
Menos recursos para los colegios judíos
Adiós a los subsidios: las dificultades financieras que atraviesa el Banco Mayo perjudicarán en especial a los colegios ortodoxos.
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Las dificultades financieras por las que atraviesa el Banco Mayo afectarán a gran parte de los colegios de la comunidad judía, que recibían subsidios de la fundación financiada por esa entidad.
El problema salió a la luz con las afirmaciones del secretario de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Rogelio Chichowolsky, quien días atrás advirtió a La Nación que "el Mayo subsidia a escuelas y clubes de la colectividad que ahora están pasando por un momento muy difícil. Algunas, incluso, pueden llegar a desaparecer".
Sin embargo, otra fuente de la comunidad judía negó que esa situación extrema pueda llegar a suceder. "Se habla de fusiones de algunos colegios, sobre todo de los que responden a la corriente ortodoxa de la comunidad", señaló con la condición de que no se diera a conocer su identidad.
Las escuelas ortodoxas están ubicadas principalmente en los barrios de Once y de Flores. "Nombrar a cada institución sería jugar con la vida del colegio, ya que los proveedores les darían la espalda", añadió.
Los ortodoxos conforman el grupo más tradicional de la comunidad judía y representan un tercio de la población estudiantil de la colectividad en la Argentina, cuyo total asciende a 20.000 alumnos. Las otras dos terceras partes concurren a escuelas vinculadas con los sectores conservadores y reformistas de la comunidad judía.
Según pudo saber La Nación , los colegios conservadores -ubicados en la zona norte del conurbano, Belgrano y Olivos- serán los menos afectados por la crisis del banco, dado que son los que recibían menos apoyo económico.
La Universidad Hebrea Argentina Bar Ilán, que ofrece cinco carreras -entre ellas, Medicina- tiene a la Fundación Mayo entre sus patrocinantes. Incluso, Rubén Beraja preside la Fundación Bar Ilán. Pese a ello, representantes de la institución relativizaron el impacto del cierre del banco al señalar que los aranceles y la venta de servicios originados en esa institución le permiten disponer de recursos propios.
Aportes y becas
El aporte de la Fundación Mayo a instituciones educativas se destinaba principalmente a becas. En general, los colegios de la comunidad judía cobran aranceles de entre $ 150 y $ 500 por mes y los alumnos, que estudian español, inglés y hebreo, permanecen en los colegios unas ocho horas diarias.
Entre otros aportes, la Fundación Mayo destinaba alrededor de $ 1300 mensuales a la Asociación Educativa Itzjak Rabin, que reúne a varias escuelas de la colectividad, y unos $ 10.000 por mes a la Comunidad Hebrea de La Plata, integrada por los colegios Bialik y Max Nordau.
Una fuente del Centro Educativo Torateinu (Anchorena 719), que incluye los niveles inicial, primario y secundario, dijo a La Nación : "No recibíamos un monto elevado, pero la situación nos afectó porque muchos ahorristas del banco hacían donaciones. Ahora hay reuniones para ver cómo se puede seguir recaudando esa ayuda".





