
La inventiva que puso alas a las empanadas tucumanas
Con base en Tafí del Valle, en Tucumán, una firma local las envía por avión
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Comer empanadas tucumanas amasadas en el día, en Ushuaia u otro alejado rincón del país, ya no es imposible. Ahora se pueden encargar por Internet las tradicionales empanadas realizadas en Tafí del Valle, a 2000 metros sobre el nivel del mar y a 107 kilómetros de la capital de la provincia, y recibirlas fresquitas en la puerta de su casa en menos de 24 horas.
Para poder hacer un encargo a distancia hay que pedir dos cajas como mínimo. Cada una contiene 15 empanadas y cuesta 11 pesos, a los que hay que sumarles gastos de envío por cuatro pesos. O sea que en cualquier ciudad del país se puede comer 30 riquísimas empanadas de Tafí por 26 pesos.
Además de esos pasteles de carne o de gallina, se pueden comprar las típicas humitas y los tamales, comidas norteñas elaboradas sobre la base de choclo y zapallo, envueltas en hojas de chala.
"Los productos se envían congelados. Por eso hay lugares a los que, por ahora, no podemos llegar porque se rompería la cadena de frío", explicó Susana Cabañas, la webmaster que se ocupa de atender los pedidos por correo electrónico.
El emprendimiento comenzó hace tres meses y es una triple asociación entre la línea aérea Southern Winds (SW), la fábrica de empanadas Posta del Tafí -que además es un tradicional restaurante de la villa turística- y el sitio de Internet empanadasargentinas.com.ar .
"La unión surgió un poco por casualidad. Nos reunimos en Córdoba en un momento en el que la gente de Posta del Tafí estaba instalando un local de ventas en el aeropuerto y SW les transportaba los productos desde Tucumán", contó Cabañas. Vieron una buena oportunidad y se propusieron ampliar la idea: utilizar la Red para llegar a cualquier lugar y explotar la capacidad ociosa de carga de SW.
"En la fábrica podemos elaborar hasta 4000 empanadas por día. Por ahora sólo estamos haciendo 1000", contó Freddy Kaese, socio fundador de la Posta del Tafí, junto con Enrique Danieli.
Un curioso y largo viaje
La nueva era de la informática presenta paradojas como que las empanadas se fabrican en el imponente valle calchaquí, en el norte argentino, pero los pedidos se atienden a muchos kilómetros de allí, en Villa Gesell, donde se encuentra el servidor de Internet.
Desde allí, la empresa verifica telefónicamente el pedido y le pide a SW, en la capital del país, que lleve el producto a la casa de un hambriento vecino de Río Gallegos, por ejemplo.
En los aeropuertos de Córdoba y Buenos Aires tienen instaladas dos heladeras de depósito. Las empanadas llegan desde el valle calchaquí, y desde los aeropuertos son enviadas a los distintos lugares a través del sistema de envíos de SW Cargo.
Prometen enviarlas dentro de las 24 horas. "Cuando una persona hace un pedido por la mañana, recibe sus empanadas esa misma tarde. Si lo hace después del mediodía, llegan al día siguiente", contó Encarnación Ezcurra, vocero de la línea aérea. También explicó que una camioneta de SW las lleva al destino y que, a los lugares donde no llegan, las mandan por medio de un intermediario.
Los pedidos se mandan envueltos y sellados en cajas de telgopor, similares a las que se usan para transportar medicamentos. A su vez, están protegidas por otra caja de madera que SW quita antes de recibir el pintoresco envoltorio.
Se multiplica la clientela
Actualmente, Cabañas comentó que reciben entre 4 y 5 pedidos por día. Hace un mes sólo recibían uno. La mayoría de los clientes reinciden, es decir, vuelven a pedirlas en las semanas subsiguientes. Como se reciben congeladas crudas, los especialistas de la Posta del Tafí recomiendan cocinarlas en horno a muy alta temperatura, "como el de las panaderías". El relleno se hace con carne de matambre o chiquizuela picado a cuchillo, huevo duro, cebolla de verdeo, comino, ají picante, freídos en grasa de chancho.



