
Nuevo boom urbano camino de La Plata
Se multiplican las inversiones en countries y barrios privados junto a la autopista
1 minuto de lectura'

Se calcula que, para el año 2005, el espacio físico entre la autopista Buenos Aires-La Plata y la costa del río tendrá una fisonomía totalmente distinta:allí donde ahora sólo hay campo, habrá una ciudad satélite de la capital provincial que, se prevé, acogerá a miles de familias que esperan cambiar el cemento y el smog por más verde y aire puro.
Eso sí, cerca de una vía rápida que les permitirá estar en poco más de media hora en Puerto Madero o en el centro de la ciudad de las diagonales.
Ocurre que la finalización de las obras de la autopista que permitirá unir la Capital con La Plata en menos de 40 minutos, convirtió a esa zona del Sur del conurbano en un polo de atracción de capitales privados.
Con las empresas Concesiones y Construcciones de Infraestructura (CCI) e Inversiones y Representaciones SA (IRSA) -el fondo de inversiones que maneja George Soros- a la cabeza, la región recibirá una inyección de base de más de U$S 600 millones en los próximos 7 años y promete una nueva explosión inmobiliaria y comercial.
Ya hay algunas cabeceras de playa: el Parque Comercial Avellaneda, con el supermercado Auchan y los cines de la cadena Village, que operan desde hace casi dos años son sólo una muestra de lo que vendrá en el Sur.
Los proyectos más importantes apuntan a desarrollar el área con la construcción de barrios privados y countries con puertos náuticos y marinas similares a las que se construyeron en Miami y Fort Lauderdale, en los Estados Unidos.
En el country naútico Puerto Trinidad, comercializado por la firma Beccar Varela, ya comenzaron con la instalación de los servicios y con la construcción de la primera de las 1850 viviendas proyectadas.
"Cuando terminemos la casa será como si estuviéramos en medio del campo, pero a 15 minutos de Puerto Madero. Los dos trabajamos en Buenos Aires y vivimos en Belgrano, pero ante semejante posibilidad decidimos cambiar de aire e instalarnos en el Sur, casi en la mitad del trayecto de la autopista", explicó Silvana, arquitecta y novia de Santiago Bocini, los primeros en construir una casa en Puerto Trinidad.
Otros emprendimientos, como los clubes de campo Abril, Estancia El Carmen,Aras del Sur y El Pato, que se terminaron recientemente, ya comenzaron a recibir a los habitantes de la nueva zona sur.
Y las marinas de Quilmes y de Galerías Da Vinci están en este momento en etapa de planificación.
Roque Coronato, vecino de la estancia Abril, cambió el ruido y la proximidad con su lugar de trabajo por la posibilidad de poder disfrutar de la vida al aire libre sin tener que moverse de su casa.
"Vivía con mi familia en un departamento de Matienzo yArce, en el barrio Las Cañitas, pero quería cambiar por algo como esto: un espacio verde con una infraestructura de ciudad", sostuvo.
Hay una coincidencia generalizada entre quienes eligieron esta parte del Sur para vivir en la cuestión del espacio verde y el aire puro.
Pero, para muchos, este tipo de urbanización tiene un valor agregado imposible de soslayar y de gran peso a la hora de elegir: la seguridad.
Eso es lo que movilizó a Susana Maggio y a su familia, vecinos de Coronato: "Somos de Quilmes y nos vinimos a Abril para poder vivir tranquilos. Ultimamente habíamos sufrido varios asaltos, mis hijos ya ni salían a la calle. Desde que nos mudamos aquí, los chicos salen a andar en bicicleta sin temores", aseguró.
Millonario proyecto
Por la inversión prevista -300 millones de dólares-, la construcción de una ciudad satélite al norte de La Plata aparece como uno de los proyectos más ambiciosos.
"Se trata de la urbanización de 1000 hectáreas situadas entre la autopista y el río, a la altura de Punta Lara. En abril o mayo próximos comenzaremos con la primera etapa, que consiste en realizar todo el movimiento de tierras para levantar el terreno hasta casi dos metros por encima de la cota del río", explicó el ingeniero Enrique Clutterbuck, director del área de Negocios Urbanísticos de CCI, constructora de la autopista e impulsora del proyecto.
Clutterbuck agregó más detalles del emprendimiento:"Se construirán tres inmensas lagunas, se dragarán dos arroyos y se ampliará el canal de acceso al puerto náutico de Punta Lara, que será ampliado".
Después llegará el turno de la construcción del área de servicios, que se levantará a la vera de la autopista. Contará con tres hoteles, espacios para siete edificios, en los que funcionarán colegios y una universidad. También, un gigantesco shopping con salas de cine, un supermercado y oficinas.
Desde allí, y hacia el río, se repartirán los distintos barrios, que se levantarán junto a cada una de las tres lagunas. De acuerdo con esta disposición, los barrios más exclusivos estarán situados cerca del río.
"La autopista cambió la visión del Sur. Todavía no se advirtió un cambio significativo en el nivel socioeconómico. Cuando terminen la continuación del Camino del Buen Ayre, que empalmará con el futuro puente entre Buenos Aires y Colonia, se instalarán industrias, se levantarán más barrios y se producirá la gran explosión inmobiliaria de la zona", explicó Alberto Taquini (h.), autor de un estudio sobre la urbanización de la costa sur del Río de La Plata.
Semejante catarata de proyectos y futuros caminos despertó el interés de aquellos que vieron la oportunidad de comprar tierras bajas y anegadizas cerca del río a 8 pesos el metro cuadrado para luego venderlas a 40 pesos una vez levantadas, con todos los servicios instalados, listas para construir una casa.
El valor de una hectárea entre la autopista y el río, a la altura de Quilmes, pasó de 2000 a 40.000 o 50.000 pesos. Pero hubo pocas operaciones, pese a que el negocio parecía provechoso.
"No estamos en un buen momento económico. La gente que tiene dinero no lo invertirá hasta después de las elecciones y aquel que quiere construir no comprará un terreno hasta saber qué ocurrirá con el dólar", señaló Eduardo O´Keefe, un conocido operador inmobiliario de la zona de Quilmes.
Tangos y compras por fax
El club house de Abril funciona en lo que era la caballeriza de la estancia de los Pereyra Iraola. Allí, en un cartel fijado en una placa de corcho, se anuncian clases de tango, entre otras actividades.
Por una de las calles que, caprichosamente, atraviesan las 312 hectáreas pobladas de árboles, con casas terminadas y otras a medio construir, circula Aurelia de Riveros al volante de su Trafic blanca. El ve- hículo exhibe un cartel que reza:"Autoservicio Leo".
Ella es, justamente, la propietaria de un mercado en el barrio La Porteña, situado a diez cuadras de la entrada principal del club de campo Abril. El suyo es uno de los comercios que más se beneficiaron con la llegada de los nuevos habitantes de esta franja ribereña entre Buenos Aires y La Plata.
Su forma de publicidad y, sobre todo, el tipo de atención resultan inusuales para aquellos acostumbrados a la vida acelerada de la ciudad.
"Aquí, la mayoría de la gente hace las grandes compras en los supermercados. Sin embargo, a la hora de consumir verduras frescas, busca las que se cultivan en las quintas de la zona. También me compran la carne. Vengo las veces que sea necesario y a cualquier hora del día. Me llaman y traigo el pedido", promete la mujer, como para tentar a futuros parroquianos.
Además de ser clientes de Aurelia, Susana Maggio y Roque Coronato hacen otras compras por fax. "Mandamos una lista al Disco de City Bell y nos alcanzan el pedido", explicó el vecino a La Nación .
La oferta creció de la mano de los nuevos clientes. Las posibilidades hicieron que alrededor del club de campo nacieran varios oficios alternativos o inusuales. ¿El más curioso?: casi sin dudas, el de bicicletero a domicilio.
Máximo Fernández -o "Maxi", como lo conocen en Abril- se transformó en el personaje más esperado por los chicos: todos los mediodías, de lunes a sábado, visita el barrio para arreglar alguna rueda descentrada o pinchada, cambiar los frenos oxidados o los asientos de las bicicletas.
"Ya van a ver... De a poco, y en la medida en que vean las posibilidades de disfrutar del aire libre y de poder andar en bicicleta sin alejarse de su casa, la gente vendrá a vivir al Sur", vaticinó Maxi, entre rayos, cámaras y cubiertas, bajo un sol radiante que invitaba a creer sin reparos en su profecía.
Vecinos que opinan
- Luis Quiñones , vicepresidente de la Cámara de Comercio de Quilmes:"Con la autopista se incrementó la actividad de los comercios que están en la ribera quilmeña. En los negocios del centro no hubo cambios. Creo que deberían bajar el costo del peaje y mejorar los accesos".
- Carlos Cabana , presidente del Centro de Comerciantes de Berazategui:"Tras mucho luchar, el 30 de marzo último se inauguró la bajada de Berazategui, que benefició a 350.000 habitantes de Florencio Varela. La autopista no nos trajo más clientes, pero, al menos, ganamos en comodidad".
- Carlos Casanova , dueño de una tienda de venta de calzados:"La gente que se mudó a los barrios privados y clubes de campo no viene a comprar a Berazategui. Esperamos que en el futuro, cuando se termine la autopista, vengan. Pero todavía no se vio ningún cambio".
- Rosario Laferrera , propietario de una relojería en Berazategui: "Los únicos beneficiados por la construcción de los countries fueron los comercios vecinos, que llevan algunas compras a domicilio".
1- 2
Logro en Luján: trasladan a un santuario a los dos osos que quedaron a la deriva en el exzoo junto con otros 60 animales
3Detox digital: el tratamiento que recomiendan para adolescentes con excesiva dependencia de las pantallas
4La enigmática visita de “MBZ”: el exclusivo complejo a una hora de Bariloche donde se alojaría el emir de Abu Dhabi



