
Lobos empetrolados por un derrame
Unos 200 ejemplares que integran la reserva natural del puerto marplatense se vieron afectados por el combustible.
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MAR DEL PLATA.- El derrame de más de 10.000 litros de petróleo de un buque tanque puso en gravísimo riesgo de intoxicación a dos centenares de lobos marinos que integran la reserva natural del puerto local.
"Esto es un desastre ecológico de primera magnitud", dijo a La Nación un vocero de la Fundación Fauna Argentina, que responsabilizó por el derrame a la Administración Provincial de Puertos (APP).
Este nuevo incidente ecológico se produjo ocho meses después del derrame de crudo producido a raíz del choque de dos buques cargueros a la altura de Punta Indio, frente a las costas de Magdalena. El 15 de enero último, el derrame de unos 5.000.000 de litros de crudo -500 veces superior al del puerto marplatense- produjo una mancha de petróleo que afectó las aguas en una franja de 25 kilómetros en el Río de la Plata.
En esta oportunidad, la mancha de petróleo, que se extendía ayer en una superficie de 150 metros cuadrados, con un centímetro de espesor, cubrió a la colonia de lobos marinos de un pelo de la reserva del puerto de esta ciudad. Entidades ecologistas, con apoyo de la Prefectura Naval Argentina, trabajaban desde ayer para facilitar su recuperación.
El petróleo, que provino de un buque tanque que permanece inactivo en el puerto local, también afectó a ejemplares de la paloma antártica, otra especie protegida que habita en las inmediaciones de la reserva.
Para la Fundación Fauna Argentina, la APP "nunca midió las consecuencias que podrían traer estas embarcaciones derruidas y con combustible en sus bodegas".
La reserva natural de lobos marinos está situada en la escollera sur, sobre la margen que da al espejo de agua interno del puerto marplatense. Allí viven durante la mayor parte del año unos 700 ejemplares de esta especie.
La mancha de petróleo fue observada anteayer, a última hora de la tarde. Los primeros trabajos de salvamento tuvieron que ser postergados hasta la mañana de la víspera.
La primera medida fue dispersar el hidrocarburo para alejarlo de la costa y así evitar que nuevos ejemplares tomaran contacto con el nocivo material. Con mangueras de presión, personal de Prefectura se ocupó de las primeras tareas para devolver la normalidad a las aguas cercanas a la reserva. Igualmente, tanto las rocas que componen el parador como un gran porcentaje de los lobos estaban teñidos de negro por el petróleo que los había bañado.
"Hasta el momento no hay animales muertos y posiblemente no tengamos que lamentar ese tipo de casos. Pero sí hay riesgo de que el empetrolamiento deje otras secuelas en el organismo de los animales afectados", indicó Juan Lorenzani, de la Fundación Fauna Argentina.
Basó sus afirmaciones en un estudio realizado oportunamente por especialistas de la Comunidad Económica Europea, quienes probaron que el animal que toma contacto con petróleo sufre posteriores trastornos internos. Por lo pronto, la ingesta de petróleo les podría provocar en lo inmediato algún tipo de intoxicación.
Como trabajar manualmente sobre estos mamíferos resulta casi imposible, se recurrió a volcar arena sobre la lobería y dejar que el instinto animal haga el resto. "Al tener un elemento extraño en la piel -dijo Lorenzani-, los lobos marinos se revuelcan sobre la arena, que cumple un efecto de esmerilado y lentamente limpia su pelaje."
Un riesgo permanente
La presencia de algunas decenas de buques abandonados junto a la escollera sur ha representado siempre un serio riesgo para esta población protegida de lobos marinos.
Algunas de estas embarcaciones están interdictas por la Justicia y otras han sido reflotadas para su desguace, aunque sin una fecha prevista para sacarlas de allí. "Se lanzaron a reflotar buques sin medir el impacto ambiental que se generaba en la reserva", denunció Lorenzani.
El titular de la delegación local de Prefectura Naval, prefecto mayor Julio Cingolani, dijo que esos buques "están inactivos" y aseguró que son "muy pocos" los que pueden tener restos de combustible en sus tanques. "Evidentemente, la corrosión y los años hicieron su trabajo y perforaron algún tanque en el que se originó esta mancha de hidrocarburo", estimó.
Aseguró que la cantidad de petróleo derramado no era importante y que en lo inmediato trabajarán buzos de su dependencia para determinar cuál es el pesquero que generó problemas.
No es el primer accidente de este tipo en la reserva. El caso más grave y reciente ocurrió hace más de una década, cuando un derrame de petróleo causó la muerte de varios ejemplares de lobo marino.





