
Rechazan el cupo en la Facultad de Ciencias Sociales
Se frenó el proyecto de restringir el ingreso en la cuarta sede de la UBA
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La posibilidad de limitar el número de ingresantes en las carreras más pobladas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que anticipó ayer La Nación , se frenó luego de cosechar el rechazo y la desconfianza de alumnos y de agrupaciones estudiantiles.
El decano de Ciencias Sociales, Fortunato Mallimaci, evitó por su parte echar leña al fuego y ayer prefirió no hablar sobre restricciones en el ingreso.
"El tema del cupo es un asunto sobre el cual no nos vamos a expedir. Sí refirmamos la necesidad de discutir la emergencia presupuestaria y de ligar la excelencia académica con la masividad", dijo el decano.
"¿Asegura entonces que no se volverá a hablar jamás de cupos para el ingreso en la facultad mientras dure su gestión?", preguntó La Nación .
"Las palabras jamás y nunca no se usan en Ciencias Sociales", contestó, en forma elíptica,Mallimaci.
Con sus 14.000 estudiantes, la Facultad de Ciencias Sociales ocupa el cuarto lugar entre las trece facultades de la UBA.
Una de las cinco carreras que allí se dictan, Ciencias de la Comunicación, reúne a 6500 estudiantes, más que toda la Facultad de Ciencias Exactas (con 4000 alumnos en todas sus carreras) y la de Ingeniería (en total tiene 6000 estudiantes). Según explicó el decano Mallimaci, el presupuesto no ha aumentado en forma proporcional a la matrícula de la facultad, que en cuatro años creció en un 70 por ciento.
Pero en la actualidad nadie se anima a defender abiertamente la idea de limitar el ingreso como una forma de adecuar la facultad al presupuesto disponible. Además, la aplicación de cupos es un tema resistido por el Consejo Superior de la UBA, un órgano que siempre defendió el ingreso irrestricto.
Malestar en la facultad
Mientras tanto, en la sede de parque Centenario (Ramos Mejía al 800), donde se cursan Ciencias de la Comunicación y Ciencia Política, los estudiantes consultados no ocultaron su malestar por la posibilidad de que surjan cupos en Ciencias Sociales.
"Nos enteramos por La Nación y nos cayó muy mal que no se nos haya informado antes sobre algo tan importante como la modificación de los principios de la universidad pública", dijo el presidente del Centro de Estudiantes, Alejandro Maccio.
Según Maccio, que cursa Ciencias de la Comunicación, la idea "es sinónimo" de Luis Ferreira, ex decano de la Facultad de Medicina.
"Estamos de acuerdo en discutir los planes de estudio, pero en cuanto aparece la palabra cupo se corta el diálogo. Con eso no se negocia", concluyó Maccio.
El Movimiento Estudiantil de Sociales (Moves), la agrupación frepasista que en su momento avaló la candidatura de Mallimaci, se preocupó por aclarar su posición. Ayer por la mañana, al enterarse de la iniciativa, colocaron carteles con la leyenda "No al cupo". El consejero directivo por el claustro estudiantil, Lucas Mejamkis, explicó que "los miembros del Moves votamos por el proyecto de transformación, no por un ingreso limitado a la facultad".
Para Gustavo Russo, secretario de la agrupación estudiantil Franja Morada, "está bien que se repiense la organización de la Universidad, pero eso no significa tratar de adecuar el número de estudiantes a la falta de presupuesto. Si se lo hace, se perpetúa la exclusión social", afirmó el dirigente radical.
Discusión por el filtro
"No estoy ni en contra ni en favor; depende de cómo se haga", opinó Graciela Simionato, que a los 24 años sólo le falta una materia para recibirse de licenciada en Ciencias de la Comunicación. Según Simionato, "si no hay lugar para todos corresponde la aplicación de un cupo que filtre, a medida que pasa el tiempo, a la gente que cursa durante años y sólo rinde una materia". No opinó lo mismo Eduardo González Peña, estudiante de Ciencia Política. "No es justo. Si le ponés trabas al que tiene menos recursos y tiene que trabajar, estás cerrando las posibilidades para que pueda avanzar", se quejó.
La Federación Universitaria Argentina (FUA) expresó en un comunicado su enérgico repudio a "cualquier intento de limitar el ingreso a la Facultad de Ciencias Sociales".
"De ningún modo podemos aceptar que en un país como el nuestro, donde la tasa de escolaridad es una de las más bajas del mundo, se intente instrumentar políticas de restricción al ingreso a las casas de altos estudios", expresó la FUA.
En el mismo sentido se expidió la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), que no ocultó su "asombro por provenir la idea de un decano confeso miembro del Frepaso, sabiendo que el ingreso irrestricto es uno de los pilares de la política universitaria de la Alianza".
El ex rector de la UBA y de la Universidad de Córdoba Francisco Delich, que en 1985 ideó el Ciclo Básico Común como sistema de ingreso, consideró "un error" hablar de cupos.
"Creo que es necesario repensar el CBC, que ha sido vaciado de contenido. Pero no con cupos, sino con un curso de orientación muy selectivo, como el de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba", dijo el ex rector de la UBA.






