
Caso Belsunce: la compleja trama familiar en la que todos se defienden entre sí
A casi nueve años del crimen de María Marta, el círculo íntimo se mantuvo unido y proclamando su inocencia; quién es quién; especial multimedia
1 minuto de lectura'

Tal vez nunca pueda saberse con certeza lo que ocurrió aquel domingo 27 de octubre en el country El Carmel. Quizás tampoco se descubra lo que motivó el crimen de María Marta García Belsunce. Pero lo que sí seguirá generando curiosidad es la compleja trama familiar que se hizo pública luego de aquel homicidio por el cual hoy se está llevando a cabo un segundo juicio.
El viudo, los medios hermanos, el padrastro, la madre, el padre y el cuñado: todos ellos tienen algún rol en el marco de estos casi nueve años de investigación. ¿Quién es quién en esta familia marcada por un crimen aún sin resolver?
<b> (*) Carlos Carrascosa, el viudo </b>

El "Gordo" o "Amianto", como le dicen, porque "no se calentaba por nada". Antes de la muerte de su mujer, era un cultor de la buena vida . En su mansión del country, invitaba a sus amigos y familiares a sofisticadas comidas. "Para los asados, está Bártoli [Guillermo, el cuñado]", cuentan que decía.
Quienes lo conocieron dicen que era una persona de muy buen humor, que solía animar las reuniones con sus historias de viaje de su época en la Marina Mercante. Luego de esa etapa de su vida, dejó el barco para entrar a la Bolsa de Valores, tras estudiar para contador público. También estuvo vinculado con el Banco General de Negocios, cuyo vicepresidente, Carlos Rohm, estuvo investigado por asociación ilícita.
Entre sus entretenimientos preferidos estaba el bridge. Solía jugar en el Club House del country. También era fanático de los caballos de carrera. De hecho, fue criador de varios equipos.
Cuando comenzaron las acusaciones en su contra, Carrascosa se mostró ofendido . Hasta envío una carta documento a una amiga de su mujer por considerarse agraviado en su honorabilidad: se decía de él que en el velorio no se había mostrado dolorido. Fue el primero en encontrar el cuerpo de su mujer sin vida. Desde el principio aseguró que él pensó que había sido un accidente. Sin embargo, para el fiscal Diego Molina Pico, el viudo de María Marta "es uno de los ejes de la compleja trama mafios a".
Uno de los puntos que le jugó en contra fue la coartada. Carrascosa había asegurado que en el momento del crimen estaba en casa de su cuñado Guillermo Bártoli mirando el partido entre Independiente y Rosario Central. Pero la encargada del Club House de Carmel, Alba Benítez, declaró que Carrascosa había estado allí la tarde del crimen, entre las 18 y las 19, durante 15 minutos, tomando un café y un lemoncello. Además la mucama de los Bártoli dijo que cuando recogió las tasas del café, poco después de las 18, no vio a nadie y estaba la televisión apagada.
También se generó una contradicción con otra de las declaraciones de Carrascosa. El viudo había dicho que solicitó la ayuda de la masajista Beatriz Michelini, que llegaba a la casa cuando él encontró el cuerpo. Pero el vigilador Eduardo Vera dijo que la masajista había llegado al country minutos antes de las 19 y que esperó 20 minutos en la puerta antes de ingresar. Incluso afirmó que mientras esperaba, Irene Hurtig llamó para pedir una ambulancia.
Carrascosa está hoy alojado en la cárcel de Campana, condenado a prisión perpetua como coautor del homicidio de su esposa.
El viudo dice estar viviendo una novela . Con María Marta estuvo casado 31 años. La conocía desde los 8. Cuando se mudaron al country, según el declaró, estaban "cumpliendo un sueño". Dejaron de trabajar y él ayudaba a María Marta en las tareas de beneficencia a través de Missing Children.
<b> (*) Guillermo Bártoli, el cuñado </b>

Es el esposo de la media hermana de María Marta, Irene Hurtig. Al comienzo de la investigación, el fiscal Molina Pico lo acusó de ser quién "gestionó, en dos casas funebres certificados de defuncion falsos; mintió sobre el diagnóstico de la muerte de María Marta y el lugar de fallecimiento; gestionó el inusual velorio y apuró el encajonamiento para impedir exámenes del cuerpo de María Marta".
Molina Pico también sostuvo que Bártoli "prefabricó la coartada mutua compartida con Carrascosa; ocultó, a sabiendas, la realidad de los hechos a las autoridades; es parte integrante de la trama mafiosa y posee intereses económicos ligados a ella".
El cuñado de María Marta vive también en el country El Carmel. De hecho, fue la coartada que usó Carrascosa cuando se le preguntó dónde estaba al momento en el que ocurría el asesinato.
La voz de Bártoli aparece en la conversación que se escucha en la grabación de la llamada que el viudo hizo a la ambulancia. Lo que no se pudo precisar es a quién pertenece la voz de la mujer que habla con él, según sospechan los investigadores, mientras manipulaban el cuerpo de María Marta ya sin vida.
También fue quien gestionó y obtuvo en la funeraria Casa Sierra el certificado de defunción "trucho" en el que constaba que María Marta había muerto de un paro cardiorrespiratorio no traumático en Capital Federal.
Si bien Bártoli llegó a este juicio acusado de encubrimiento agravado, la semana pasada los fiscales lo señalaron como partícipe necesario del homicidio, cosa que deberá ser resuelta por el Tribunal hoy.
Poco antes de que comenzara el juicio, Bártoli admitió tener "miedo" y, al igual que Carrascosa, insistió en la inocencia de toda la familia.
<b> (*) Horacio García Belsunce hijo, el hermano </b>

Antes del crimen de María Marta, ya era conocido por su trabajo de periodista. Es, también, abogado.
Hermano de la víctima, Horacio acusa al fiscal Molina Pico de haberle "arruinado la vida". A él y a su familia, claro, a quienes defiende sin un atisbo de duda. "Somos inocentes", insistió en numerosas ocasiones.
Para Molina Pico, Horacio "fue sin dudas ejecutor y encargado de prensa del encubrimiento", a través de sus "influencias" e "impidió que la policía interviniera llamando para que se retirase".
Horacio está acusado de encubrir el crimen al intentar evitar que la policía llegara a la casa. Según la investigación, llamó en tres oportunidades al comisario mayor Angel Casafús, jefe de la brigada antisecuestros bonaerense, para pedirle que evitara que efectivos policiales llegasen al lugar del hecho.
También participó de la reunión entre los familiares, en la que se decidió deshacerse del "pituto", que resultó ser el casquillo de la sexta bala disparada contra su hermana, que rebotó en el cráneo y cayó al piso.
Cuando se enteró del pedido de detención de Irene Hurtig, calificó la decisión de los fiscales de "absurda". "Saber que no nos enfrentamos a la Justicia, nos da miedo", sentenció momentos antes del juicio.
<b> (*) John Hurtig, el medio hermano </b>

"Yo fui el primero que dudó de la muerte de María Marta porque tenía las zapatillas puestas, no porque ví los agujeros (de bala). La levanté del piso del lado de la cabeza y juro que no te das cuenta de los agujeros de bala, tenía el pelo pegoteado con sangre", contó Hurtig en una de sus tantas declaraciones periodísticas.
De hecho, así fue. El admitió ante el fiscal Molina Pico que habían tirado algo que podía ser importante. Ese "algo" era el famoso pituto. John pasó unas diez horas ayudando a la policía a revisar el pozo ciego hasta encontrar la bala.
"No encubrimos nada, descubrimos" , aseguró en declaraciones periodísticas. Y habló en plural, como siempre, porque está convencido de que todo el círculo familiar, sobre el que recaen las sospechas, es inocente. Incluso defendió al viudo: "Sé cómo la ama a mi hermana, estuvo 31 años al lado de ella".
<b> (*) Constantino Hurtig, el padrastro </b>
Constantino es el marido de la madre de María Marta. Un hombre que quedó muy debilitado de la salud, razón por la cual se lo apartó de este juicio en el que iba a ser juzgado, al igual que sus hijos, por encubrimiento.
Es médico pediatra. Se lo señaló por no haberse percatado de lo sucedido. A lo que su abogado contestó : "Así como cuando algún familiar se ha fracturado él no lo ha enyesado; o cuando alguien necesitó una cirugía no lo ha operado, tampoco estaba allí como médico. (Aquel día) estaba apoderado del dolor por la relación de entrañable cariño que lo unía a María Marta".
Para Molina Pico, "fue socio económico de Carlos Alberto Carrascosa". "¿Cuál hubiese sido el diagnóstico de muerte de María Marta de haber sido firmado por Constantino Hurtig del certificado de defunción? Ocultó el homicidio a sabiendas. Vio sangre, masa encefálica, manipuló el cadáver para ponerlo sobre la cama y, a pesar de tener conocimientos de medicina legal, dijo ´no se hace autopsia´", acusó el fiscal.
Previo al juicio, un examen médico determinó que el padrastro de María Marta padece de "incapacidad psíquica", por eso hoy no está en el banquillo.
<b> (*) Irene Hurtig, la media hermana </b>

Al igual que Carrascosa, ella también se sintió agraviada por los dichos de las amigas de María Marta. En este sentido, en 2007, una decisión judicial la favoreció: la Cámara Civil condenó a la ex presidenta de Missing Children Susan Murray a indemnizarla con 20.000 pesos por perjuicios ocasionados a raíz de declaraciones periodísticas relacionadas con el asesinato de su media hermana.
En los días previos al segundo juicio se convirtió en el centro de las noticias. Esto sucedió porque los fiscales de la causa la acusaron de coautora del homicidio y pidieron su detención. Ambas solicitudes fueron rechazadas por el juez, por lo cual en este proceso Irene sólo figura como testigo.
Los fiscales no se basaron en nuevas pruebas para su acusación, sino en lo que ya estaba dentro de la causa: el audio en el cual aparece su marido hablando con una mujer presuntamente manipulando el cuerpo de María Marta. Para los fiscales, la mujer es Irene, aunque el peritaje de Gendarmería no lo pudo probar.
Irene siempre aseguró que fue la cuarta persona en llegar a la casa el día del crimen. Y que cuando ella entró, ya estaba en el lugar la masajista Michelini. Si esto se pudiera probar se descartaría que fuera Hurtig la mujer del audio.
Cuando se enteró de la acusación, Irene ofreció entrevistas a varios medios. Lloró, pero aseguró estar anímicamente fuerte. Insistió en su inocencia y, como sus parientes, en la inocencia de la familia.
"Me quieren sacar del juicio. No quieren que sea testigo", sostuvo. Y sentenció: "Cada vez estamos más lejos de la verdad".
<b> (*) La madre, el padre y la hermana </b>
Ni Horacio García Belsunce padre, ni Luz María Blanca Galup Lanús de Hurtig, su madre, ni María Laura García Belsunce, su hermana, están señalados en la causa ni estarán en el banquillo en el juicio.
Horacio padre, abogado, de 85 años, quien fuera presidente de la Academia Nacional de Derecho, tuvo muy pocas apariciones en los medios durante los ocho años y siete meses que lleva la causa por el asesinato de su hija.
Cuando se realizó el juicio a Carrascosa, Horacio escribió una carta en su apoyo.
"Querido Carlos: No encuentro palabras para expresarme con precisión ante esta situación que estás pasando. Es la primera vez que siento la injusticia y la impotencia y no sé cómo remediarla." , decía la misiva.
Se especuló con que había pagado una investigación paralela que el desmintió. "Yo nunca intervine para nada en este juicio, porque creo en la Justicia y en todos los funcionarios que la integran, cualquiera sea su jerarquía y nivel", sostuvo ante estas acusaciones.
Tampoco figuró demasiado ante la prensa Luz María Blanca Galup Lanús de Hurtig. En la causa por la muerte de su hija siempre estuvo presentada como la única "particular damnificada". Sin embargo, en los días previos al segundo juicio, sus abogados informaron que no estará presente como querellante.
"El fundamento para no intervenir en dicha audiencia es la permanente y profunda convicción, puesta de manifiesto desde el inicio de estas actuaciones -y como es de público conocimiento-, de que las personas sometidas a juzgamiento no han tomado parte de ninguna acción ni han incurrido en ninguna omisión punible en relación con el hecho del que fuera víctima María Marta García Belsunce", dice el escrito presentado por los letrados, según publicó la agencia Télam.
María Laura, la hermana de María Marta, también cree en la inocencia de sus familiares. Cuando se cumplieron siete años del crimen, publicó en los medios una solicitada titulada "¿Quién mató a María Marta?", en la que defendía a Carrascosa y pedía que se haga justicia.
"En nombre de María Marta y en el mío propio, que su muerte no quede impune. Que me ayuden a encontrar al culpable".
También defendió a Irene Hurtig, su media hermana, cuando se dio a conocer el pedido de detención. "Si mi hermana va presa, que me maten" , dijo.
"Creo en la inocencia de absolutamente todos. Es mi familia. Jamás en mi vida dudé de ellos", aseguró María Laura.
Así es como, en esta compleja trama familiar, la palabra inocencia está en boca de cada uno de los protagonistas. En los casi nueve años que pasaron, ninguno de ellos acusó a otro. Todos sostienen que el asesino de María Marta sigue suelto, que se los culpa injustamente. La Justicia dictaminó lo contrario en el primer juicio, condenando a Carrascosa. Habrá que esperar a ver qué se decide en este segundo debate oral.





