
Matan a un policía que frustró un asalto en Don Torcuato
A quemarropa: cuatro ladrones le dispararon cuando intentaban robar una delegación comunal; otro efectivo resultó herido.
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LA PLATA.- Un policía bonaerense -el decimonoveno en lo que va del año- fue asesinado ayer cuando intentó frustrar un robo en una delegación de la Municipalidad de Tigre situada en Don Torcuato, en el norte del conurbano.
En el mismo hecho, otro efectivo bonaerense resultó herido luego de una larga y dramática persecución con repetidos tiroteos contra cuatro delincuentes, que finalmente fueron apresados en Villa Adelina.
Los ladrones llevaban un poderoso armamento: un fusil FAL con mira telescópica, una ametralladora Uzi y dos pistolas calibres 11,25 y 9 milímetros, y se protegían con chalecos antibalas, según dijeron fuentes policiales.
El delegado comunal y los empleados entraron en sospechas cuando un automóvil Ford Escort ocupado por cuatro sujetos estacionó frente a la delegación comunal de Don Torcuato.
Alertados por los funcionarios municipales, el oficial subinspector Claudio Javier Roldán y el cabo 1º Luis Espeche fueron enviados al lugar por la comisaría de Don Torcuato.
Cuando los policías se acercaron al vehículo para interrogar a los sospechosos, fueron recibidos a balazos. No tuvieron tiempo para reaccionar.
Los dos policías cayeron con varios impactos a quemarropa. Un helicóptero los trasladó al hospital Churruca, pero Espeche murió en la aeronave. Roldán, en tanto, quedó internado con heridas en brazos y piernas.
Personal del Comando de Patrullas de Vicente López salió en persecución de los criminales, que en Munro abandonaron el Escort y robaron una camioneta Trafic a su dueño.
En jurisdicción de la comisaría 1a. de San Isidro, los prófugos mantuvieron otro tiroteo con sus perseguidores hasta que, en Acassuso y Quiroga, de Carapachay, estrellaron la camioneta contra otro coche.
Tras el choque, la policía detuvo a Jorge Javier Rivasseau, que presentaba una herida de bala en una pierna y fue internado en un hospital de la zona, con custodia policial.
Los otros tres, en tanto, robaron un Volkswagen Pointer y abandonaron en la Trafic el FAL, la ametralladora, las pistolas y una baliza azul tipo chupete.
La dramática y espectacular carrera entre policías y delincuentes continuó por las inmediaciones de Villa Loyola, en San Isidro, donde se internaron los prófugos. Allí, los uniformados fueron recibidos a pedradas y palazos por algunos moradores.
En el lugar fueron detenidos dos de los delincuentes. El último fue apresado en un edificio de Yerbal y Rolón, del barrio Santa Rita, de Villa Adelina.





