
Menem reafirmó su posición en contra del aborto
Dignatarios del Vaticano se sumaron a la celebración del Día del Niño por Nacer
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Menem ratificó la posición oficial de defender la vida humana desde la concepción y calificó al aborto como "la típica expresión de la cultura del egoísmo y de la muerte", en un acto al que asistieron altos representantes del Vaticano y dirigentes de distintas confesiones religiosas.
En la primera celebración oficial del Día del Niño por Nacer, que reunió en el teatro Coliseo a unas 1300 personas, el Presidente invitó a los jefes de los gobiernos latinoamericanos y de España, Portugal y Filipinas a adherir a esta iniciativa.
Señaló como una prioridad de la política exterior argentina "una firme defensa de la vida desde la concepción" y afirmó que ese principio debe ser considerado como "política de Estado".
La posición oficial mereció elogios de altos dignatarios del Vaticano, como de su representante ante las Naciones Unidas, el arzobispo Renato Martino, quien sostuvo que la Argentina es uno de los países que en los foros internacionales defienden "la dignidad de la persona humana".
El presidente del Pontificio Consejo para la Familia, cardenal Alfonso López Trujillo, envió una carta en la que calificaba al acto de "histórica celebración". Decía que no podía asistir porque debía hablar ante el Senado polaco, donde se referiría expresamente a la posición argentina.
Por su parte, el arzobispo de Boston, cardenal Bernard Law, lamentó que en su país, los Estados Unidos, cada día se realicen 2000 abortos legales y que el presidente Clinton haya vetado dos veces una ley, aprobada por mayoría en el Congreso, que prohibía el aborto en el momento del nacimiento.
En buen castellano, el cardenal recordó que hace tres años participó bajo la lluvia en una vigilia de oración por la vida ante la Casa Blanca y destacó "el contraste tan feliz" de ser invitado a esta celebración en la Argentina.
Derechos reproductivos
Law señaló que en las Naciones Unidas se habla de "derechos reproductivos para camuflar el ataque a la vida de los niños por nacer".
Participaron del acto 18 obispos católicos argentinos (entre ellos, el presidente y el secretario de la Conferencia Episcopal, Estanislao Karlic y José Luis Mollaghan, y el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio).
Asistieron numerosos miembros del Centro Islámico, encabezados por el imán Ibrahim Desuque; varios obispos ortodoxos y muchos dirigentes de iglesias evangélicas, luteranas y bautistas. Estuvieron presentes el gran rabino de la AMIA, Shlomo Ben Hamú; el presidente del Seminario Rabínico Latinoamericano, Mario Ringler, y los rabinos sefarditas Isaac Sacca y José Chebehar, además de otros dirigentes de la comunidad judía, como el profesor Albert Szwarc.
Por el Gobierno asistieron el ministro de Justicia, Raúl Granillo Ocampo, y el de Salud y Acción Social, Alberto Mazza; el secretario de Culto, Juan José Laprovitta, y el embajador ante la Santa Sede, Esteban Caselli.
Grandes aplausos rubricaron las palabras del secretario del Pontificio Consejo para la Vida, monseñor Francisco Gil Hellin, quien afirmó que "quienes proponen hoy el terrorismo demográfico son contrarios a la familia como institución para la vida".
Afuera del teatro, unas 30 personas cantaron consignas favorables al aborto y un pequeño grupo del sindicato petrolero asistió para apoyar a Menem.
Al final, Menem alzó a un bebe de siete meses, Carlos Godoy, que hoy será operado de la retina, y que su madre, Teresa Ponce, acercó al escenario.
Ricardo Docampo, de los Hermanos Libres, señaló: "Estamos muy de acuerdo con todo lo que se dijo hoy".






