Merodeo por Mendoza: vino, arte, turismo (parte II)
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Cómo veníamos diciendo. En la primera parte se me escurrió el espacio en contarle sobre Chacras de Coria, donde me alojé merced a la generosidad del Juampi Lupiañez, y cuando me quise acordar no hablé ni de vino ni de arte y me focalicé en el turismo en Chacras de Coria.
Salentein y el Museo Killka. Visitar esta bodega es un paso al futuro. Al trasponer sus puertas resulta difícil imaginarse estar en Mendoza, y su salón principal parece dispuesto para hacer un film de conjurados prontos a darle un argumento para un nuevo best-seller a Dan Brown. Si además, se llega de la mano de Julia Giri, Juli para los íntimos, y por detrás de las barricas se escucha la voz gutural de Ricardo Santos, en rol de merodeador local, la cosa cuadra perfecta para comenzar a escribir una novela.

Vinos. Los vinos que probamos fueron espectaculares. A mí me quedaron dos especialmente grabados en mi memoria etílica: El Numina 2005 y el Primus Pinot Noir 2004. El primero tiene la particularidad de que su assamblage cambia de año en año. Y así, el 2005 fue un 60% malbec y un 40% merlot. Mientras que el 2006 fue un 85% malbec y un 15% merlot. En el caso del Primus Pinot Noir , un excelente producto del Valle de Uco, me confirmó la sospecha de que esta es una cepa con la que la Argentina va a volver a dar que hablar en el mercado externo.
El museo. Salentein desde la primera hora se mostró como una empresa a la que el arte le importaba y mucho. El Museo Killka , es la coronación local de este interés. Se compone de las obras propiedad del museo, donde encontré obras de amigos como Luis Tatato Benedit o Nicolás García Uriburu, lo cual muestra que se mueve con un criterio de excelencia. Y después, visitamos dos galerías, donde exponen rotativamente artistas argentinos, cuyas obras están a la venta. Un desfile incesante de turistas extranjeros, me hizo comprender que el museo tiene ya relevancia internacional.
Posada Salentein. Juli, seguía sacando conejos de la galera, y nos invitó a almorzar en la Posada que tiene la bodega, que hace poco recordé que fue pionera en el turismo enológico mendocino. En constante crecimiento, el lugar queda bien alejado de todo el movimiento de la bodega y el museo, por lo que la paz del lugar está más que resguardada.
En este lugar, las cacerolas las maniobra un joven cocinero, Facundo El Colorado Belardinelli, con 24 años de edad, y una experiencia que arranca de su infancia ayudando a su abuela en la cocina, y habiendo enriquecido su carrera cocinando hasta en restaurantes de Villa La Angostura (le diría a Facundo que de tanto en tanto se dé una vueltita por Buenos Aires para aggiornarse, porque la gastronomía la encontré medio caída por la zona de Mendoza en general).
Lo interesante estuvo en que cuando llegamos, encontramos al Colorado dale que dale amasando un hojaldre junto con unos brasileros que se alojaban en la posada y estaban deseosos de aprender el secreto de la empanada mendocina. Por suerte, nosotros comprobamos que estaban deliciosas, y el secreto lo reveló Santos: media aceituna en el relleno.
Cavas Wine Lodge. Es de los lugares que no se pueden dejar de visitar si se va en tren de turismo. El diseño cuidado, y a veces sorprendente de Fernando Malenchini, hace que a uno le dé ganas de alojarse apenas se presente la oportunidad. El modelo es el de una suerte de Club House, donde hay bodega, restaurant, spa con propuesta de baños en malbec y todo, y donde se la encuentra a Cecilia Díaz Chuit, que hace las veces de anfitriona con su marido. En la cuidada atención, criticaría al matrimonio, que no suelen recibir juntos a las visitas y saludarlas cuando llegan. Si uno se está ocupando de un grupo, el otro se ocupa de otra cosa, y a lo sumo saluda al despedirse. Son las cosas que a uno lo hacen sentirse como en casa, algo que se puede permitir un establecimiento de 14 habitaciones.

El alojamiento se da en unas construcciones individuales, bien distanciadas entre sí, y como desparramadas entre los viñedos que rodean todo el complejo. Las llamo construcciones, porque son una sorpresa arquitectónica. Una habitación comodísima, que tiene una pequeña terraza con una piscina individual, y que al lado de la puerta de entrada, tiene una escalera de cemento, como toda la construcción, que lleva a una pequeña terraza superior, que tiene una estufa de leña al aire libre, y que permite disfrutar el atardecer con los viñedos al pie y el Cordón de Plata al fondo, sin congelarse en el intento. Sin duda, un lugar pensado para mimarse, como dice mi amigo Seb.
Cosas de Cecilia. Hubo dos cosas que me agradaron de Cecilia. Una fue que el vino que eligió para el almuerzo fue un B Crux 2005 de la bodega O. Fournier, que por ser de origen español, es un assamblage donde priva la cepa tempranillo en un 65%, más un malbec en un 35% y un 15% de syrah. Un gran vino por cierto. Lo otro que me divirtió es que su perra, que bautizó Uva, tuvo cachorros. Conservó a tres, y les puso Evo, Hugo y Fidel, porque "así cuando los reto no me da pena...". Según Cecilia, el que peor se porta es Hugo... Sin comentarios.
Catena. Fui a visitar esta bodega de mano de un histórico de la empresa como es Ricardo González Villanueva, al que la familia Santos llama Pupi . Los porteños solemos llamar pupi a otro tipo de hombres, y les puedo asegurar que este Ricardo, poco tiene que ver con estos otros. La cuestión que visitamos esta bodega de arquitectura monumental, y volví a admirar esa suerte de pirámide maya que es un regalo para los ojos.
Es algo majestuoso ver el encuadre que hace cada abertura de la vista embriagante hacia los viñedos y la cordillera. Cada ventana es un cuadro en sí mismo, y darse vuelta y mirar para el interior, es asomarse a planos visuales que explican el lugar destacado que tienen a nivel mundial muchos de nuestros arquitectos.

Don González Villanueva aportó a la charla un Catena Zapata de aquellos con los que Nicolás Catena viene buscando un vino 100 puntos en la escala de Robert Parker. No me sorprenderá cuando lo consiga, porque ya éste que estuvimos tomando estaba para ese puntaje tan deseado.
Atenti al corrimiento. Mirando las cepas que hay por la vuelta de la pirámide, vi por primera vez lo que se denomina el "corrimiento" del malbec (sospecho que los españoles deben tener otro término para este problema de la viña, ¿cuál será?). Es un fenómeno que se da frecuentemente en esta cepa, y que consiste en la aparición de pseudos racimos, con 4 o 5 uvas desmañadas, que afectan al desarrollo de los racimos normales, entre otros entuertos para desvelo de enólogos y agrónomos. Uno de los motivos suele ser que el viñedo haya sufrido una pedrada inoportuna al momento de la floración. Pero a veces no hubo pedrada ni helada, y el corrimiento aparece lo mismo.
Apellidos-marca. Como sea, don Ricardo nos explicó el esfuerzo que habían hecho en Escorihuela, bodega del grupo como todos sabemos, para zafar de tener asociado el apellido a los vinos de gama más baja. Grave error de marketing, según él, y muchos otros. Ellos invirtieron 15 años de ardua tarea en el trabajo de marcas, para reservar las marcas-apellidos a sus mejores productos. Un tema interesante, sin duda.
Léame la próxima semana. Al que este subtítulo le haya hecho recordar los cines de barrio... ¡es un viejo! Pero me queda mucho material aún para compartir con ustedes de esta vueltita por Mendoza. Además, me he detenido en las grandes bodegas, pero como cuando uno organiza el viaje por sí mismo, me di el gusto de visitar también las que no son archiconocidas, pero que están haciendo unos vinos, unos vinos... Espéreme que vale la pena.
<b> Miscelánea eno-gastronómica. </b> Noelia Pineda con su Alimentactika ha decido que el verano no la va a detener y convoca al denominado Espacio Gasset a dos actividades interesantes: el próximo 22 de enero, a las 19:30, a una degustación de ahumados de cerdo, ñandú, jabalí, vacunos y otros productos de Secretos del Monte, acompañados de diversos vinos de la bodega Familia Schroeder. El siguiente viernes, 28 de enero, se alía al didáctico Gustavo Precedo y enseñan a comprender el porqué de "que vino con qué copa", para lo cual habrán de contar con el apoyo de Cristalería San Carlos, una pionera en copas de excelencia para resaltar los atributos de los buenos vinos. Para más datos diríjase a <a data-nodeType="mail" href="mailto:contacto@alimentactika.com.ar">contacto@alimentactika.com.ar</a>
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