
La causa por un crimen que conmovió a Salta se decide en la Corte Suprema
El máximo tribunal debe confirmar ahora la pena que recibieron los condenados
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El juicio por un crimen que conmovió a la ciudad de Salta y que llevó a la cárcel a un poderoso empresario local, con vínculos con el poder, puede dar un vuelco en al Corte Suprema de Justicia que debe decidir si confirma la sentencia o no.
La particularidad del caso está dada porque en pleno juicio el fiscal Ricardo Anuch primero amplió la acusación contra los imputados, pero a la hora de pedir la pena, decidió no hacerlo y aun así el tribunal salteño los condenó.
El fiscal Anuch fue procesado por supuesta violación de los deberes de funcionario público, pero finalmente fue sobreseído en un fallo confirmado por la Cámara del Crimen de Salta.
El condenado que puede ahora recuperar la libertad, si la Corte Suprema anula el juicio y ordena uno nuevo, es Pedro Julio Marcilese, un empresario que vende camiones, quien fue condenado por haber contratado a un asesino para matar al abogado Miguel Eduardo Antonio de Escalada, que había trabajado para su compañía.
Ahora, el procurador general de la Nación, Nicolás Becerra, opinó que la Corte debe escuchar los argumentos de Marcilese, anular el juicio y hacer uno nuevo.
Se basa en una jurisprudencia fijada por la Corte Suprema, conocida como caso Tarifeño, que señala que un tribunal no puede condenar, si el fiscal no acusa al final del juicio.
Los abogados de la viuda Soledad Escalada sostienen que en este caso debe tenerse en cuenta que el fiscal acusó al comienzo del proceso y amplió la acusación durante el juicio. Y, además, se debe tener en cuenta que el Código Procesal local no contempla la figura del querellante, que puede pedir pena, sino la del particular damnificado, que sólo puede reclamar un resarcimiento civil frente al perjuicio.
Escalada, madre de tres hijos, es dueña de una boutique de ropa en el centro de Salta y goza de una buena posición en la ciudad. Desde el crimen de su marido y la detención de Marcilese por el homicidio, hay quienes la apoyan en su lucha y quienes la ignoran.
Una vez que logró la condena de quienes fueron para ella los criminales, comenzó otra batalla para lograr que la Corte provincial confirme el fallo. Ahora pelea en Buenos Aires, donde se reunió con Becerra y algunos jueces de la Corte. Cosechó respuestas que le hicieron abrigar ilusiones, pero el dictamen del procurador desmoronó sus expectativas. Ahora la que debe decidir es la Corte Suprema.
En Salta, el caso repercute con fuerza, a pesar de que la prensa tomó partido por Marcilese o directamente prefiere ni nombrar el caso, por los vínculos políticos del empresario.
El caso Marcilese estalló el 13 de junio de 1993 cuando el cuerpo del abogado apareció baleado en las afueras Salta dentro de su auto con disparos en la cabeza, el pecho, el abdomen y la mano.
Días antes había recibido en su despacho a una agraciada cliente que quería que la asesorara en su trámite de divorcio. El 12 de junio a la noche, ambos fueron hasta el motel Las Palmeras.
Las investigaciones permitieron ubicar a la mujer, Mónica Nuccearelli, una tucumana, cuyo marido, Armando Ureña, había tenido vínculos comerciales con Marcilese.
De las declaraciones de ambos surgen que cometieron el crimen, tentado por un mensajero de Marcilese, con quien Ureña tenía una deuda. El asesinato la dejaría saldada.
Los jueces entendieron que estaba probada la autoría del crimen y condenaron al matrimonio tucumano y a Marcilese a la pena de prisión perpetua.
Es el empresario el que siguió batallando para lograr la anulación del juicio, para lo que contrató los servicios de Mariano Cavagna Martínez, ex juez de la Corte Suprema de Justicia y abogado del ex presidente Carlos Menem. Con su auxilio pretende conmover a los jueces de la Corte para que fallen como lo propuso Becerra.
Mientras tanto, Soledad Escalada, la viuda, sigue peleando para que los que cree que fueron los asesinos de su esposo, sigan en prisión.
Vaticinio
- La noticia del dictamen del procurador general Nicolás Becerra, que sostiene que debe hacer un nuevo juicio por el crimen del abogado Miguel Eduardo Antonio de Escalada, fue recibida con algarabía en Salta por los medios periodísticos más vinculados con el poder político de la provincia. Algunos ya vaticinaron que el empresario Pedro Marcilese, condenado como instigador del homicidio, quedaría en libertad dentro de un mes, supuestamente cuando la Corte Suprema dicte un fallo que ordene la realización de un nuevo juicio.






