
Reta, un balneario donde el turismo hace escuela
Los alumnos son expertos en la materia
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RETA, Buenos Aires.- Es natural que sepan de gaviotas, olas, playas, médanos y tamariscos. Es lo que los rodea. Es normal que jueguen, corran, canten, griten, digan un verso y se peleen. Es lo que siempre sucede.
Lo que sorprende, es que después de haber andado a las escondidas entre las cortaderas y revolcando el delantal blanco en la arena, estén en el patio del colegio hablando de turismo. Es que cuando los vuelvan a llamar al grado, la señorita les preguntará por las necesidades de un viajero imaginario y ellos tendrán que resolverlas tan pronto como se dicen las cinco vocales, porque aquí, en esta escuela de 31 alumnos, hace rato que el turismo es materia de estudio y, todas las materias restantes, apuntan al turismo.
Hace cinco años, una de las 280 personas que viven en este balneario pensó en futuro, buscó adherentes, recibió apoyo e impulsó un proyecto que llamó: "¿Una escuela de turismo?".
Le dijeron que sí, y ahora los chicos entran a clases, en el pizarrón escriben cosas de viajes y las preguntas de la señorita Mariana De Leo tienen respuestas en los hijos de una sociedad que vive del turismo y que entiende que podrá vivir mejor de lo mismo.
"¿Turismo es viajar?" "Sí", dicen todos, incluyendo las voces finitas de quienes hace poco finalizaron sus primeras vacaciones de invierno. Uno de ellos se queda mirando la cámara del fotógrafo, pero no distrae el oído a la segunda requisitoria. "Y para nosotros, ¿que es el turismo?" "Trabajar", contesta como al descuido esperando la luz del flash. "¿Y, científicamente, qué es?", vuelve la repregunta. "Un sistema", se anticipa una rubia con colitas en el pelo y que parece saberlo todo.
"¿Cuales servicios se necesitan?" "Restaurantes, hoteles, hospedajes, balnearios, transportes y recreación", enumera desde otro pupitre un varón de cachetes sonrosados anticipándose a la rubia de colitas. "¿Por qué viene la gente a Reta?" "Porque tenemos playas", contesta apurada una alumna desde el fondo, pero el chico de los cachetes no se deja vencer: "Sí..., claro, playas, pinares y tranquilidad".
Mariana no les da tiempo para festejar los aciertos:
-¿Cuál fue el primer hotel?
-El Playa.
-¿La gente en qué venía?
-En carretas.
-¿Y ahora?
-En autos y en el ómnibus.
-¿Desde dónde?
-Desde Buenos Aires.
-¿Y la gente que trabajaba en el campo ahora qué hace?
-Son albañiles que hacen casas; casas para turistas.
-¿Para qué sirven las artesanías?
-Para recuerdos de la gente y para que se conozcan las cosas del lugar.
-¿Nosotros tenemos artesanos?
-Sí, Arturo Yenzen.
Mariana De Leo mira al cronista de LA NACION y entonces da por terminada la "prueba".
La directora, Stella Maris Martínez de Moncada, está a cargo de la Escuela N° 34, Dinamarca hace 22 años. Fue ella quien convocó a Mariana De Leo -hoy asistenta técnica de turismo- como maestra suplente durante una emergencia escolar y con quien proyectó la materia turística.
El turismo es vida
"Durante la reforma educativa de la ley federal refirmamos la necesidad de una escuela que capacite en el turismo. Por esa época, Nicolás Sabatini, el director de esa área de Tres Arroyos me había invitado a un congreso y él fue, en 1995, el que me dijo: "Hay que darle con todo a esa materia".
"Es que toda la población vive del turismo. Es gracias a esta actividad que Reta genera recursos y, por ello, nadie se opuso a nuestro proyecto", cuenta, mientras muestra el programa que relaciona todas las materias con el turismo.
Por ejemplo: al estudiar los astros se detienen en el sol; el sol es el verano y, en el verano llegan los turistas. Las ciencias naturales terminan en el mar y en los peces. La geografía, en el paisaje, el medio ambiente y los recursos económicos que genera el turismo.
Hasta en las matemáticas está instalado el tema: "Le enseñamos a hacer paquetes turísticos, es decir, cuánto sale un viaje con excursiones, los hoteles u hospedajes, el tipo de comida y el precio de una carpa. Todos sacan así las partes proporcionales y los más grandes lo desglosan en porcentajes", explica la directora.
Después, según el grado, habla de convivencia, de los ejes éticos y estéticos, de las regiones del país y del mundo. También de la "amistad" con los viajeros de Buenos Aires y de la actividad de sus padres. Algunos chicos que ya terminaron la primaria tienen un contacto directo con los veraneantes. Como Facundo, que atiende la ferretería de su padre, o Cecilia, que ayuda a su madre en la inmobiliaria.
Cuando llega el Día Internacional del Turismo, los alumnos de la escuela 34 hacen una feria en la que exponen en los stands, todo lo que han hecho en maquetas y circuitos turísticos. Hacen dramatizaciones en una estancia turística y el día del aniversario de Reta hay en la calle un concurso de carrozas con motivos, otra vez, turísticos.
El pueblo que quiere un futuro mejor
RETA (De un enviado especial).- Este balneario, ubicado a 566 kilómetros de la Capital Federal, en el partido de Tres Arroyos, tiene sólo 280 pobladores estables, pero 850 casas y cinco hoteles, y recibe entre 5000 a 8000 veraneantes.
Para llegar, después de la ruta nacional 3, a la altura de Copetonas, hay que desandar 28 kilómetros de un camino entoscado. Por la playa, está muy cercano a Claromecó, en donde vive José Daniel Chedrese, un concejal de Tres Arroyos, fanático del mar y que recorrió con su viejo jeep y los enviados de LA NACION una costa extensa de arena fina frente a un mar donde abunda la corvina negra.
El delegado municipal de Reta se llama Juan Carlos Rodríguez, un maestro mayor de obra que, junto a un puñado de hombres, acaba de concluir un magnífico acueducto bajo los médanos para que no se inunde el pueblo, con un costo de 12.000 pesos, cuando una empresa de trabajos hidráulicos había presupuestado 40.000 sólo por el proyecto.
La directora de la escuela 34, Stella Maris Martínez de Moncada, es a su vez maestra de grado, junto a las otras dos titulares: Irene Rolando y María P. González.
La Delegación Municipal es la que sustenta el proyecto turístico en la escuela, que cuenta con el apoyo del secretario de turismo de Tres Arroyos, Nicolás Sabatini, un hombre reconocido por sus conocimientos y experiencia en el ámbito cultural.



