
Prostitutas de todo el país marcharon hasta Mar del Plata
La caravana salió de la Capital; hubo más de 500 personas
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MAR DEL PLATA.- "...Yo sabía, yo sabía, que a las compañeras las mató la policía."
Unidas en el canto y en la causa, apoyadas por organizaciones que las acompañaron en este reclamo, prostitutas de todo el país llegaron ayer a esta ciudad para manifestar su rechazo a la violencia de la que, según dicen, son víctimas habituales y reclamar el esclarecimiento de los asesinatos de 28 compañeras, ocurridos entre 1996 y 1998.
Unas 170 integrantes de la Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas (Ammar) participaron en la caravana que, con la consigna "sí a los derechos humanos, sí a la vida, sí a la justicia independiente", partió de la ciudad de Buenos Aires y culminó ayer frente a los tribunales de esta ciudad.
Allí, les dieron su apoyo a quienes investigan la desaparición de tres prostitutas, hechos en principio atribuidos a un asesino serial y por los que desde hace más de dos meses está procesada y detenida una banda compuesta por policías y responsables de cabarets y de casas de citas.
También, cabe recordar, hay un fiscal federal procesado.
Las manifestantes salieron el viernes último de la sede de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y realizaron escalas en Avellaneda, La Plata, Chascomús y Villa Gesell, antes de llegar a este balneario. Aquí, entregaron un petitorio a los titulares de las cámaras Penal, Julio Arriola, y Civil, Nélida Zampini, del Departamento Judicial Mar del Plata.
"Somos trabajadoras sexuales y no por ello tenemos que ser objeto de abusos, castigos y muerte", advirtió la presidenta de Ammar, Elena Reynaga, al frente de las columnas, que tuvieron más de medio millar de participantes.
Policías acusados
La dirigente dijo a LA NACION que Mar del Plata es el ejemplo más claro y grave de los hechos que están denunciando. "Aquí -precisó- hay más de 20 mujeres que han sido asesinadas o están desaparecidas, y casi todos los casos todavía están impunes."
Reynaga y otras representantes de Ammar valoraron el desempeño del juez local Pedro Hooft, que investiga las desapariciones de Ana María Nores, Verónica Chávez y Silvana Caraballo.
En la última semana, dos de los oficiales detenidos por esta causa rompieron el pacto de silencio y reconocieron que jefes de la fuerza "protegían prostíbulos y participaban en la venta de drogas".
"Sufrimos violencia en todos lados, pero la peor es la de la policía, que siempre arma el negocio a costa de nuestro trabajo", se quejó Reynaga.
Otra mujer, que se identificó como Sofía, dijo que quienes -como ella- trabajan en la calle son más vulnerables y están más expuestas a la violencia, ya sea de los clientes como de los uniformados: "Nos castigan, en algunos casos hasta la muerte, cuando nuestro único pecado parece ser trabajar con nuestro cuerpo, sin causar problemas ni llevarnos a nadie por la fuerza".
Un grupo de meretrices de La Plata explicó que si bien en un momento ellas tuvieron algunas complicaciones con los uniformados, la situación cambió "cuando se confirmó la participación policial en las desapariciones de compañeras en Mar del Plata".
"Hoy trabajamos en la zona roja y la policía sólo nos lleva para alguna averiguación de antecedentes, pero las compañeras del resto del país sí que la pasan mal", dijeron.
La marcha, que concluyó ayer, se repetirá el año próximo. "Habrá tantas como sean necesarias -dijo Reynaga- hasta que todos los casos sean esclarecidos por la Justicia y ninguna compañera más vuelva a ser víctima de estos actos de violencia sin sentido."




