, Gervasio volvió a reclamar su lugar. En la ciudad de Potosí, Belgrano lo tomó como ayudante.

La primera acción, Vilcapugio, el 1 de octubre de 1813, se convirtió en una derrota de graves consecuencias. En medio de la inmensa confusión, porque los patriotas tenían gran ventaja y les arrebataron la victoria, Belgrano reunió un grupo de trescientos hombres que custodiaran la retirada, protegiendo a los heridos y la bandera que había creado. Junto al general marchaba Dorna. Ya instalados en el pueblo de Macha, lo envío en misión tras las líneas enemigas. El valiente Dorna cumplió la misión y cuando regresaba fue descubierto por una partida realista. En pelea desigual, murió como un héroe.

Su hermana, María Sandalia, se casó en 1814 con José Zenón Videla. Ellos originaron la familia Videla Dorna, cuya descendencia llega a nuestros días.

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