Intensifican la inspección de fachadas y balcones

En edificaciones de más de medio siglo
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14 de mayo de 2003  

El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, firmó un convenio con asociaciones de profesionales de la construcción para promover la detección en conjunto del nivel de riesgo para la seguridad pública del estado de fachadas y muros porteños.

Entre los organismos profesionales, suscribieron el convenio el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, el Consejo Profesional de Ingeniería Civil, el Consejo Profesional de Ingeniería Industrial y la Asociación de Ingenieros Estructurales.

Tras la firma, Ibarra dijo que "la conservación y el mantenimiento de los inmuebles es una responsabilidad colectiva que no es delegable y que debe ser asumida. Desde el Estado estamos haciéndonos cargo de nuestra responsabilidad de control y de generar políticas que se transformen en respuestas concretas a las necesidades de los ciudadanos".

A partir de la firma de ese acuerdo, el gobierno creará un registro de profesionales habilitados para realizar proyectos y direcciones de obra con una antigüedad mínima de cinco años en el ejercicio profesional. A estos profesionales se les encomendará, por sorteo público, la realización de informes sobre el estado de las fachadas y muros expuestos en edificios.

En etapas

El control, siempre según el informe oficial, se realizará en etapas. En la primera se incluirán todas las edificaciones de una antigüedad superior a 50 años localizadas en Barracas, Constitución, La Boca, Monserrat, San Cristóbal, San Telmo, Villa Lugano y Villa Soldati. Se trata de cerca de 62.000 inmuebles.

La ley 257 de la Legislatura porteña obliga a los propietarios a mantener y conservar sus frentes, especialmente aquellos que tengan salientes, cariátides o balaustradas.

Pero desde la sanción de la norma sólo el 10% de todos los edificios de Buenos Aires presentó la verificación, y de ese total no se informó oficialmente cuántos repararon las roturas.

El nuevo convenio tiende a hacer cumplir la ley vigente.

Balcones y salientes

La ley: cuando se sancionó la norma, en 2000, los legisladores supusieron que iba a ser fácil cobrar a los vecinos. Pero la crisis hizo que sólo el 20% de las 86.000 viviendas de más de 72 años de antigüedad fueran relevadas.

Accidentes: uno de los argumentos fundamentales para la sanción de la ley fue la saga de accidentes menores por desprendimientos en las salientes.

Trámite: la norma estipula que es necesaria la contratación de un profesional que revise la propiedad, la denuncie en el Gobierno de la Ciudad y, posteriormente, el vecino, de su propio bolsillo, pague el arreglo.

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