
La plaza Roma, abandonada y ocupada por varios intrusos
Los vecinos también se quejaron por los desperdicios acumulados en el lugar
1 minuto de lectura'
La plaza Roma, en el barrio porteño de San Nicolás, tiene hoy nuevos césares o emperadores: los ocupantes ilegales. Aseguran los vecinos que son siete personas que llevan más de tres meses instalados debajo de un frondoso ombú situado sobre una loma. A esto debe sumársele el sistemático robo de placas, que viene ocurriendo en los últimos meses, del monumento a una figura emblemática de la historia política italiana: Giuseppe Mazzini.
Pero estos intrusos no están solos. Como en otros espacios verdes de la ciudad, los acompañan los vendedores de panchos, que, según los funcionarios comunales, no estarían habilitados.
Anoche, al enterarse de la publicación de la presente nota, funcionarios de Medio Ambiente del gobierno porteño ofrecieron a los intrusos los beneficios del Programa Buenos Aires Presente (BAP) para darles un lugar donde vivir, pero los ocupantes de la plaza lo rechazaron. Luego comenzaron las tareas de limpieza en el lugar.
La plaza Roma está delimitada por la avenida Leandro N. Alem y las calles Bouchard, Lavalle y Tucumán. Es uno de los pocos espacios verdes que posee el centro porteño y su estado general, en la actualidad, no es el mejor.
Muestra del abandono es la precaria vivienda que habían armado siete personas debajo del ombú. Tenían casi todo. Sólo les falta un enchufe para que puedan conectar un antiguo televisor que allí conservaban en buen estado. Además, descansaban en precarios colchones sucios apoyados en la tierra.
Otro ejemplo de la dejadez del paseo lo constituye el monumento a Giusseppe Mazzini, que fundó en el siglo XIX la agrupación Joven Italia para luchar contra el dominio austríaco y así promover la unificación italiana. A ese monumento le robaron todas las placas recordatorias.
Otro de los temas que preocupan a los vecinos es la basura que se acumula en la plaza. Es que son varias las personas que después de comprar un pancho y una lata de gaseosa en los puestos ambulantes, ubicados en las esquinas formadas por la avenida Alem con las calles Lavalle y Tucumán, arrojan al pasto los restos de sus almuerzos exprés.





