
Quieren ampliar en un 100 % la red de subtes
El gobierno porteño presentará el proyecto en marzo a bancos de EE.UU.
1 minuto de lectura'
En menos de un mes, el gobierno porteño tendrá listo el proyecto de ampliación de las líneas de subte que presentará ante organismos financieros internacionales para solicitar préstamos por 1500 millones de dólares. La idea es duplicar la red actual en un plazo de 10 años, con la construcción de más de 50 kilómetros de túneles.
El jefe de Gobierno de la Ciudad, Enrique Olivera, piensa anunciar antes de que termine este mes el croquis de la futura ciudad subterránea, que incluirá por lo menos tres líneas nuevas, todas transversales, y extensiones en casi todas las direcciones existentes.
En los borradores del proyecto de ingeniería básica que ya terminan los delegados del Poder Ejecutivo local y de Subterráneos de Buenos Aires (Suteba) figuran las líneas F e I.
La primera es una transversal que en los papeles une Barracas con plaza Italia, siguiendo las avenidas Entre Ríos, Callao y Las Heras. La otra, se prevé, conectará Parque Chacabuco con Belgrano, pasando por Caballito y Chacarita.
Mientras, se espera la inauguración de otra estación de la línea D, en Cabildo y Congreso -prevista para el 24 de abril- y ya se construyen dos paradas de la línea B, sobre la avenida Triunvirato, entre Federico Lacroze y avenida de los Incas.
También está previsto que en junio próximo se abran los sobres de la licitación para excavar el túnel y erigir las primeras cinco estaciones de la línea H, que irá desde Nueva Pompeya hasta Retiro.
Para el primer tramo -de Parque Patricios a plaza Miserere-, se presentaron siete empresas de capitales nacionales y extranjeros. La firma ganadora empezará a trabajar dos meses después de la adjudicación, con lo que a fines de año habrá obras de subterráneos en marcha en tres puntos diferentes de la ciudad.
Esto es porque a la H y a la B se sumará la construcción de otra estación de la línea de Belgrano, en Cabildo y Manuela Pedraza. Para eso, el Gobierno de la Ciudad deberá decidir si extiende el contrato de la actual adjudicataria -Roggio- o si llama a una nueva licitación.
Gestiones clave
La iniciativa de duplicar la red de transporte bajo tierra se potenció a partir del reciente viaje de Olivera a los Estados Unidos, donde se entrevistó con representantes del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otras entidades financieras, que se comprometieron a otorgar créditos exclusivos para extender líneas y construir nuevos ramales.
Para eso requieren la presentación de una propuesta de ingeniería y otra económica, con todos los detalles del proyecto y del tipo de crédito requerido.
Según aseguró a La Nación el jefe de gobierno, "dentro de dos o tres semanas" se informará públicamente sobre el diseño de la red que se entregará a los capitalistas, aunque la presentación oficial demorará algunos meses más.
"La idea es llevar los 47 kilómetros que tiene hoy el sistema a 100, para el año 2010. Hay que conseguir la financiación por tramos para asegurar las obras, y hoy estamos en condiciones de hacerlo", afirmó Olivera.
Las autoridades pretenden construir seis kilómetros de subterráneo por año, cifra que se acerca a los ocho del de Madrid (uno de los que más avanzaron en el mundo en la última década).
En carpeta
De las líneas F e I se han realizado estudios de factibilidad y de demanda. Casi con seguridad estarán en el plan que se va a presentar.
También figuran otros dos ramales tentativos: uno que va desde el Centro hasta Parque Centenario, por el corredor de la avenida Córdoba, y otro que une la última estación de la línea E, Plaza de los Virreyes, con una eventual extensión de la línea A hasta la plaza Pueyrredón, el centro de Flores.
Para la línea E se está negociando con la concesionaria Metrovías para que esa firma se haga cargo de la ampliación del ramal desde Plaza de Mayo hasta Retiro, por debajo de la avenida Leandro N. Alem.
Se calcula que para que una red de esas dimensiones funcione se necesitarán 680 vagones, según consta en el borrador de la presentación oficial.
La avenida Triunvirato, entre Estomba y Tronador, está cortada desde hace tres meses. Allí ya se puede ver el principio de lo que será el techo de una nueva estación de la línea que hoy termina en Chacarita. También está allí la boca de ataque al túnel que unirá a Federico Lacroze con ese lugar.
La estación Tronador y la siguiente, Avenida de los Incas, costarán 34 millones de pesos, sólo por la obra civil, que estará terminada en agosto del año 2001.
"Si logramos apoyo para el plan de desarrollo del subterráneo, los costos bajarán notablemente. La cantidad de trabajo previsto generará una competencia positiva", explicó el secretario de Obras Públicas, Abel Fatala, durante una recorrida por el obrador.
A 15 minutos de allí, está casi lista la próxima estación terminal de la línea D, que tentativamente se llamará Congreso de Tucumán. Tiene 110 metros de largo y 20 de ancho, con andén central y seis escaleras mecánicas.
Los obreros ya colocan las vías y en poco tiempo se dispondrán dos murales en las cabeceras de la estación y esculturas empotradas en los costados del túnel.
Viaje sin transbordos
El proyecto de ampliar la red porteña de subterráneos resulta ciertamente ambicioso, ya que incluye la siempre soñada pero nunca ejecutada combinación con el servicio de trenes suburbanos.
De acuerdo con lo revelado por funcionarios cercanos a Enrique Olivera a La Nación , el ferrocarril Urquiza comenzará a circular por las vías de la línea B de subterráneos cuando estén terminadas las obras de refacción y ampliación de la terminal de Federico Lacroze, en Chacarita, prevista para agosto del año próximo.
Así, los pasajeros que tomen el tren en Campo de Mayo -límite de la red urbana de la línea Urquiza- podrán llegar hasta el Luna Park (estación Leandro N. Alem del subte B) sin necesidad de hacer transbordos.
Ello será posible ya que ambos tendidos de vías utilizan la misma trocha. La idea, vale recordarlo, tiene más de 40 años de antigüedad, pero nunca prosperó por rivalidades entre la administración de los ferrocarriles y la de los subterráneos. Y que resultaban inexplicables, ya que ambas eran estatales.
En rigor, el proyecto de unir el subterráneo con el ferrocarril siempre encontró la férrea oposición de las cámaras empresariales del transporte automotor, que no querían competencia con las líneas de colectivos.
Según explicó el secretario de Obras Públicas porteño, Abel Fatala, no todos los servicios del ferrocarril ingresarán en el túnel.
"Habrá que determinar con qué frecuencia saldrán las formaciones que seguirán viaje, de acuerdo con la capacidad de la línea", indicó el funcionario.
1
2Detox digital: el tratamiento que recomiendan para adolescentes con excesiva dependencia de las pantallas
3Ciudadanía italiana: Hito Mundial, el Estudio De.Martin & Asociados gana el primer juicio luego de la entrada en vigor de la Ley 74/2025 y rescata a millones de descendientes a nivel global
- 4
¿Hay paro en el aeropuerto de Ezeiza este jueves 26 de febrero?



