Jubilados alemanes, voluntarios en la Argentina

Asesoran a pymes, escuelas y ONG en distintos temas; impulsaron 60 proyectos en cinco años
María Pagano
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31 de julio de 2015  

Dietmar Müller es alemán, tiene 71 años, ocho hijos y siete nietos y, a pesar de estar jubilado, sigue trabajando como director de una pequeña escuela Waldorf en Baviera, en el sudoeste de Alemania, donde también les enseña castellano a los alumnos de primer grado. Desde 2011, vino cuatro veces a la Argentina para colaborar con la escuela Waldorf Valle del Sol en Plottier, Neuquén.

Capacitó a los maestros, ayudó a construir aulas nuevas, les enseñó latín y griego a los chicos de quinto y sexto grado y, durante el último viaje, desarrolló una misión clave: el año que viene, la escuela tendrá su propio secundario para que los 140 alumnos del jardín y la primaria puedan seguir estudiando con el mismo sistema pedagógico.

Esa última visita la posibilitó la Fundación Senior Experten Service (SES), una organización alemana que desde hace más de treinta años permite que miles de jubilados alemanes con experiencia en distintos temas viajen a más de 160 países para compartir su experiencia profesional y transmitir su conocimiento a pymes e instituciones públicas y privadas. En la Argentina, el año pasado impulsaron doce proyectos, y en los últimos cinco, más de sesenta.

Uno de ellos fue el de Jörg Heyer y su esposa, Ingrid Zur, que dictaron cursos para músicos en distintas ciudades para ayudarlos a perfeccionar sus interpretaciones y entrenarlos para los grandes escenarios y concursos internacionales. "Con este programa, se les abren las puertas a muchísimos músicos jóvenes, sobre todo del interior, que hoy son miembros de grandes orquestas o que fueron a formarse en el exterior y volvieron", contó Leila Makarius, encargada de producción cultural del Museo Isaac Fernández Blanco, la institución que recibió a Heyer y Zur en el país.

La motivación de estos profesores también fue personal: "Los padres judíos de mi mujer tuvieron que huir de Alemania a fines de los años 30 y encontraron en la Argentina el recibimiento que les salvó la vida. Hoy queremos expresar nuestra gratitud por esa generosidad mediante el apoyo a las nuevas generaciones de músicos profesionales", explicó Jörg Heyer, de 65 años, que desde 2001 visita América latina con su esposa.

En Posadas, una empresa de empaques plásticos de un centenar de empleados recibió a Guillermo Betancur, un ingeniero mecánico alemán de origen colombiano de 67 años, para mejorar sus resultados. Desde hace más de tres semanas, Betancur se reúne todos los días con los directores para analizar los balances del día anterior y proponer cambios. "Hay que desarrollar una forma de trabajar diferente para utilizar mejor los recursos disponibles", señaló Betancur. "Al principio tuvimos discusiones muy tensas, pero su participación es muy rica para ordenar la empresa", agregó Sergio Guelman, gerente de Plastimi SRL, quien además aseguró que incorporarán normas de calidad ISO por primera vez en 45 años.

Dirk Lahme, coordinador del SES para América latina, explicó que "aunque los proyectos son muy variados, en general surgen por una necesidad técnica. La fundación posee 12.000 jubilados inscriptos, que son los voluntarios. Cuando se encuentra al voluntario especializado en esa necesidad, el SES cubre su traslado al país destino, donde la institución que pidió la ayuda se encarga de los gastos diarios, como el alojamiento o las comidas, durante un período de entre tres semanas y seis meses. El 90% de los fondos del SES lo aporta el gobierno alemán a través del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo.

Lahme explicó que la motivación de los jubilados la acompaña el sistema dual de formación en Alemania: los alumnos que estudian oficios acompañan la teoría con prácticas tempranas en empresas.

Para Abril Franke, representante de SES en Rosario e impulsora del programa en el interior, "más que jubilados son expertos que se retiran de su actividad y traen una experiencia impresionante". En estos cinco años coordinó 63 misiones en empresas de distintos rubros en ocho provincias.

A 60 km de Rosario, por ejemplo, la empresa Mangueras Hidráulicas SA recibió a un técnico alemán para mejorar el proceso productivo y a otro especialista en soldaduras. "Los expertos traen una mirada objetiva, con mucha experiencia sobre cómo resolver problemas a nivel internacional. A veces uno está corriendo todo el día y no se da cuenta de que para hacer las cosas grandes primero hay que arreglar las cosas chicas."

Para participar del programa y solicitar la asistencia de un voluntario, las organizaciones o las empresas interesadas pueden comunicarse con la Cámara de Comercio Argentina Alemana en Buenos Aires o con la representante de SES en Rosario al correo electrónico sesalemania.argentina@gmail.com .

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