Polémica en San Luis por el hambre
Vecinos de un barrio necesitado dijeron que comen perros para subsistir; para el gobierno, es una campaña en su contra
1 minuto de lectura'
SAN LUIS.- Tras enterarse de que varios vecinos del barrio Plan Lote Eva Perón, situado a cuatro kilómetros de la capital de esta provincia, habían denunciado a LA NACION que, para no morir de hambre, debían comer perros, el ministro de Gobierno, Joaquín Surroca, afirmó ayer, en una conferencia de prensa, que se había montado una "estafa mediática en contra de la provincia de San Luis".
A pesar de que la noticia aún no había sido publicada, el gobierno puntano movilizó sus equipos de Salud y de Gobierno para desmentir las versiones denunciadas por los habitantes de aquel barrio. Anteayer, nadie había respondido cuando LA NACION intentó conocer la posición del gobierno provincial.
La gobernación hizo aquella acusación tras afirmar que un vecino de la zona, Miguel Reyes, había firmado un acta donde negaba que las denuncias fueran ciertas. A partir de allí, Surroca culpó a la Municipalidad de San Luis por la organización del supuesto montaje periodístico.
Reyes, que admitió a esta cronista ser "semianalfabeto", contó que fue conducido al despacho de Surroca sin alternativa posible y que permaneció allí "retenido" hasta casi las dos de ayer. Según el funcionario, en cambio, Reyes se acercó solo a la gobernación y allí reveló la situación de pobreza que se vivía en el barrio, como una especie de reclamo para obtener ayuda social.
Surroca aseguró que el acta en cuestión se firmó en el despacho del ministro a las 22.30 del último jueves, ante un escribano del gobierno.
En el texto, el funcionario asumió "el formal compromiso de disponer de todas las medidas y ordenar las acciones para satisfacer, en conjunto con el Ministerio de Acción Social y el de Salud, las necesidades que afectan a los vecinos".
Qué dicen los vecinos
Según la versión de los habitantes del barrio, en ollas populares y en parrillas ellos combaten la desnutrición y el hambre con un ingrediente que refleja una vida de carencias y necesidades: carne de perro (ver aparte).
Cuando el gobierno puntano se enteró de estas denuncias, organizó la conferencia de prensa y acusó: "Detrás de esta campaña están los de siempre, los que permanentemente nos bombardean desde Buenos Aires, tratando de destruir la imagen de una provincia, porque de esa manera están atacando políticamente al candidato a presidente Adolfo Rodríguez Saá".
Para Surroca, detrás de esta supuesta maniobra hay una "campaña sucia" orquestada por los oponentes que El Adolfo posee en el justicialismo, "Eduardo Duhalde y Carlos Menem".
El ministro de Gobierno también vaticinó que, en breve, vendrán tiempos difíciles para San Luis: "Esto no es nada comparado con lo que va a venir. Esto va a ser cada día más fuerte y tiene que ver con las posibilidades que tiene Adolfo Rodríguez Saá para convertirse en presidente de la Nación".
De cualquier manera, Surroca admitió que la provincia de San Luis se ve afectada por algunos problemas. "No vamos a negar los problemas porque no somos hipócritas, pero tenemos la voluntad de solucionarlo y lo vamos a hacer. No hace falta poner ningún perro en la parrilla para llamar la atención", disparó.
Ante las acusaciones de Surroca sobre la supuesta vinculación del gobierno capitalino con las denuncias, el intendente de la capital puntana, Carlos Ponce, se mostró sorprendido y contraatacó: "No nos llama la atención, porque el gobierno provincial permanentemente desarrolla una campaña de desprestigio y a toda costa quiere separar a la comunidad de su municipio, obedeciendo particularmente las órdenes impartidas por Alberto Rodríguez Saá", hermano del precandidato presidencial.
"La situación es gravísima. Lo que ocurre en el barrio Eva Perón es terrible", concluyó Ponce.



