
La Justicia convalidó el ingreso de mujeres
La Cámara Federal dispuso la admisión de niñas en el centenario instituto cordobés; en noviembre habrá inscripciones
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CORDOBA.- El ingreso de niñas en el Colegio Nacional de Monserrat obtuvo un categórico respaldo de la Justicia, al fallar la Cámara Federal de Apelaciones en contra de los amparos que se interpusieron para frenar la decisión de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), que dispuso la admisión del sexo femenino en sus aulas.
El pronunciamiento da luz verde para que las aspirantes a cursar primer año se anoten cuando se abra el período de inscripciones, a mediados de noviembre. Luego, junto con los varones, deberán rendir un examen de ingreso, en principio fijado para el jueves 18 de diciembre. Una fuente autorizada comentó anoche a La Nación que se evalúa posponer la fecha hasta febrero para que las niñas puedan contar con el mismo tiempo de preparación que los varones, ya que hasta ahora no se sabía si quedarían habilitadas para estudiar en el Monserrat.
Es probable que en las próximas horas el Rectorado emita una resolución que dispondrá esa y otras medidas reglamentarias para garantizar que las estudiantes queden en igualdad de condiciones. El cupo anual de ingresantes en primer año es de 240, previa aprobación del examen.
A lo largo de tres siglos, los claustros del Monserrat estuvieron reservados a los varones. Salvo en ocasiones excepcionales, nunca hubo mujeres estudiantes en el tradicional establecimiento, uno de los más prestigiosos del país. Con el fallo de ayer, se considera que el capítulo ha quedado virtualmente cerrado.
Trabas a las niñas
La apertura de las aulas a las niñas, propiciada por el Consejo Superior de la Universidad de Córdoba con una resolución aprobada en mayo último, estaba detenida por amparos que cuestionaban la validez de esa disposición.
Grupos de padres entendieron que se vulneraba el espíritu del instituto introduciendo un cambio que trastrocaría su concepción humanista. Apoyándose en la ley federal de educación, también restaban competencia a la Universidad para adoptar la determinación.
El caso se encontraba en la Cámara Federal de Apelaciones, al haber sido recurrida una sentencia del juez federal Ricardo Bustos Fierro, quien juzgó que no había impedimentos para la inscripción de mujeres, pero dispuso la "invalidez virtual" de la norma dictada por el Consejo Superior.
El tribunal, con el voto de dos de sus miembros y la disidencia de un tercero, revocó ayer la resolución del magistrado, rechazó la acción de amparo del grupo de padres "en todos sus términos" y declaró "la validez" de la medida de la Universidad, estableciendo que las inscripciones se deben efectuarse sin distinción de sexos.
Fundamentaciones
Al fundamentar su criterio, el camarista Raúl Sánchez Freytes afirmó que no existe norma alguna que inhabilite el ingreso de mujeres en el Monserrat. A la vez, rescató las "legítimas facultades" de la Universidad para aprobar una ordenanza que estuvo dirigida a regularizar una situación que, en los hechos, había constituido en regla la "equívoca interpretación" de un colegio reservado a varones.
Tampoco consideró conculcados derechos constitucionales y, en cuanto a los que suponen que les otorga la ley federal de educación, el magistrado sostuvo que no pueden constituirse en "un privilegio o prebenda" en desmedro de los derechos e intereses de la comunidad en general".
Al respecto, el doctor José A. Mosquera dijo que la figura de la "comunidad educativa" concebida por esa ley, si bien les reconoce ciertas facultades a los padres, lo hace en tanto no afecten "el ejercicio de las responsabilidades directivas y docentes".
En disidencia con ellos, el doctor Luis R. Rueda concluyó que en el caso "no ha mediado el necesario, profundo y maduro debate" e interpretó que, así configurada la controversia, el ingreso de mujeres en el Monserrat "constituiría el triunfo de una posición ideológica". Opinó que debía disponerse la nulidad de la ordenanza universitaria referida al Monserrat y admitirse el amparo.
Por el contrario, Sánchez Freytes afirmó que la resolución del Consejo Superior se adecua a lo establecido en las normas jurídicas vigentes y expresó que "constituye una muestra del espíritu reformista del cual se nutre la historia de nuestra Universidad Nacional de Córdoba".
El rector garantiza la apertura
CORDOBA.- "Las puertas del Monserrat han quedado abiertas a las niñas", sostuvo el rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Eduardo Staricco, minutos después de recibir la noticia de que la Cámara Federal de Apelaciones convalidó la decisión de llevar a la práctica el carácter mixto del trisecular colegio.
El fallo era esperado con natural ansiedad, porque el tiempo corría y se estaba viniendo encima el período de inscripciones de los aspirantes a ingresar en primer año. Que pasara otro año sin poder concretar la medida, tendría sabor a frustración en la Casa de Trejo .
Ahora, la ordenanza que admite a las chicas "se va a cumplir inexorablemente", aseguró Staricco a La Nacion. Como primera medida, se va a ajustar el cronograma para anotaciones y exemen de ingreso. Previamente, se desplegará una campaña de esclarecimiento e información a la población.
También habrá esmero en adecuar el antiguo edificio a la presencia de niñas. En particular, es necesario disponer instalaciones sanitarias para ellas. "Los trabajos necesarios se acelerarán al máximo" , anticipó el rector.
Staricco refirmó un compromiso y refutó uno de los principales argumentos que emplearon los opositores al ingreso mixto. "Nunca se pensó en cambiar la concepción humanista de los estudios en el Monserrat".
Ante probables actos de resistencia, el rector dejó una advertencia: "No me puedo imaginar que haya personas que piensen en poner trabas a las chicas. Si eso ocurriere, tomaremos las más severas medidas que correspondan".
La sentencia se recibió con resignación
CORDOBA.- Cuando ayer, a las 17.45, se escuchó el tañido de la campana que durante décadas ha marcado el pulso de la actividad en el Colegio Monserrat, los chicos de cada curso formaron filas como todos los días y salieron ordenadamente por el portal de la calle Obispo Trejo.
Sin cánticos, sin manifestaciones. Apenas alguno que otro corrillo formado por un puñado más bien pequeño de alumnos de cursos superiores. Cuatro meses atrás, otro era el escenario y otra hubiera sido también la reacción ante un acontecimiento -la sentencia judicial- como el ocurrido ayer.
Entonces estaba en su apogeo la resistencia.
El grupo de padres que se opone a la resolución de la Universidad Nacional de Córdoba también mantuvo un perfil bajo. El abogado que los patrocina, Gerardo Viramonte Otero, reconoció que el fallo "ha sido adverso". No ocultó tampoco la "decepción" que les ha causado el dictamen.
Brazos arriba
No obstante la nueva batalla perdida, no se piensa en bajar los brazos. Es casi seguro que se volverá a interponer un recurso para que el caso, en esta instancia, termine en la Corte Suprema.
Si la Cámara Federal concede esa vía, se concretará la última esperanza que se tiene para que obre con "efecto suspensivo" sobre la determinación de la Universidad Nacional de Córdoba de convertir en mixto al Monserrat. Una posibilidad no del todo segura.
"Actuaremos con absoluto respeto de las decisiones de la Justicia", respondió el abogado cuando se lo consultó si se tomarían otras medidas, como aquellas que se dispusieron en mayo y junio últimos. Es el margen que les ha dejado un proceso en el que no cosecharon abundantes adhesiones.




