
Miastenia: el Estado asegura el tratamiento
El mal requiere medicamentos importados
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El Estado nacional se hará cargo de los tratamientos y de la entrega gratuita de medicamentos a pacientes que padecen miastenia gravis, enfermedad que afecta los músculos, que puede causar crisis paralíticas y cuyo tratamiento requiere medicamentos que no se fabrican en el país.
La miastenia gravis, que afecta por igual a hombres y mujeres, es reportada en 5 de cada 100.000 habitantes y tiene picos de incidencia entre los 20 y los 40 años de edad. Los síntomas de esta enfermedad son la caída de párpados, visión doble, debilidad en los músculos voluntarios, en los brazos y las piernas, dificultades para masticar y tragar. Se trata de una enfermedad neuromuscular autoinmune que puede extenderse incluso a los músculos respiratorios y causar una crisis paralítica.
El Programa de Atención al Paciente Miasténico, creado por resolución 435/2004 del Ministerio de Salud que con la firma de su titular, Ginés González García, apareció publicado anteayer en el Boletín Oficial, y responde a una solicitud de la Cámara de Diputados. Los diputados habían solicitado al Ministerio de Salud un sistema que asegurara a los enfermos miasténicos el acceso a la medicación necesaria para su tratamiento.
A partir de la resolución, se crea el programa, con el objeto de brindar tratamiento terapéutico necesario y la entrega de medicamentos, que se financiará con las partidas presupuestarias que se asignen anualmente a la cartera sanitaria nacional.
Los enfermos deben ser tratados con mestinón (bromuro de piridogstimina), que es el único e irremplazable medicamento para atender la miastenia gravis, señaló el ministerio sanitario en los considerandos de la resolución por la que se creó el programa requerido.
Sobre impulsos nerviosos
Ese medicamento impide la destrucción del neurotransmisor acetilcolina, la sustancia química encargada de transmitir los impulsos nerviosos y que resulta afectada por esta patología.
El bromuro de piridogstimina y el cloruro de edrofonio, utilizado para las pruebas diagnósticas, son especialidades medicinales que no se fabrican en el país y por lo tanto deben ser importadas, según consigna el documento, difundido por la agencia Télam.
El programa contempla fundamentalmente la necesidad de los pacientes indigentes o de escasos recursos económicos, sin cobertura médica, para que puedan acceder al tratamiento de la miastenia gravis.





