
Piden respetar el derecho de los pobres a vivir en la ciudad
En la Capital, 350.000 personas residen en forma irregular
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En la actualidad, más de la mitad de la humanidad vive en zonas urbanas y se prevé que, para 2030, sean 5000 millones de personas quienes habiten en ciudades, según datos difundidos en un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuando faltan dos días para la celebración del Día Mundial de la Población. Ante este panorama, una de las principales preocupaciones de las grandes urbes es la situación habitacional.
En la ciudad de Buenos Aires, unas 350.000 personas viven en situación irregular en villas, asentamientos e inmuebles usurpados. En total son 44 los polos de emergencia en el distrito.
Una de las principales medidas que el actual gobierno prometió con vistas a mejorar la situación habitacional fue la urbanización de 12 de estos 44 asentamientos.
Según el informe del Fondo de Población de la ONU, el crecimiento de las ciudades implica también un aumento de la pobreza y las ciudades deben enfrentar esta realidad mediante políticas de planificación urbana. Además, este organismo internacional sostiene que las políticas de planificación deben "respetar los derechos de los pobres a la ciudad" ya que -sostiene- "los encargados de formular políticas" sobre estos temas "disponen de opciones eficaces" que no impliquen el desalojo de ocupantes sin título y la denegación de servicios.
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, durante una entrevista concedida a LA NACION el 8 del mes pasado, había dicho que el presupuesto asignado no es suficiente para dar solución a este fenómeno en crecimiento. Según el mandatario local, intervenir en una villa, ya sea para urbanizarla o para erradicarla, implica gastos que deberían provenir de una suba de impuestos o de reasignación de partidas.
En ese sentido, fue que lanzó su intención de convocar a un plebiscito para que los ciudadanos de la Capital opinen si aceptan que se les suban esas alícuotas para destinarlas a tal fin.
"La gente tiene que saber que intervenir en las villas tiene un costo: aumentar los impuestos o no hacer otras obras", indicó Macri durante la citada entrevista.
El último informe del gobierno que precedió al actual, a cargo de Jorge Telerman, estimaba que la urbanización de 14 villas demandaría a la ciudad una inversión de 4650 millones de pesos.
De este total, 3300 millones serían para la construcción de viviendas nuevas, 206 millones se invertirían en la compra de terrenos, 263 millones en mejorar las viviendas ya existentes y 881 millones serían para la infraestructura general.
La propuesta del plebiscito para decidir el destino de los asentamientos despertó una polémica a la que respondió el Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia, de la arquidiócesis de Buenos Aires. "No se puede decidir por las 350.000 personas que viven en las villas sin antes escucharlos, porque son sujetos de su propio destino", dijeron los sacerdotes al considerar que esos habitantes son también vecinos de la ciudad.
Viviendas informales
Un informe de la revista Población del gobierno porteño, indica que el 4,1 por ciento de la población de la ciudad vive en villas y el 5,9 por ciento en viviendas informales, es decir inquilinatos, hoteles, pensiones y casas tomadas.
Según ese estudio, a cargo de Virginia Mazzeo, doctora en ciencias sociales, la principal concentración de población que habita en villas y en viviendas informales se da en la región sudeste de la ciudad. Además, destaca que el "dispar acceso a los bienes y servicios pone en evidencia las contradicciones propias de la urbanización".
La población que habita estas viviendas informales es diez años más joven y tiene una mayor tasa de natalidad que la del resto de la ciudad. Teniendo en cuenta estos datos, una población urbana en aumento, según los especialistas, requiere de una importante inversión en infraestructura y en planificación habitacional.
"La estructura y la dinámica demográfica interactúan con la estructura y la dinámica socioeconómicas -dice el informe de Mazzeo-. Por lo tanto, deben tenerse en cuenta en el diseño de las políticas sociales."



