
Postes de luz rotos, un peligro en la calle
Según un informe oficial, por la falta de mantenimiento y la corrosión en sus bases, hay más de 3100 luminarias peligrosas en la Capital
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Miles de postes con un alto grado de corrosión por el óxido y, en algunos casos, con visibles agujeros en sus bases y que por la acción del viento están en riesgo de caída representan un peligro inminente en la vía pública, según alerta un informe del Ente Regulador de Servicios Públicos de la Capital.
Un importante deterioro muestran numerosas columnas del alumbrado público de la ciudad ubicadas en zonas proclives a inundarse, como el eje de la avenida Juan B. Justo, en Palermo, y en áreas de barrios como Belgrano, Núñez, la Paternal y Coghlan.
Así lo revela el estudio que se realizó en toda la Capital sobre 7370 columnas del alumbrado público. El ente detectó que 3122 columnas -el 42,36% de las revisadas- presentaban signos de corrosión y deberían ser reparadas para no tener problemas futuros, mientras que otras 58 columnas ya tenían agujeros considerables en sus bases y ponen en serio peligro la seguridad de la vía pública.
En la ciudad hay cerca de 110.000 columnas de alumbrado, y las autoridades consideran que si el 0,78% presenta un avanzado deterioro sería necesario reemplazar 858 columnas para evitar males mayores. La cuestión es que, desde 2002 hasta hoy, las empresas que tienen la concesión para reemplazar estas columnas no realizan un cuidado preventivo, ya que el contrato no se lo exige así. Y el gobierno hace poco y nada para solucionarlo.
El Ministerio de Espacio Público de la ciudad indicó que en los últimos cuatro meses se cambiaron 48 columnas de alumbrado que estaban en situación de riesgo, aunque reconoció que prepara una nueva licitación para regular esta problemática situación. Por ahora, es sólo una promesa.
"Este tipo de anomalías raramente ingresan a través de denuncias de usuarios, sino que son detectadas por nuestros agentes dentro de un plan de control. Este tipo de controles forman parte de una mejora en los procedimientos para garantizar a los vecinos tanto la calidad como la seguridad en la prestación del servicio", dijo a La Nacion Paola Michielotto, una de las directoras del Ente de la ciudad y coordinadora del Area Vía Pública, que se encarga de controlar el servicio de alumbrado público.
La Nacion recorrió las zonas inundables de Palermo y Belgrano y observó el grado de deterioro de muchos postes del alumbrado. Por ejemplo, en Amenábar 1696 y en 3 de Febrero 1833, en Belgrano, dos postes estaban visiblemente deteriorados y presentaban riesgo de caída. "Después, cuando vienen los temporales, nos lamentamos porque las columnas se caen arriba de los autos. Pero bueno, es así, nadie hace nada", dijo Ezequiel Bermúdez, encargado de un edificio de la zona.
Crisis y problemas
Hasta 2002, las empresas concesionarias del alumbrado público hacían mantenimiento preventivo y correctivo, pero luego, por una cuestión de costos, el gobierno porteño firmó actas-acuerdo para que sólo realizaran el tratamiento correctivo. La cuestión es que no hubo cuidado del alumbrado público por parte de la ciudad y por eso el deterioro es evidente. En la actualidad, son cinco las empresas encargadas de reemplazar las luminarias.
"La totalidad de las columnas detectadas con agujeros de tamaño considerable en la base, las que ponían en peligro la seguridad en la vía pública, fueron denunciadas ante las empresas responsables de cada zona, que procedieron a repararlas en tiempo y forma y, en el caso que así lo requiriese, a proceder a su recambio. La continuidad en los controles ayuda a que las empresas cumplan mejor con su tarea y de no hacerlo son sancionadas", dijo Michielotto. Sin embargo, La Nacion comprobó la existencia de columnas con peligrosos deterioros.
En el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la ciudad indicaron que en las zonas inundables hay un total de 23.000 postes de luz y que desde hace cuatro meses llevan adelante un plan de evaluación y detección de la corrosión.
Según funcionarios porteños, la ciudad preparó en los últimos seis meses una nueva licitación para la preservación de las columnas de alumbrado, que incluye el mantenimiento preventivo.
"Es realmente inadmisible que administraciones anteriores hayan hecho un llamado a licitación sin tener en cuenta algo tan básico como es el mantenimiento preventivo, que es lo que más se necesita en una zona inundable. Bajo ese sistema de contrato el Estado casi les tiene que pedir el favor a las empresas, porque por pliego no están obligadas o pagar un costo demasiado alto", dijo a La Nacion el ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli.
El funcionario dijo que "dentro de la zona inundable ya llevamos reemplazadas 48 columnas. El trabajo de relevamiento comenzó hace cuatro meses y por haber detectado las fallas de la licitación anterior y en estos momentos se llevan escrutadas el 40 por ciento de las columnas. Las tareas continuarán hasta finalizar con el total".
Consultado Santilli sobre la responsabilidad que tiene su gobierno de dar una respuesta a este problema, dijo: "Esta gestión se apoya mucho en la interacción con los vecinos, y como el riesgo de caída de una columna es considerado una emergencia, esos sucesos ingresan por el 103. Rápidamente la Dirección de Alumbrado comienza a trabajar en conjunto con las empresas prestatarias para solucionarlos. Las denuncias por postes de luz se procesan inmediatamente". Eso sí: el funcionario porteño debió reconocer que el tratamiento preventivo es hoy una deuda pendiente.
LA QUEJA VECINAL, SIN RESPUESTAS
En Belgrano, uno de los barrios donde las columnas de alumbrado público están más deterioradas, los vecinos protestan porque el gobierno no solucionó este problema. Vilma Rodríguez, que vive sobre Amenábar al 1600, dijo a La Nacion que reclamó en más de diez oportunidades a la Dirección de Espacio Público para que reemplazaran columnas en mal estado, pero dijo que nunca tuvo respuestas. “Hasta que no se caiga una, no harán nada”, vaticinó la vecina.



