
Los hielos continentales, en imagen satelital
Procesaron las primeras fotografías completas desde el espacio de toda la zona argentino-chilena.
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Para los amantes de los mapas, la imagen satelital es una joya para ser admirada milímetro por milímetro.
Para los interesados en el litigio limítrofe con Chile por los hielos continentales es la fuente más esperada para el análisis de la geografía exacta de cerros, cadenas y pendientes.
Para los investigadores de la ecología y los estudiosos de los glaciares, el mejor observatorio posible para determinar la evolución de la enorme masa de hielo.
Esa mina de oro de información surge de la primera imagen satelital completa de toda el área de hielos continentales argentino-chilenos, que la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) entregó esta semana a La Nación .
La fotografía aérea, tomada al infrarrojo por el satélite geoestacionario Landsat V, que orbita a 700 kilómetros de altura sobre la tierra, ofrece un detalle excepcional sobre las formas de lagos, relieves, glaciares y fiordos del Pacífico.
Hace pocos meses, la Conae había proporcionado una imagen parcial de la zona de los hielos, que abarcaba la porción norte del territorio blanco. Ahora, la imagen completa incluye los tres grandes lagos -San Martín/O´Higgins, Viedma y Argentino- más todos los glaciares.
La Conae, una entidad oficial que tiene acuerdos con la NASA y con las principales agencias espaciales públicas y privadas del mundo, comenzó a recibir y procesar imágenes tras la inauguración de su estación Terrena Córdoba en septiembre último.
"Las aplicaciones útiles de estas imágenes son enormes", afirma el titular de la Conae, el doctor en física Conrado Varotto. "El acuerdo global con Landsat cuesta 600.000 dólares al año y nos da acceso a todas sus imágenes", agrega.
-¿Qué significa todas sus imágenes? ¿Cuántas al año, por ejemplo?
-Todas las que queramos bajar en nuestra estación de recepción de Córdoba. El Landsat 5, que está fijo en el espacio, cubre toda la Tierra y envía imágenes constantemente. Cada una de esas imágenes cubre un ancho de aproximadamente 160 kilómetros, y el satélite -por el movimiento de la Tierra- vuelve a fotografiar la misma región cada 16 días exactamente. Por lo tanto, uno puede tener más de 20 tomas comparadas por año de un mismo lugar.
El dato es especialmente útil para los geógrafos y cartógrafos, especialmente para zonas cambiantes.
En el caso particular de los hielos continentales, la evidencia del retroceso de grandes glaciares como el Upsala (comentado en La Nación el pasado sábado 14), muestra la desactualización de las cartas geográficas del Instituto Geográfico Militar.
Omar Mejías, cartógrafo del IGM, nos aclara que la carta actual del Upsala se basa en fotos aéreas de 1965. Desde entonces, el glaciar ha retrocedido más de cinco kilómetros. "Ahora, con imágenes satelitales, podrá actualizarse todo el país en poco tiempo", dice Mejías.
El progreso tecnológico también es esencial para la determinación definitiva de alturas y formas geográficas de la zona en litigio de los hielos. En muy poco tiempo más, la suma de imágenes comparativas, no sólo del Landsat sino también de satélites que miden alturas por radar, despejará toda duda al respecto.





