
Ordenaron nuevos reconocimientos por el tiroteo de Belgrano
El detenido, cada vez más comprometido
1 minuto de lectura'

Esta semana se espera que la jueza que investiga la serie de ataques que conmocionaron a los vecinos de Belgrano ordene nuevos reconocimientos en rueda de detenidos para ver si los testigos pueden identificar al sospechoso que disparó contra un grupo de transeúntes en la avenida Cabildo, casi esquina José Hernández.
Uno de los reconocimientos clave será el de Juan Pablo Jagoe, amigo de Alfredo Marcenac, el joven estudiante de kinesiología que fue asesinado durante el tiroteo ocurrido el 6 de julio último.
Fuentes de la investigación señalaron que el agresor, Martín Ríos, de 27 años, disparó contra Jagoe porque había logrado darse vuelta y pudo ver de frente al tirador. En ese momento, según el relato del testigo, comenzó a dispararle, a pesar de que estaba en el piso.
En las últimas 48 horas también se supo que al menos uno de los abogados que defienden a Ríos, el único imputado por los ataques, trabaja en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Según fuentes de la investigación, dicho letrado, que habría sido identificado como Augusto Ricardo Coronel, se desempeña en el área penal de la Dirección Legal del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Con respecto al otro defensor, Angel Ramallo, trascendió que se desempeña en la Dirección de Asuntos Penales del gobierno porteño.
Fuentes del Poder Ejecutivo porteño consultadas por LA NACION confirmaron que sólo el primero de los letrados trabajaba para la comuna y que no tenían información sobre el otro defensor del sospechoso, acusado por la Justicia de ser el tirador serial de Belgrano. Coronel fue denunciado por el testigo Jagoe. Según confiaron fuentes de la investigación, el jueves último el letrado se habría acercado al testigo en la antesala del juzgado de la magistrada María Dolores Fontbona de Pombo y le habría advertido: "Cuidado con lo que vas a decir".
Tanto Jagoe como otro de los amigos de Alfredo que fueron heridos en la tragedia llamaron en ese momento al fiscal Mariano Solessio y solicitaron que se hiciera figurar en el expediente que habían sido intimidados por uno de los abogados defensores del imputado Ríos. Además, Julio Rosas, el abogado que, junto con sus colegas Fabián Oliden y Andrea Logio representa a la familia Marcenac, pidió a la jueza que extrajera los testimonios de los testigos y se investigara si los defensores cometieron el delito de coacción.
Reconocimientos positivos
Más allá de la cuestión de la imputabilidad, Ríos aparece cada día más comprometido en los ataques. El viernes último, según fuentes de la investigación, una mujer que estaba en la esquina de Cabildo y José Hernández cuando ocurrió la tragedia reconoció a Ríos como la persona que abrió fuego contra la multitud que estaba en la vereda.
La mujer señaló al sospechoso que estaba con el N° 2 en la rueda de detenidos. Dicho número correspondía a Ríos. En tanto, uno de los sobrevivientes dijo que creía que el agresor era el sospechoso N° 2, pero con la contextura física del sospechoso N° 4. Los otros cuatro testigos que pasaron por la alcaidía de Tribunales no lograron identificar al imputado, pero las ruedas de reconocimiento seguirán.





