
Llegaron al Zoo dos hipopótamos pigmeos de Asia
Viajaron en un programa de canje, a cambio de una pareja de tigres blancos
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De lejos parecen carpinchos o hasta perros pit bull terrier. De cerca, impresiona la versión en miniatura de un hipopótamo perfecto, pero que se eleva menos de un metro sobre el suelo.
Quienes visiten el zoológico de Buenos Aires a partir de hoy tendrán la oportunidad de conocer a Mimi y a Buba. La pareja de hipopótamos pigmeos llegó ayer desde Singapur para ocupar su lugar junto a Frida, de la misma familia y residente en el lugar desde hace ya diez años.
Mimi, de cuatro años, y Buba, de tres, fueron enviados a la Argentina mediante un programa del zoológico de Buenos Aires que intenta preservar esta especie, que se encuentra amenazada en las selvas de Africa oriental.
"Nuestro objetivo es conformar un grupo reproductivo", contó a La Nación Margarita Mas, veterinaria del zoológico, quien explicó que los nuevos ejemplares, aptos para la reproducción, serán puestos en contacto con Frida con el fin de que se multiplique la especie en los próximos meses.
"Luego de hablar con las autoridades del otro zoológico nos dimos cuenta de lo absurdo que es tener sólo un ejemplar, sabiendo que peligra la especie. Entonces vimos la posibilidad de hacer un canje", señaló.
Mas explicó que los hipopótamos pigmeos fueron traídos al país a cambio de un par de tigres blancos que viajarán próximamente a Singapur.
Un animal muy peculiar
¿Cómo son estos nuevos ejemplares? A pesar de tener la misma procedencia de su primo, el hipopótamo mayor, Mimi y Buba presentan ciertos rasgos propios de su especie. La diferencia más notoria es su tamaño: mientras un hipopótamo anfibio llega a pesar 3000 kilos, los pigmeos (que tienen hábitos terrestres) no superan los 250. A diferencia del hipopótamo mayor, que es acuático, los pigmeos, si bien viven cerca de los ríos, sólo van al agua cuando están en peligro.
La hembra alcanza a medir 1,60 metro de altura y el macho no supera 1,65 metro. Su cabeza es más redondeada y los ojos, más pequeños y salientes que en la especie más común.
El cuerpo de un pigmeo está totalmente desprovisto de pelos y por este motivo tiene una glándula por la cual segrega una sustancia que le permite deslizarse en el agua y lo protege del sol fuera de ella.
La alimentación se basa en hierbas, frutas, plantas acuáticas y hojas secas.
Con respecto al modo de vida, los hipopótamos enanos son solitarios. De día suelen ocultarse en la selva y salen por la noche, generalmente forman túneles entre la vegetación para refugiarse de sus predadores. Esto no es lo común entre la especie adulta, ya que están más expuestos al público y son más sociables:se mueven en grandes grupos.
El mayor peligro que afronta esta especie es el de su extinción, ya que tienen al leopardo como principal predador, si bien no puede descartarse la influencia que ejerce sobre ella el avance de la civilización humana con la deforestación y la urbanización.
Nadia Boscarol, bióloga del zoológico, señaló que la especie es considerada "vulnerable", y puede llegar a extinguirse en los próximos años si no se toman medidas.
El objetivo del zoológico de Buenos Aires al albergar a Mimi y Buba es contribuir al mantenimiento de la población de hipopótamos pigmeos, ya que sólo hay 47 ejemplares en cautiverio distribuidos en 27 zoológicos del mundo.




