Le pegaron en el recreo y terminó internado

Controversia: un chico de tercer grado fue agredido en el patio del colegio por otro de sexto. Fue en Mar del Plata el chico tuvo que ser internado y el colegio dice que es "un hecho aislado"
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13 de junio de 1996  

MAR DEL PLATA.- La violencia entre los alumnos que concurren a las escuelas primarias un fenómeno que para muchos marplatenses parecía tan lejano como las imágenes que sobre esta calamidad les llegaban de otros rincones del país acaba de salir a la luz en un establecimiento educativo de esta ciudad.

Un niño de 8 años que cursa el tercer grado en la Escuela Provincial N° 22 fue golpeado brutalmente por un alumno de sexto grado el que además contó con la "colaboración" de otros dos menores.

La víctima sufrió traumatismo de pene y debió ser atendido de urgencia en el Hospital Interzonal Especializado Materno-Infantil (Hiemi).

El incidente ocurrió el lunes 3 del actual durante el último recreo del día pero sus padres lo dieron a conocer cinco días después.

La denuncia que no fue formalizada ante la policía provocó gran disgusto a los directivos del colegio y además generó una polémica pues mientras la directora sostiene que se trata de un hecho aislado los padres del agredido y de otros compañeros aseguran que ya ha habido casos similares y que la escuela no ofrece seguridad especialmente a los niños de los grados inferiores.

La voz de la víctima

"Yo no le hice nada a este chico. Estaba jugando con unos amigos en el patio y en eso me agarraron dos pibes por atrás y después vino el más grandote y me empezó a pegar patadas abajo de la panza" recuerda Pablo Magariños un niño delgado de ojos negros y con un flequillo que apenas se insinúa sobre su frente.

A su lado Andrea la madre no puede ocultar el fastidio y preocupación.

"Me siento mal por lo que pasó y también porque avisé en la escuela y nadie hizo nada" señala.

"Al nene lo golpearon el lunes y cuando lo vine a buscar me contó lo que le pasaba y me dijo también que le había avisado a la maestra pero ésta le contestó que se quedará sentado tranquilo" relató.

"Así estuvo casi una hora sin que nadie se ocupe de él. Después lo llevé al hospital donde encima me retaron por haber tardado tanto. Le pusieron hielo y me recetaron unos remedios que me compró la cooperadora de la escuela" dijo Andrea.

"Ahora tiene que hacer reposo por un mes así que viene al colegio pero no puede hacer esfuerzos" explica la mujer.

No es la primera

Pablo se encarga de aclarar que no es ésta la primera vez que ocurre un hecho de esta índole.

"Como nadie nos cuida en el recreo hay pibes que molestan a los más chicos en el patio y en los baños" dice.

"Es cierto -añade su madre- me contaron las mamás de algunas compañeras de Pablo que los grandotes manosean a las chicas y según una señora a su hija le hicieron tomar el agua de un inodoro.

"Esto no puede seguir así y si las maestras no hacen algo hay mucha gente que ya piensa en cambiar a sus hijos de escuela. Después de todo lo único que pedimos es seguridad y vigilancia y no que patoteen a nuestros chicos" reclamó la afligida mujer.

Otra historia

Pero frente a estos testimonios la directora de la Escuela 22 Cristina Scalerandi sostiene que se trata de un caso aislado. "Acá no hay ninguna ola de violencia" dijo.

"En Mar del Plata pasan cosas peores pero los padres no hacen las denuncias" aseguró la docente.

"Además aquel día el chico no dijo nada hasta que llegó la hora de retirarse momento en que le avisó a la maestra que le dolía la panza porque un alumno de sexto grado lo había golpeado" explicó.

"Nosotros lo llevamos a recorrer las aulas para que reconozca a su agresor. Pero sólo el viernes dijo quién había sido" contó la autoridad del colegio.

La escuela citó a los padres sustitutos del agresor ya que es huérfano y está alojado en el hogar de padres solidarios.

"En principio el chico será suspendido hasta que se resuelva su situación definitiva.

"Pero lo que quiero dejar bien en claro -puntualiza la directora- es que éste es un niño de 13 años que hasta ahora no había mostrado trastornos de conducta o aprendizaje y aunque muchos padres piden su expulsión no estamos ante un monstruo o un delincuente juvenil."

Alumnos de armas llevar

Medidas: el Ministerio de Educación del Chubut instalará los detectores de armas en las escuela para prevenir los casos de chicos que van armados.

RAWSON.- El ministro de Educación del Chubut Roberto Massoni ya desembolsó mil doscientos pesos para adquirir dos detectores de metales que serán provistos por una empresa la semana próxima y que serán instalados en escuelas para prevenir los casos de los alumnos armados registrados en mayo último.

A pesar de que los casos ocurrieron en escuelas de Trelew los detectores no podrán ser empleados en esa ciudad ante el rechazo del Concejo Deliberante local. Massoni entonces descargó responsabilidades en los ediles sobre lo que pueda ocurrir en los establecimientos.

La compra de los equipos de detectores de metales portátiles no es la única medida para resguardar la seguridad en las escuelas del Chubut.

El que quiera ingresar en una escuela en horario de clases tendrá que tocar el timbre porque se sacará el picaporte exterior de la puerta de entrada anunció el ministro. "Mi obligación es defender a los docentes y a los alumnos. Por eso vamos a tomar esas medidas" indicó el funcionario.

Los episodios de los alumnos armados en las escuelas del Chubut se diferencian bastante entre sí en cuanto a sus motivaciones excepto el último ocurrido a la salida del colegio Polivalente de Arte donde la Justicia investiga un enfrentamiento entre grupos en un escenario donde abundaron las armas de fuego se pusieron a riesgo muchas vidas.

El siguiente es el resumen de los hechos ocurridos entre abril y mayo: x El primer caso se detectó en abril último en la escuela primaria número 145 de Trelew. La directora Rosa Muñoz denunció ante la policía que un alumno de quinto grado había amenazado a otro alumno de sexto exhibiendo un revólver.

Fue la madre del alumno la que entregó la pistola a la docente. El arma estaba rota. En principio el alumno amenazado iba a ser reubicado en otra escuela pero no quiso apartarse de sus compañeros. El niño que llevó la pistola recibió clases por una maestra domiciliaria porque la escuela resolvió que no podía marginárselo.

El 8 de mayo el alumno José Domínguez de 16 años recibió un balazo en una pierna en plena clase de inglés de la Escuela Técnica N° 748 de Trelew. El hecho ocurrió al disparársele accidentalmente a su amigo y compañero Juan Carlos Salazar de 16 un revólver que éste había llevado porque se sentía amenazado por una patota cuando regresaba a su domicilio después de clase. El estudiante Salazar recibió 14 amonestaciones porque registraba buena conducta y calificaciones.

El 23 de mayo fue herido de bala el alumno Germán Gálvez de primer año de la Escuela Polivalente de Arte de Trelew en la vereda del colegio situado en pleno centro. Intervino el juez Jorge Pfleger que dispuso la detención de dos alumnos de segundo año a quienes impuso arresto domiciliario. Uno de los alumnos detenidos está acusado de encubrimiento.

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