Murió el arquitecto Alejandro Madero, presidente emérito de la Federación Internacional de Hombres Católicos
Sus restos serán velados a partir de las 11 de mañana en el Parque Memorial en Pilar; tuvo cinco hijos y 14 nietos
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Este mediodía, a los 71 años, falleció Alejandro María Madero, arquitecto y presidente emérito de la Federación Internacional de Hombres Católicos (FIHC - Unum Ommes), después de batallar con un cáncer de hígado, que sobrevelló con notable entereza.
Era el mayor de ocho hermanos y estaba casado con Mae French, con quien tuvo cinco hijos: Clara, Florencia, Luz, Agustina y Alejandro. También deja 14 nietos. Sus restos serán velados mañana, a partir de las 11, en el Parque Memorial en Pilar (ruta Panamericana, kilómetro 47). La misa será a las 14.
Había nacido el 18 de octubre de 1954. El arquitecto recibido de la Universidad de Buenos Aires (UBA) era socio del estudio Aslan y Ezcurra arquitectos. Nieto de Héctor Ezcurra, uno de sus fundadores, siguió el camino que también había elegido su padre, Alejandro Madero. Fue jugador de la primera del San Isidro Club y gran navegante de Regatas Internacionales, según describen sus amigos.

Fue presidente del Colegio San Juan El Precursor de San Isidro y también de la Asociación Civil Hábitat para la Humanidad, una organización sin fines de lucro, que aboga y trabaja por el derecho a la vivienda adecuada y a la mejora sostenible del hábitat comunitario.
“Difícilmente pueda imaginar mi vida sin la acción católica”, dijo al presentarse en un video de la Acción Católica Argentina, institución eclesial que también presidió su padre. Tras una larga trayectoria en equipos diocesanos, de jóvenes y de hombres, él fue nombrado presidente nacional en 2002.
“En el día de San José celebra su encuentro con Jesús, al que amó y sirvió con generosidad y alegría. Nos duele su partida aún sabiendo que intercederá por nosotros y su querida Accion Católica junto a tantos testigos fieles que le habrán salido a su encuentro en este mediodía. Rezamos por él agradecidos por su vida y por haber compartido camino”, compartieron a través de sus redes hoy al informar el fallecimiento.
En aquel video, al presentarse, Madero describía que, desde muy chico “el clima, el espíritu y la noción de acción católica” estuvieron siempre presente en su vida. Y detalló cómo comenzó su vida dirigencial desde que su padre fue nombrado presidente nacional de la Acción Católica. “Empezamos a lograr formar el equipo diocesano de jóvenes. Después de un tiempo de trabajar ahí fui convocado para integrar la Comisión Nacional de Jóvenes, después la Comisión Nacional de Hombres y después la de Adultos, el Consejo Nacional, hasta que finalmente fui nombrado presidente nacional en el año 2002”, enumeró.
“Si tuviera que mencionar qué es lo que me han dejado todos estos años, me gustaría retomar las tres palabras que el papa Juan Pablo II nos proponía como un programa de vida: contemplación, comunión y misión. Esa sensación de que no estamos solos, de que tampoco es mérito nuestro que estemos en ese lugar, sentirnos elegidos y acompañados por el Señor que nunca abandona lo que él mismo genera”, apuntó.
Madero presidió luego durante dos trienios la Federación Internacional de Hombres de la Acción Católica, de la que fue designado presidente emérito.









