Respetar la relación entre las edades y las pantallas

Roxana Morduchowicz
Roxana Morduchowicz PARA LA NACION
(0)
12 de febrero de 2020  

En la Argentina, dice el estudio, 9 años es la edad promedio en que un niño recibe un celular. Y si es un promedio, significa que existen casos de 7 u 8 años. El motivo principal, explican los padres, es la seguridad. La conclusión del estudio, aunque no sorprenda, preocupa.

La aparición de los dispositivos táctiles -tabletas y celulares- anticipó la relación de los chicos con las pantallas. Hoy es posible ver a niños muy pequeños en contacto con tecnología. Esto se debe a que para un niño de 1 o 2 años es más fácil deslizar la mano por la pantalla que manipular botones, como se hacía antes. Este hecho también preocupa. La Organización Mundial de la Salud ha declarado la no conveniencia de facilitar pantallas a los niños en sus primeros dos años.

El celular, como propiedad, es la última pantalla que debería ingresar en la vida de los chicos. Los especialistas coinciden en que solo tiene sentido darles un teléfono móvil a los chicos a partir de los 12 años, edad que coincide con el fin de la primaria o inicio de la secundaria. Es en esta etapa cuando los chicos comienzan a desarrollar actividades de manera autónoma, sin adultos que los acompañen. En este momento tiene sentido que cuenten con un celular por razones de seguridad. A los 8 o 9 años los niños no se manejan de manera independiente y siempre hay un adulto que los acompaña en sus actividades. El argumento de seguridad se aplica solo con chicos más grandes.

Tener un celular significa pasar más tiempo por día conectados a una pantalla, acceder a internet las 24 horas, navegar en redes sociales (aunque la edad mínima sea 13) o explorar sitios web de cualquier contenido. No parece conveniente promover estas acciones a los 8 o 9 años.

Existe una regla para decidir a qué edad darles a los chicos las diferentes pantallas. Es la regla del 3, 6, 9, 12. Hasta los 3 años, ninguna pantalla, para promover las actividades motrices y estimular el contacto con la realidad real, en tres dimensiones. A los 3, la primera pantalla que ingresa en su vida es la televisión. A los 6 años, la tableta y la computadora sin acceso a internet, con los juegos ya bajados. A los 9, tableta y computadora con acceso a la web y diálogos sobre los usos seguros de internet. Y a los 12 años, por último, el celular. En esta regla, las dos etapas más importantes son precisamente la primera y la última. Si solo pudieran cumplirse dos momentos, ciertamente deberían ser estos dos: sin pantallas hasta los 3 y el celular solo a los 12.

La autora es doctora en Comunicación, especialista en cultura juvenil

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.