
Romero Victorica complicó a la familia
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El fiscal de la Cámara de Casación Penal de la Nación, Juan Martín Romero Victorica, dijo que la familia de María Marta García Belsunce discutió con él porque se opuso a la hipótesis del accidente que sostenía el entorno de la víctima, debido a que tenía pruebas que indicaban que se había tratado de un homicidio.
Romero Victorica señaló que todos se disgustaron con él porque llamó a la policía y a la Justicia, y hasta lo increparon porque creían que sospechaba de Carlos Carrascosa, el viudo.
Según un documento al que accedió LA NACION, el cruce de Romero Victorica con el entorno de María Marta sucedió en la mañana siguiente a la muerte, el 28 de octubre último.
Amigo de la víctima y de su familia, Romero Victorica quedó nuevamente en el centro de la escena esta semana. Primero, porque el fiscal que investiga el homicidio, Diego Molina Pico, dijo que la presencia del fiscal de Casación en el country Carmel, de Pilar, en su visita a la escena del crimen, nunca documentada, lo había condicionado para aceptar la hipótesis del accidente.
Luego, porque el comisario mayor Casafús negó haberle preguntado al fiscal porteño si sospechaba del esposo de María Marta como presunto partícipe en el hecho. En un diálogo con LA NACION, Romero Victorica no sólo refirmó el diálogo que Casafús niega haber tenido, sino que negó haberle dicho a Molina Pico que la muerte en cuestión hubiera sido producto de un lamentable accidente -como declaró el fiscal de Pilar-; antes, sostuvo que gracias a él hoy se investiga un crimen.
LA NACION tuvo acceso a la presentación que el propio Romero Victorica hizo el 16 de diciembre último para dejar sentado en la causa los hechos que conoció de forma directa respecto del trágico episodio.
"Horacio -por Horacio García Belsunce (h.), hermano de la víctima- me pidió que me pusiera en contacto con Casafús y que, entre ambos, tomáramos las decisiones que correspondían; pues bien, me comuniqué con éste a su celular, le transmití mis dudas sobre los hechos y le dije que era menester que la policía tomara intervención y que asimismo le diera aviso al fiscal de la jurisdicción que correspondiera. Minutos después me llamó a mi celular el comisario inspector Aníbal Degastaldi, que me informó que había hablado con el fiscal de turno, que era el doctor Molina Pico, y que aproximadamente en una hora ambos se iban a constituir en el lugar", expresó el fiscal de Casación en el escrito.
Según Romero Victorica, el diálogo con Horacio García Belsunce (h.) se produjo en el baño de la planta baja de la casa de Carrascosa.
"Le transmití a la familia la noticia de que había llamado a la policía, cosa que provocó cierto disgusto porque en general no querían saber nada con la intervención de la policía y del fiscal porque seguían aferrados a la idea de que había sido un accidente. Dialogué con casi todos ellos y, en particular, con el cuñado de María Marta, Guillermo Bártoli, que era vecino, además de pariente, y que había llegado al lugar de los hechos llamado por Carrascosa; que todos en general se mostraron bastante molestos con mi proceder porque faltaban una o dos horas para el entierro", dijo Romero Victorica.
Además, el fiscal de Casación manifestó que la única persona con la que dialogó que parecía estar de acuerdo con él fue Javiera, la esposa de John Hurtig, medio hermano menor de María Marta.
"Recuerdo que estaban como obnubilados y aferrados a la hipótesis del accidente, es como que no querían entender razones. El más dubitativo era el hermano menor, John, que al final cedió a la presión familiar y se aferró a que había que dejar todo como estaba y que había sido un accidente.
"En general, la familia se mostró disgustada o mal dispuesta conmigo, fundamentalmente por haber solicitado la presencia de la policía y del ministerio público, a punto tal que mi amigo Horacio me trató de botón , a lo que no hice caso porque comprendí su estado emotivo; sólo le respondí que estaba cumpliendo con mi deber", concluyó el fiscal de Casación en su escrito.
Mientras, en diálogo con LA NACION, Romero Victorica agregó: "Acá hay muchas mentiras que cada uno usa para acomodar su esqueleto, porque mucha gente no hizo lo que debía hacer. Me quedé con una sensación amarga, porque este chico (por Molina Pico) se cubrió con mis espaldas. El no puede decir que yo lo condicioné, él es el fiscal. Y la policía tendría que haber actuado. Tendrían que haber convocado al forense para que se realizara la autopsia, y si fue accidente o suicidio se archivaba la causa".
Romero Victorica también sembró sospechas sobre la actuación de la policía: "La policía estaba en off-side. Entonces, ahora todos tratan de cubrirse. Y la espalda de este fiscal es muy ancha, da para cubrirlos a todos".
Por último, el fiscal de Casación defendió su actuación en la casa de la víctima y cuestionó al fiscal de la causa: "Si yo traje a Molina Pico y a la policía no fue porque pensaba que la muerte de María Marta se trataba de un accidente. La familia presionaba por la hipótesis del accidente. Molina Pico me tuteaba, así que no hubo tanto temor reverencial. Me dijo: "Los voy a llamar a uno por uno", y yo le dije: "Está muy bien, ponete a trabajar"".
El enojo de los allegados
"En general, la familia se mostró disgustada o mal predispuesta conmigo, fundamentalmente por haber solicitado la presencia de la policía y del fiscal, a punto tal que mi amigo Horacio García Belsunce (h.) me trató de "botón"."





