
Las rosas sin espinas llegaron a nuestro país
Esta variedad, que existía en otros lugares del mundo, fue presentada ayer, en el lanzamiento de la Fiesta de la Flor.
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Hasta ahora apenas había una veintena de productores argentinos que las cultivaba y sólo era posible conseguirlas en un puñado de florerías muy selectas. Pero las rosas sin espinas pronto dejarán de ser una rareza.
Así lo aseguró Telmo Hisaki, director de la Fiesta Nacional de la Flor, que se realizará entre el 25 del actual y el 12 del mes próximo en la ciudad de Escobar. La tradicional celebración tendrá como estrella indiscutida a esta nueva variedad de rosa bautizada Grand Gala.
"En el país existen producciones piloto de esta variedad desde el año último. Como las experiencias fueron a pequeña escala, conseguir las flores no resultaba nada fácil", explicó ayer Hisaki en diálogo con La Nación , tras el lanzamiento oficial de la festividad.
"Pero las cosas van a cambiar -añadió el especialista-, porque la firma francesa Meilland, que creó esta variedad y tiene 136 filiales en todo el mundo, eligió a la Argentina como centro exportador para vender la Grand Gala en todo el Mercosur."
De allí que su arribo a los puestos de flores de todas las esquinas sea inminente, por mucho que les pese a quienes sostienen que una rosa sin espinas no merece ser llamada como tal.
Tras desvelar a los expertos franceses durante seis años de intensa investigación, esta novedosa variedad salió a la venta en 1996 y su éxito fue inmediato.
Pero la empresa Meilland no es una advenediza en la materia. Hace seis generaciones que está abocada exclusivamente al desarrollo de distintos tipos de rosas.
"La rosa sin espinas tuvo una aceptación inmediata en el resto del mundo, por eso creemos que acá también va a ser bienvenida cuando comience a producirse comercialmente y a gran escala", manifestó Hisaki.
A prueba de pinchazos
A diferencia de lo que podría suponerse, no se trata de una variedad frágil o delicada.
Por el contrario, tiene una duración estimada de veinte días, cinco más que las rosas tradicionales. Y también se ganó el nombre de "rosa de los cinco continentes", por su capacidad de adaptación a diferentes climas: puede crecer tanto en zonas frescas con alturas de más de 2600 metros como en zonas tropicales.
En cambio, se trata de una especie particularmente sensible. "Aunque en condiciones normales de cultivo la planta carece de espinas, hay ciertos factores que pueden provocar su aparición", indicó Hisaki.
"Cuando son sometidas a una fuente de stress muy importante, como un golpe de calor, o cuando sufren alguna enfermedad -puntualizó-, las espinas pueden surgir."
Pero la rosa sin espinas no será la única novedad que presentará la Fiesta Nacional de la Flor, que convoca a más de 220 agricultores de todo el país.
Actividades
Con motivo del Día de la Primavera, y por primera vez en su historia, este año la fachada del Cabildo de la ciudad de Buenos Aires será decorada por reconocidos paisajistas con flores y plantas naturales.
Según anticiparon los organizadores de la festividad a La Nación , tienen planeado llevar a cabo obras similares todos los años.
El príncipe Akishino, el hijo del emperador de Japón, Akihito, visitará la muestra el 1º del mes próximo, junto con su esposa.
Entre las atracciones anunciadas para su 35a. edición también figura una charla informativa a cargo de dos astronautas de la NASA, uno de ellos argentino, que está programada para el miércoles 30, alas 15.30.
No faltarán los pabellones con las exposiciones florales, los tradicionales desfiles de carrozas y la elección de la Reina Nacional Infantil del Capullo y la Reina Nacional de la Flor. Pero los organizadores descartan que la rosa sin espinas será sin dudas la gran atracción del festejo.



