
La otra crueldad después de la muerte: una falsa colecta en nombre del niño atacado por un pitbull
Salvador jugaba frente a su casa cuando ingresó al terreno donde estaba el animal. La Justicia investiga quiénes eran los dueños del perro y si existieron responsabilidades previas
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CÓRDOBA.- La muerte de Salvador, un niño de tres años atacado por un pitbull en la capital cordobesa, volvió a poner el foco sobre la tenencia de perros considerados potencialmente peligrosos y el control que ejercen sus propietarios. Además, una falsa colecta que circuló por redes sociales se sumó al drama que vive la familia del pequeño.
El hecho ocurrió el domingo al mediodía en barrio Villa La Lonja. Según reconstruyeron fuentes cercanas al caso, el niño jugaba frente a su vivienda mientras su padre lavaba el auto. En un momento cruzó la calle e ingresó a un terreno baldío donde se encontraba el animal.
De acuerdo con el relato de la familia, cuando la madre salió de la casa advirtió que el perro ya estaba atacando al pequeño. El animal lo mordió primero en la cabeza y luego en el rostro.
El niño fue trasladado de urgencia a la Clínica Vélez Sarsfield con graves heridas en la cara y el cuello. Pese a la asistencia médica, murió como consecuencia de las lesiones sufridas.
Los familiares reclaman justicia y sostienen que, aunque el perro estaba atado, se encontraba en malas condiciones y no recibía los cuidados adecuados. Vecinos de la zona también afirmaron que el animal generaba temor entre quienes viven en el sector.
Mientras la familia atravesaba el duelo, comenzó a circular en redes sociales una supuesta colecta para afrontar los gastos del sepelio de Salvador. Los familiares aclararon que se trataba de una estafa.

La investigación quedó en manos de la Fiscalía correspondiente, que por el momento no tiene identificados a los propietarios del pitbull. Por esa razón todavía no hay personas imputadas en la causa.
Mientras avanza la pesquisa, los vecinos aseguran que existen otros casos de perros potencialmente peligrosos en el barrio y que las autoridades deberían reforzar los controles para evitar nuevas tragedias.
Desde el Ente Bio Córdoba, organismo encargado de supervisar el cumplimiento de las normas vinculadas a la tenencia responsable de animales potencialmente peligrosos, indicaron que no existían denuncias previas relacionadas con este caso en particular. Sin embargo, precisaron que solo durante julio recibieron 45 presentaciones de distintos sectores de la ciudad vinculadas con situaciones similares.
El episodio también reavivó el recuerdo de otro caso que conmocionó a Córdoba tres años atrás. El 9 de julio de 2023, Trinidad, una adolescente de 15 años, fue atacada por dos dogos en barrio Estación Flores, en la zona sur de la capital provincial.
La joven había salido a pasear a sus perros, que regresaron a la vivienda sin ella. Cuando sus familiares comenzaron a buscarla, descubrieron que había sido trasladada al Hospital de Urgencias con lesiones gravísimas provocadas por los animales. Murió al día siguiente.
Según la causa judicial, los dos dogos se habían escapado de una casa cuyos dueños estaban de viaje. La hija del matrimonio había quedado a cargo de los animales. Varios vecinos intentaron auxiliar a la adolescente, pero no lograron detener el ataque.
Después de herir a Trinidad, los perros ingresaron en otra vivienda y atacaron a otra menor. En ese caso, el padre de la víctima logró detenerlos con un cuchillo. La joven sufrió heridas, pero logró recuperarse.
Por ese hecho, José Nieto, dueño de los dogos, comenzará a ser juzgado el próximo 26 de agosto en la Cámara Primera del Crimen. El proceso será considerado histórico en Córdoba por las características del caso.
La investigación determinó además que un año antes de la muerte de Trinidad ya existían antecedentes. En 2022, la Patrulla Ambiental había intervenido ante denuncias de vecinos que advertían sobre la peligrosidad de los animales y sus reiteradas fugas. Incluso se elaboró un sumario y se concluyó que las medidas de seguridad implementadas no eran suficientes para impedir que los perros salieran a la calle.
En aquella ocasión, el dueño fue sancionado con una contravención. Inicialmente recibió tareas comunitarias, pero finalmente abonó una multa luego de argumentar que no podía cumplirlas por cuestiones laborales. Hoy ese antecedente forma parte del expediente que llegará a juicio.



